Entre mis lecturas y experiencias psicológicas del 2025. ¡Bienvenido 2026!
El año 2025 fue para mí un tránsito marcado por despedidas y comienzos. Despedí a Benluck, mientras iniciaba una nueva etapa en un departamento preparado con la energía generosa de mi hermano Rafael. Entre la nostalgia y la esperanza, mi sobrino alentaba esa transición de sentimientos encontrados. En medio de esa ruta, me acompañó la lectura como refugio y como brújula. La voz de Wiener (Atusparia, 2024) me ayudó a comprenderme desde mi cuerpo que protesta, desde mi condición de activista político en un Perú atravesado por la psicología de la pobreza y la herida histórica que nunca cicatriza. Su mirada me aterrizó en mi contexto, recordándome que vivir entre la opulencia de unos pocos y la miseria de muchos es un sarcasmo que exige reacción. Al mismo tiempo, Harari (NEXUS, 2024) me confrontó con los riesgos de la tecnología y la inteligencia artificial, advirtiendo sobre la amenaza de un Big Data sin límites. Frente a ello, Suleyman (The Coming W...