sábado, 16 de septiembre de 2017

Santidad vs Ética. El mito de la perfección (Mt. 18, 21-35). Una mirada desde Huancabamba

“No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete…”  Es la respuesta ante la pregunta de Pedro, queriendo ajustarse a una vida perfecta, santa.  En otras palabras, lo que Jesús le está respondiendo, según el texto bíblico, es que perdone siempre.  Toda la vida.  A cada rato.  Cuando leo esta recomendación de Jesús, siento una profunda angustia.  Aparentemente, es una exigencia basada en la perfección, que tanto daño ha hecho a la vida espiritual de todos los tiempos.  Me escarapela el cuerpo, cuando pienso en todas las personas que han hecho mucho daño en la Iglesia, en el mundo, y que recurren a esta afirmación para no asumir su responsabilidad.

Cuando Mateo escribe estas líneas, se está poniendo en la cosmovisión de los judíos.  Para ellos la Santidad es la vida perfecta en los caminos de Dios.  Por ello, los ritos son muy importantes, propio de una psicología funcional de la religión.  Sin embargo, Mateo quiere argumentar mejor la propuesta que pone en boca de Jesús.  De ahí, que propone una parábola archi conocida sobre el Rey que perdona a su siervo.  El siervo que no perdona a otro siervo.  Finalmente el Rey que se encoleriza y sentencia, al siervo que había perdonado, entregándolo a los verdugos “hasta que pagara toda la deuda…”.  Cuando termino de leer esta lectura, me quedo tranquilo, porque está dentro de mi lógica.  Así es como se debe tratar a alguien, que no tiene compasión, y que sin embargo exige compasión para él.  

Al mismo tiempo, se produce en mí una especie de disonancia espiritual, cuando Mateo concluye que así es el Dios que Jesús nos enseñó.  Ósea, como ese Rey que encolerizado mandó a que los verdugos, gente que hace mucho daño, presione al siervo hasta hacer pagar lo que debe.  Pienso en ese Dios justiciero.  El Dios del miedo.  El Dios de la amenaza.  El Dios del ritual nefasto de la redención.  El Dios que me exige la perfección a todo trance, incluso a mi deshumanización completa.  Ya sea golpeándome yo mismo o que me golpeen otros, porque así lo merezco, por las deudas no canceladas.  Este Dios, es un Ser totalmente espantoso, si es eso lo que quiere explicar Mateo con este texto.  Totalmente contradictorio al resto de su propuesta.

Vuelvo a leer el texto.  Pienso en la Iglesia “santa” y “católica”, que rezo de paporreta en uno de los rituales dominicales.  Repito en mi interior la palabra pecado, una y otra vez.  Resuena en mi interior, las veces que me han predicado el pecado y el perdón.  Entonces me vienen imágenes de aquellos hombres y mujeres de fe, que han abusado de niños y adolescentes y que hoy, se camuflan bajo esta premisa de una Iglesia “santa” y compasiva.  Veo a hombres de Iglesia que apoyan regímenes autoritarios y criminales en la historia de mi país y del mundo.  Aquellos, que actualmente imploran, bajo esta premisa, perdón hacia esos verdugos que han dejado tantas víctimas.  Entonces, cierro el Evangelio de este domingo, después de leerlo varias veces y de haberme escandalizado junto a mi madre, con esta lectura.  Asumo la guerra que se ha generado, en mí, entre la Santidad contra la ética.  Y aquí estoy, en Huancabamba.  Frente a los pobres.  Mirando cara a cara, a muchas víctimas de nuestra historia, y entonces me ayudan a comprender el Evangelio de Mateo y las opciones que tomo en mi vida.

Que Dios es el Rey encolerizado, es verdad.  Tal cual lo manifiesta el texto.  En eso nos parecemos.  Entonces comienzo a imaginar a Mateo, escribiendo este texto, con una rabia profunda, frente a tanta injusticia.  Me alegro de ver así Mateo.  Porque nadie, en su sano juicio, no se enfadaría por tanta maldad.  Porque, no basta conocer el mal, hay que despreciarlo (CAMPS, 2011, pág. 13).  La compasión está asociada a este sentimiento.  De lo contrario, no somos como este Rey de la parábola.  Si la injusticia no es razón para estar encolerizados, entonces, No somos “santos”, como exige la espiritualidad.  Así es Dios, sentencia Mateo, en boca de Jesús.

Lo que mueve a un comportamiento tal del “setenta veces siete”, es el daño que se ha infligido a alguien debido a una situación injusta.  De manera especial, cuando esta situación está afectando al que no puede pagar una deuda insignificante, porque no tiene más.  Es decir, el más vulnerable por ser completamente pobre.  Desde allí, se asume el criterio de “santidad” y el perdón “de corazón”.  Para ser santos, se necesita la premisa ética, sin la cual no se puede practicar una vida espiritual de santidad.  Por ello, una Iglesia implicada en las grandes cuestiones de la humanidad, nos muestra a Jesús bajo la cruz que crucifica a la humanidad (CHITTISTER, 2000, pág. 184).  Así las cosas, me acuesto pensando en que quiero ser compasivo, como este Dios que me predica Mateo, el día de hoy.


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CAMPS, V. (2011). El gobierno de las emocioines. Barcelona: Herder.


CHITTISTER, J. (2000). En busca de la fe. Santander: Sal Térrea.

sábado, 26 de agosto de 2017

Los valores de familia y los bastardos.

¿Te acuerdas de mi tío Fulano?, también era un bastardo.  O, mejor dicho, expósito, de padres desconocidos, espurio, incestuoso o adulterino (TWINAN, 2008).  Cualquiera de esos sinónimos, le caía bien para insultarlo.  O, al menos, para dejar claro los límites de la familia y el lugar que ocupan en la sociedad. Valores de familia.

Por eso, la fidelidad conyugal, tormó parte de los valores prioritarios en la familia.  Porque de allí, dependía la forma como nos trataran en el colegio, sobre todo si era religioso, o en cualquier desempeño público, según la carrera profesional que podíamos escoger.  Para mi abuelo, éramos los “guerrilleros”.  Nada mejor para ilustrar lo que esto significaba.  Nunca supe si se refería a defender a la Patria o a la familia. Lo primero lo dudo, porque nadie de mi familia tuvo actividad política pública. Lo segundo, es más creíble.  Porque éramos varones y había que defender el apellido.  Pero,  ¿defenderlo de qué?

Ahora comprendo, por qué en 1787, Pedro Elefalde y Gabriel Muñoz, se metieron en un lío judicial de miedo, que duró más de un año, según narra Twinan (2008).  Todo se originó porque Pedro no saludó a Gabriel, anteponiendo el “don”.  Y es que, Gabriel era ilegítimo, aunque con dinero. No merecía ser llamado "don Gabriel". Tuvo que hacer un procedimiento largo y tedioso, que se denominaba Cédula de Gracias al sacar.  Solicitaba al Rey de la Corona Española, ser reconocido como legítimo, para poder ser llamado DON Gabriel.  No solo eso.  También, gracias a ese trámite, podía aspirar a estudiar derecho, medicina o ser cura.  Así como, ocupar cualquier cargo público. Estos procesos judiciales se encuentran a “montones”, como decía mi tía Coco, en los archivos de las Indias, en Sevilla.  Provienen de Cajamarca, Trujillo, Lima, Huamanga, Arequipa, y un largo etc.  Por eso, mi abuelo repetía mil veces: “mis guerrilleros”.  Porque era la escala de valores de familia, que le habían metido en la cabeza tanto la política pública como la religión imperante. Y murió creyendo eso.

Esa es la razón, estimado Renato, por la que no puedo dejar de agradecerte, públicamente, por las tantas veces que has repetido la palabra BASTARDO (CISNEROS, 2017), en tu última novela.  Has puesto fin, sin imaginarlo quizá, a una historia del Perú, basada en los valores inculcados desde un poder asfixiante, que agobia nuestras fuerzas en una pelea contra los molinos del Quijote.  Con este antecedente, podemos arrancar de cuajo el único modelo familiar obsesivo, inventado para despotricar, mancillar y excluir a un grupo de peruanos (¿latinoamericanos?) que hemos tenido que soportar una carga, hasta por demás, insulsa del mestizaje colonial corrupto. Tanto así, que se aceptó un modelo familiar fantasioso, despotricando otras formas de familia mayoritarias, que viven en el anonimato.

De ahí, el lío de Zaraí (ABC.es, 2002). Las amantes del dictador (TURPO RIVAS, 2012) y los consabidos maltratos a su mujer.  Igualmente la presentación del hijo del ex Presidente, intocable judicialmente hasta hoy, en homenaje a Francia (elcomercio.pe, 2010), aunque para ese tiempo ya no se hablaba de bastardos o ilegítimos en la legislación peruana, igual causó revuelo y vergüenza en Pilar, su “pareja presidencial”, como él mismo, desvergonzadamente, nombró al matrimonio de su contrincante en las elecciones presidenciales, y  que hoy está preso junto a su mujer, dicho sea de paso, aún no sabemos bajo qué cargos probados.   Todo este, “mosaico” de nuestra élite política, porta en sí los valores inculcados de la familia.  Mismo sermón de nuestro Cardenal y las organizaciones religiosas que lo siguen.

“Los guerrilleros”, decía el abuelo.  Ahora quiero imaginar que el campo de batalla tendrá que ser esos valores familiares, que han inculcado para oprimir o excluir, en un agüadito ético, que convenga a los grupos de poder.  Por eso, si queremos enseñar los valores, que sea aquellos que nacen del consenso de los bastardos o mestizos, o de aquellas regiones andinas, donde la fantasía colonial es un tema con el cual nos encontramos en constante guerra.  ¿A eso te referías abuelo?  O, quizá ¿al campo de batalla con tu propia conciencia, desde unos valores que jamás obedeciste en la intimidad?  En todo caso, es lo mismo.


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ABC.es. (19 de octubre de 2002). ABC.es. Obtenido de ABC.es: http://www.abc.es/hemeroteca/historico-19-10-2002/abc/Internacional/toledo-reconoce-a-zarai-como-su-hija-despues-de-una-larga-polemica_137020.html

CISNEROS, R. (2017). Dejarás la tierra. Lima: Planeta.

elcomercio.pe. (25 de junio de 2010). elcomercio.pe. Obtenido de elcomercio.pe: http://archivo.elcomercio.pe/politica/gobierno/alan-garcia-revelo-que-nombre-su-ultimo-hijo-homenaje-francia-noticia-500435

TURPO RIVAS, J. (16 de diciembre de 2012). republica.pe. Obtenido de republica.pe: http://larepublica.pe/15-12-2012/renace-el-viejo-hotel-donde-fujimori-fue-libre-y-feliz


TWINAN, A. (2008). Vidas públicas, secretos privados. México D.F.: Fondo de Cultura económica.

viernes, 21 de julio de 2017

Cuando se ama nunca se pierde; el drama de reírme de mi mismo.

Cuando vi el nombre de Paolo Genovese (wikipedia.org), como productor del filme, me llamó la atención.  Además, la calificación de comedia combinaba para pasar un momento relajante, después de un fin de semana intenso.  Al parecer, el tiempo se había propuesto que la intensidad, de mi visita a la Capital, fuese en todo momento. Hasta en esa película. 

Genovese, intenta satisfacer  mi avidez: curiosear y consumir vidas ajenas (SIBILIDA, 2008).  Ese fenómeno psicológico aprendido, llevado hasta el morbo en los medios de comunicación, conocido como los talk show (wikipedia.org).  Resulta que poco a poco, la película me fue desnudando en cada uno de sus personajes y de los simbolismos psicológicos utilizados.

Una cena entre un grupo de parejas amigas.  Excepto uno de los personajes, que estaba solo.  Para todos significaría la última cena.  Se revelarían secretos inconfesados entre ellos.  Un proceso de desciframiento, al entrar en la subjetividad de cada uno de los invitados.  Esto complicaría las relaciones interpersonales, tejidas por años, de este grupo de amigos. 

Los aretes y el aro, como regalos de cortejo, para relaciones eróticas afectivas, tirados en la cara del esposo y amante.  Buscar un rincón, de aquel encuentro, para escupir la cara del amante infiel, con rabia y decepción.  Sin que el resto de invitados se entere, en medio de la confusión.  Lo inexplicable de las frustraciones afectivas llevadas al límite.

La esposa que descubre, a través de mensajes eróticos, a su marido gay.  Él, tratando de explicar lo inevitablemente evidente.  Las risas en la sala.  Mis ojos abiertos, como todos los espectadores, sabiendo que el esposo no lo es.  El gay es el otro.  Escenificar el desciframiento subjetivo del amigo del costado, que se queda perplejo, ante una defensa de argumentos que le van ofendiendo, contra la pareja ausente en esa cena. 

La hija adolescente, que no aparece en escena más que breve minutos.  Solo para descubrir ante su padre, la infidelidad de la madre.  La causante, de tal desvelamiento de todos los invitados.  

El baño, constantemente usado, para consolar.  El lugar de la intimidad consigo mismo, convertido en el lugar del consuelo.  La puerta cerrada, para que no entre alguien, cuando se quiere estar en soledad o con alguien al costado, para consolar mis propias miserias y tomar decisiones.  Otro simbolismo psicológico, que desvela el colmo de nuestros desciframientos y desconciertos personales.

Me he reído de mi mismo.  Del morbo que llevo dentro.  De mis secretos inconfesados.  De las cenas infinitas, donde pienso quitarme las máscaras y gritar en la cara de cada quien las hipocresías de nuestra vida.  Avergonzado, también, de mi propia miseria.  De las heridas, inevitables, a los otros por la irresponsabilidad de mis decisiones.  Me estaba riendo, durante la película, de mi propia vergüenza personal.  Mis propios secretos, que grito a voces, cuando lo veo en los demás.  Una cena.  Una última cena, que desencadena la ruptura total de amigos y amigas, como perfectos desconocidos

Todo eso ocurre en la producción italiana de Paolo Genovese.  Sin embargo, tiene un final asombroso.  Algo inesperado.   Como las decisiones psicológicas personales: no quedarnos en la desnudez.  Volver a vestirnos, para no salir del cine, con nuestra propia vergüenza, tomados de la mano con la pareja, amante o la ausencia de la persona que amo en secreto.  Todo bien.  Porque, cuando se ama nunca se pierde y se protege, mutuamente, de la mirada de los otros.  Todos felices.  Salgo riéndome de cada escena.  Me muero de la risa.  Y termino, pensando en mí mismo, sin esperar nada.


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SIBILIDA, P. (2008). La intimidad como espectáculo. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

wikipedia.org. (30 de mayo de 2017). es.wikipedia.org. Obtenido de WIKIPEDIA: https://es.wikipedia.org/wiki/Paolo_Genovese

wikipedia.org. (01 de junio de 2017). es.wikipedia.org. Obtenido de WIKIPEDIA: https://es.wikipedia.org/wiki/Talk_show

sábado, 24 de junio de 2017

¿Se acuerda señor Presidente?

Evaristo Porras Ardila es un nombre que no debemos olvidar.  Una historia amarga y apasionante. Uno de los grandes personajes del narcotráfico (eltiempo.com, 1995).  Fue detenido en Perú, el año 1978.  Justo cuando en Colombia ya se le buscaba.  Gobernaba en toda la Amazonía, en los límites entre Brasil y Perú.  Su nombre está asociado a Pablo Escobar y otros mafiosos de los carteles colombianos.


¿Por qué no olvidar esta historia?  Porque fue ardientemente defendido por un abogado peruano, recién graduado en derecho.  Este experto en leyes peruanas, se había graduado gracias al record de dos años dedicados a estudiar dicha profesión.  Dos años de estudios muy intensos para este compatriota.  Se dedicaba, casi las 24 horas del día a estudiar derecho.  No tenía otra cosa qué hacer.  Fue una necesidad personal.  ¿Cómo así? 

El narcotráfico busca redes de apoyo que se abriguen en las conexiones corruptas de cualquier sistema social.  Por ello, buscan como tesoro, grupos terroristas como sus aliados.  Así ha funcionado en el caso peruano, respecto a Sendero Luminoso.  Asimismo, buscan aliados en el sistema judicial, para poder librarse de cualquier delito que conlleva su negocio ilícito.  Aliados en la religión, para camuflarse en obras de bien social.  El poder político es un punto clave para la comercialización de su producto.  No deja de ser importante, para los Carteles, camuflarse entre el sistema militar, para facilitar el enriquecimiento ilícito y la comercialización de la droga.  Esta fue una de las instituciones claves en el Perú. 

¿Así? En 1976 nuestro país, pasaba por la segunda fase del Gobierno revolucionario de las Fuerzas Armadas, bajo la presidencia del general Morales Bermúdez (wikipedia, 2012).  Por las características, que definían estos gobiernos militares, fue arrestado un militar por las siguientes causales: viajar sin permiso oficial, espionaje e insubordinación.  Este militar fue expulsado de la Institución y recluido en un penal militar entre los años 1976-1978 (QUIROZ, 2016, pág. 323).  En esos escasos dos años estudió Derecho.

No solo se necesitaba astucia, en el abogado defensor, sino también que sepa todos los movimientos corruptos posibles, para poder liberar a tamaño personaje del narcotráfico latinoamericano.  Este ex-militar, no encontró mejor oficio para seguir viviendo que el de abogado, puesto que dados sus antecedentes tenía toda la capacidad para seguir corrompiendo al ya debilitado sistema judicial del Perú.  Posteriormente, defendió a narcotraficantes peruanos y a todos los generales vinculados al caso de Reynaldo Rodríguez, conocido como: el padrino (wikipedia.com, 2014).

Nadie imaginó, al menos en el Perú, que este ex – militar, llegaría a ocupar grandes puestos dentro de la política nacional.  Su punto álgido lo ubicamos en su elección nada menos como jefe del servicio de inteligencia del Perú (SIN), entre 1990-2000.  El Presidente de la República del Perú, en aquel tiempo, fue Alberto Fujimori Fujimori.  Además, fue su principal asesor presidencial.  Como podremos darnos cuenta, ningún Presidente elige a cargos tan importantes, y mucho menos como asesor principal, sin antes no enterarse los antecedentes de dicho personaje.  ¿Quizá por estos antecedentes fuera elegido como asesor principal?, creo que no debemos ser mal pensados.

En otras palabras, las evidencias hablan por sí mismas.  El ex – presidente Alberto Fujimori, se supone que sabía de los antecedentes del asesor presidencial que estaba eligiendo.  Todos los militares del entorno conocían a este personaje, cuya identidad es Vladimiro Montesinos.  Si el Presidente Fujimori no sabía de esos antecedentes, entonces nos encontramos, con el primer Presidente de la historia del mundo, más iluso que pudo haber existido en la tierra, por decir lo menos, y que haya gobernado un país.  Al parecer, eso no opina sus seguidores, quienes lo alaban como su dios en inteligencia y como estratega.

Desde los inicios del Fujimorismo no se ha podido desprender de las redes del narcotráfico.  No es que los fujimoristas sean delincuentes o narcotraficantes.  De ninguna manera.  Sin embargo, es muy evidente que los líderes de dicho partido político,  se involucran en sospechas de apañar a seguidores de su entorno, vinculados al narcotráfico o a procesos de corrupción.  Por eso, no es de extrañar que constantemente el Partido político fujimorista cambie de nombre en cada elección.  Aparentemente, saben cómo camuflarse. 

Si todos conocemos esta historia, entonces podremos decir a ciencia cierta que el posible indulto, que quiere conceder el actual presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, es un perdón misericordioso, que refuerza la historia de corrupción en los máximos poderes del Estado.  Lamento decir, que nuestro actual Presidente de la República, pasará a la historia, de conceder este indulto, como otro más de la lista que apaña la corrupción en el Perú, por lo que significa el ex – presidente Fujimori, el “alma de Fuerza Popular”.  Así las cosas, nos tendremos que ver en las calles, para seguir buscando nuevos caminos para el Perú, fuera del Poder legislativo, hasta por demás mediocre, y un Poder Ejecutivo, que no muestra interés por nuestro país.  Esta historia es la menos negra del Perú.  La peor de todas, tiene que ver con los asesinatos y torturas, por los que están presos los personajes mencionados. ¿Esto es lo que quiere indultar Señor Presidente del Perú?
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http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-494021

QUIROZ, A. W. (2016). Historia de la Corrupción en el Perú. Lima: IEP-Idl.

https://es.wikipedia.org/wiki/Gobierno_de_Francisco_Morales_Berm%C3%BAdez


https://es.wikipedia.org/wiki/Vladimiro_Montesinos

imagen de: http://cromos.elespectador.com/personajes/reportaje/articulo-evaristo-porras-el-triste-final-de-un-capo

domingo, 11 de junio de 2017

En memoria de Bryan, Percy, Miguel Ángel y Edison.

El comienzo de mes estuvo marcado por el reverso del feminicidio.  Es decir, maltratar al varón que parezca, desde la percepción pre juiciosa, débil como una mujercita.  Por eso, como parte del macabro espectáculo, esta trágica noticia, ha pasado muy rápido al olvido.

Como si la virilidad tendría que mostrarse con la fuerza bruta que los varones posean.  Así, nos dará la sensación de tener unas Fuerzas Armadas que nos brinden seguridad.  Esta manera de pensar es androcéntrica, mantenida en una estructura patriarcal.  En aquel fatídico viernes 02 de junio, fuimos testigos de la brutalidad del pensamiento primitivo de nuestras Fuerzas Armadas y de la estructura, aún vigente, del miedo a “parecer débiles”.  No importa, si esos soldados, que son el referente de masculinidad, eran inteligentes.  Eso no importa.  Lo que intentaron demostrar en plena luz del día, a todo el país, que lo que mantiene el orden y “status quo” es la fuerza, el aguante, el desafío, la dureza del cuerpo.  Así es, en cada individuo varón que se forme, como en los grupos que aspiran al poder político.  Por eso, tenemos un Congreso con una mayoría, con esas mismas características.  Tanto varones como mujeres, ponen por encima de todo, dichos indicadores como referentes de éxito.  Eso es androcentrismo. Sin el más mínimo atisbo de un razonamiento básico, trabajado intelectualmente: muestran su dureza y la verticalidad de su estructura para imponerse.  Hasta su mismo nombre colectivo es un claro indicador: “Fuerza”.

El feminicidio no solo se contempla en el asesinato a mujeres, sino también a las víctimas varones, que según los esquemas mentales, se parecen a ellas.  Esto se enseña en el colegio, siendo indiferentes al bullying sobre los niños nerd, que no patean, golpean o insultan en los partidos de fútbol o en las grescas fuera del Colegio.  Cuando se trata de colegios solo de varones.  Y cuando el colegio es mixto, no se respeta al varoncito que sale del colegio, y que aún no tiene enamorada, no insultó a nadie, y no se emborrachó en una fiesta, ni se “tiró” a más de una de sus amigas. 

¿Será por eso que el dolor de sus muertes, rápidamente, pasaron a olvido, igual que las miles de mujeres asesinadas en manos de varones?  Es tan parecido que, los responsables de esas muertes, tienen el campo abierto en las leyes, para evitar cualquier responsabilidad penal.  Nunca jamás el colectivo #ConMisHijosNoTeMetas hará una marcha a favor de la memoria de Bryan, Percy, Miguel Angel y Edison.  Muy por el contrario, unidos a un sector de la jerarquía católica y otros grupos cristianos, insistirán en traerse abajo el currículo escolar del Ministerio de Educación, que enseña a valorar la inteligencia de los seres humanos en las interrelaciones humanas, basadas en la equidad de género.  Porque, aun de forma primitiva, la estructura donde habitan es androcéntrica y patriarcal, aunque sigan haciendo sufrir a más familias, como lo vimos esos pocos días en las noticias nacionales e internacionales.  Ellos agrupan en su seno a grupos políticos como el de la mayoría de nuestro actual Congreso de la República. 
En memoria de aquellos miembros del Ejército Peruano, empecemos a evitar más muertes y apoyar iniciativas, a todo nivel, que pongan fin a tanto sufrimiento, en las interrelaciones humanas, que nos impiden salir adelante en nuestro país.



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Fotografía del diaro Correo.

martes, 30 de mayo de 2017

Desde el sueño de José, en el Nombre de Ella. (Mt 1, 18-25)

Nos ubicamos en el fin de una gran fiesta religiosa, para la Iglesia Católica.  La Pascua de Resurrección y el comienzo del Tiempo Ordinario.  Para marcar el fin de esta Gran fiesta y el comienzo del tiempo intenso eclesial, se ubica la celebración de Pentecostés.  La acción del Espíritu Santo, como gestor del dinamismo de la vida espiritual y religiosa de todos los cristianos. 

Esta reflexión nace, también de mi experiencia cristiana, en el momento histórico que vivo.  Concretamente son tres acontecimientos, que marcan mi manera de vivir la espiritualidad cristiana, en este momento como laico. Totalmente laico.  Primero: los desastres naturales, que nos han afectado a todos nosotros, en estos últimos cuatro meses, por el llamado Fenómeno del Niño Costero.  Segundo: la corrupción destapada en los altos mandos de la política nacional, que ha comprometido a ex-presidentes y a los candidatos presidenciales de las últimas elecciones democráticas de nuestro país.  Y, tercero, algo muy personal: estoy viviendo aún, el duelo de la pérdida de mi hermano menor, Franklin, que no es menos importante en mi vida, que las dos anteriores.  Porque en realidad, esto último duele en el alma.  No existe consuelo perder a un ser muy cercano, amado y admirado.  El dolor, lo llevo en el alma, junto a mi familia.  Eso no se puede ocultar ni disimular con falsos consuelos. Estos tres acontecimientos, son el marco que condiciona mi reflexión. 

Esta reflexión consta de tres partes: 1. Pensar la Realidad y los sueños de Esperanza.  2. El mandato de los sueños, pensando la realidad y 3. Ejecutar los sueños con esperanza, respeto y fidelidad a nosotros mismos.

Comenzaremos haciendo un taller sobre nuestros propios sueños, para comprender a José y la palabra de Ella.

  1. PENSAR LA REALIDAD Y LOS SUEÑOS DE ESPERANZA.
“La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo.  Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto.  Así lo tenía planeado, cuando el Angel de Señor se le apareció en sueños…”

No es fácil, para un varón, enterarse que su futura pareja está embarazada de otra relación.  Igual para una mujer, enterarse que su prometido tiene un hijo en otra relación.  Pero, esta trágica noticia, es mucho más dura, cuando el contexto histórico, en que se da, es de total sufrimiento y humillación. 

Pienso en mi madre, cuando tuvo que aceptar la realidad de la muerte de mi hermano Franklin.  Encima, la emergencia de Piura.  Con algunos de nuestros familiares damnificados, que nos quitaban la paz, del duelo que necesitábamos vivir en la intimidad de nuestra casa.  Los llantos de las personas en televisión de la catástrofe natural que estábamos viviendo.  Como si el sufrimiento de la ausencia de mi hermano fuera poco.  Pienso, en las miles de familias pobres que salían a la carretera para pedir agua o alimentos, después que el río invadió toda la ciudad.  Aquellas mujeres, madres de familia, damnificadas que eran totalmente analfabetas.  Pueblos enteros, de Narihualá, donde las mujeres jamás fueron al colegio y varones que ni siquiera llegaron al cuarto de primaria, en los estudios escolares.  Mucho tiempo sin poder dormir, por pensar en la noche fatídica en que murió mi hermano en brazos de mi madre.  Además, pensando en los rostros de las mujeres, varones y niños, en la Campiña de Narihualá.  No hay dolor que se comparé a la ausencia de personas que amamos con toda el alma.  Ese es mi pensamiento, de la realidad que me tocó vivir. 

¿Cuál fue la realidad de José, cuando se enteró, por boca de María, que su mujer está encinta?

Su pueblo estaba Gobernado por Herodes el Grande.  Este gobernador había hecho ahogar, en una piscina a su cuñado Aristóbulo.  Luego mató a su mujer Mariamme, junto a su suegra Alejandra y a otros.  Además, mandó que estrangulen a sus hijos: Alejandro y Aristóbulo, herederos del trono (PAGOLA, 2007, pág.15).  De esto se hablaba en Nazareth.  Era un gobernador que se le temía.  Porque aquel gobernante que hace tanto daño a los suyos, pierde el temor de matar a su pueblo.  Experiencia que también hemos vivido en el Perú.  Por eso, no es difícil entender el pensamiento de José.  También pensaba, en aquellos 40 jóvenes, guiados por sus maestros, Judas y Matías, que trajeron abajo el escudo del águila, que Herodes había mandado colocar en la Gran puerta del templo, para que todos los judíos se humillaran al entrar, recordando el poder supremo del Emperador Romano, que estaba sobre Dios mismo.  Cuando esto sucedió, Herodes mandó a quemar a estos jóvenes junto a sus dos Maestros.  El pueblo estaba aterrorizado.  A todos los Israelitas, como José, se les quitaba el sueño al ver el sufrimiento de su pueblo.  Encima, tuvo que soportar el sufrimiento de enterarse, por boca de su prometida, María, que estaba encinta sin haber consumado la boda con él.  Por ello, decidió “repudiarla en secreto”.  La indignación era parte de su vida y, ante malas noticias, estaba acostumbrado a pensar y tomar decisiones con rabia, cólera e indignación. 

Con esta realidad, lo único que queda es la esperanza.  El sueño que surja entre los habitantes alguien que los salve de esa situación.  Por ello, el sueño indica que “…tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo.”  Esta es la esperanza, ante tanta desesperanza.  Cuando llegamos a este punto, acogemos la realidad, la transformamos, y hacemos que las cosas cambien.  Ese será siempre el mensaje de Dios, a través de cualquiera de sus ángeles (enviados).  Porque para soñar no necesitamos estar dormidos o anestesiados.  Que nadie, nos quite este espacio de soñar.  Fomentar los sueños, es combatir cualquier desgracia o abuso autoritario.  Soñar es un derecho, al que jamás debemos renunciar.   

TAREA: ¿Cómo entendemos ahora el sueño de José?

  1. EL MANDATO DE LOS SUEÑOS, PENSANDO EN LA REALIDAD.
Todos los personajes que intervienen en nuestros sueños, somos nosotros mismos disfrazados de personajes, cosas y situaciones.  Es la única manera, en que nuestra psique puede desnudarnos de cuerpo entero, en realidades personales que no queremos aceptar y superar.  Es nuestra propia realidad, que por alguna razón, queremos esquivar.  Por ello, el mandato de los sueños siempre será desafiar cualquier realidad para superarla. Es el segundo paso para vivir en la esperanza.

“No tengas miedo…”  “Le pondrás por nombre…” Perder el miedo y tener el coraje de dar nombre a nuestra realidad.  Miedo a nosotros mismos.  Miedo a continuar humillados por una realidad desgraciada, que nos desborda.  Miedo para asumir una responsabilidad de enfrentar el gran desafío de pertenecer a la genealogía de luchadores, como David.  Además, tener que poner nombre a la realidad: necesidad de decir lo que hace falta para salir de esa tragedia, que nos desborda.

Hace dos semanas, soñé con mi hermano Franklin.  Hablábamos de una situación familiar muy serios.  Pero, en mi sueño, reacciono y nos quedamos mirando.  Y, en el silencio de esas miradas, intentaba decirle que él estaba muerto.  Comencé a llorar, en ese sueño.  Franklin también.  Y nos abrazamos.  Le di un beso.  Desperté llorando.  Ese sueño me invitaba a aceptar la realidad de la muerte de mi hermano, cuando ya han pasado más de tres meses.  Desde entonces, cuando trabajo o voy a algún lado, me pregunto, qué hubiera querido él.  Entonces, el mandato de “no tengas miedo”, invade todo el coraje de seguir adelante. 

Cuando descubrí, en la desgracia, a los pobladores de Narihualá y entendí que ellos siempre habían sido damnificados.  Entonces, puse nombre a esa desgracia: marginación y exclusión.  Porque esos hermanos nuestros, especialmente las mujeres, no saben leer ni escribir.  La salida del río no fue el problema, sino la indiferencia de nosotros, por cientos de años.  ¿Cómo es posible, que a unos metros de nuestra ciudad, existan personas con esas características?  No solo es inhumano, sino además, es humillante para ellos y para nosotros.  ¿En qué clase de Cristo creemos?  Encontré a algunos jóvenes, guiados por un grupo religioso católico, que en medio de la desgracia, les llamaban a rezar el vía crucis.  Como si estos hermanos no estuvieran viviendo la crueldad de sufrimiento de la pasión de Cristo en sus propias vidas. Como si Dios les hubiera mandado esa desgracia por ser “pecadores”.  En medio de esa confusión de sentimientos, nos sentamos con ellos a comer, porque fueron ellos los que prepararon una mesa para invitarnos a estar allí, como invitados.  Somos nosotros los que necesitamos de ese alimento humano.  De darnos cuenta que no importa de dónde provenga el hijo que “Ella está esperando”. No nos debe interesar si “Ella” es pecadora, por quedar embarazada fuera del matrimonio.  No nos debe interesar, si esos pobladores vivían a la rivera del río, por su terquedad o viveza, como algunos afirman.  Lo único importante, es que el Espíritu puede revertir cualquier situación, por muy rara, o de mucho sufrimiento, para la salvación de todos. Lo importante es que el Espíritu Santo nos está hablando, desde ese acontecimiento raro, transgresor, que tenemos que tomar partido y actuar. Todo esto, es un mandato Divino.  De lo contrario nos quedaremos embobados mirando como asciende Jesús al cielo, sin mover un dedo.

Así, asumió el mandato José.  Le dio nombre: “…Salvará la vida del pueblo”.  Hasta hace poco, estuvimos reunidos en un colectivo de profesionales, en el local del Proyecto Chira Piura, para revivir una propuesta de tratamiento para el río Piura.  En la que no necesitan huir los pueblos del río, sino en darle el espacio y atención al río, desde la Sierra, para que esta des-gracia jamás se repita.  Al mismo tiempo, de manera particular, hemos presentado un proyecto al Gobierno Belga, para que ayude a 21 familias de la Campiña.  Me he quedado con la angustia, que no puedo hacer nada, para dar estudio a estas mujeres y a las niñas.  Creo, que necesitamos un trabajo político más sincero y de compromiso con los pobres, como lo haría cualquier cristiano contemplativo y por lo cual tenemos que luchar honestamente.

 El mandato de los sueños, son una alianza entre el pensamiento y la realidad.  Solo así actúa el Espíritu Santo.  Por ello, necesitamos despertar del sueño y obedecer a lo que nos manda. 

Tarea:
¿Cuáles son los mandatos de nuestros propios sueños?


  1. EJECUTAR LOS SUEÑOS CON ESPERANZA, RESPETO Y FIDELIDAD A NOSOTROS MISMOS.
“Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.  Y no la conocía hasta que ella dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús”.

Cuando el río nos descubrió a la inmensidad de mujeres del Bajo y Alto Piura, nunca imaginé que nos encontraríamos con un alto porcentaje que no habían pisado la escuela jamás.  Ellas se dedican a cocinar y criar a sus hijos.  Es el lugar que les corresponde.  Así lo han permitido todas las Instituciones de Piura, incluida un gran sector de la Iglesia.  A esto se le denomina sexismo.

Esto es igual al racismo, cuando asigna un lugar para los “serranos”, otro para los “cholos” y otro para la “gente decente”, es decir para los de la ciudad.  Se activan todas las fuerzas posibles, para mantener a cada uno en su lugar (JONHSON, 2003, pág. 116-117).   El sexismo al igual que el racismo, denigra la dignidad humana.  Incluso San Agustín decía: ¿Cómo, pues, oímos al Apóstol que el varón es imagen de Dios, y por eso se le prohíbe cubrir su cabeza; pero no la mujer, y por eso se le ordena velarla?  La razón, a mi entender, según indiqué al tratar  de la naturaleza del alma humana, es ésta: la mujer, juntamente con su marido, es imagen de Dios, formando una sola imagen toda la naturaleza humana; pero considerada como ayuda, en lo que a ella sola se refiere, no es imagen de Dios.  En cambio, el varón, en aquello que sólo le pertenece a él, es imagen de Dios tan plena y perfectamente como cuando con la mujer integra un todo (Ibid).  Hasta hoy se mantiene ese argumento.  “Las mujeres cuidan a los hijos”, decían los pobladores.  Ellos están convencidos y en medio de la emergencia, grupos políticos y de Iglesias Cristianas lo refregaron en la cara de todos nosotros: #ConMisHijosNoTeMetas.

Por ello, nos propusimos que la ayuda solo llegaría si sus líderes lo formaban un varón y una mujer, entre un grupo de damnificados de la Campiña de Narihualá.  Así surgieron Pilar y Armando.  Pero me sorprende el silencio del Municipio, de la Región, ante este problema serio y de alta complejidad.  Me sorprende más aún, el silencio de la Iglesia de Piura.  Esta situación es una falta de esperanza, respeto y fidelidad a Jesucristo y a nosotros mismos. 

Cuando José decide obedecer su sueño, lo hace con una actitud de esperanza.  Por eso, despierta.  De esto, le convenció las palabras de Ella, María.  Ya no le importaba cómo había sido concebido el Niño.  Le importaba que él y ella, cuidaran al Salvador.  Esa fue su esperanza ante la realidad.  Esto nos invita a levantarnos, de nuestro letargo, que nos mantiene dormidos, o adormecidos, sin decir nada.  El problema no es la inundación, por el fenómeno del Niño Costero.  El problema son los pobres marginados y excluidos, a quienes les hemos negado todo tipo de esperanza, con nuestra indiferencia por años. 

Además, José despierta y toma consigo a su mujer.  Con esa esperanza.  Pero, un detalle, que no puede pasar desapercibido jamás, es que “no la conoció”, hasta que nació el Niño.  Conocer, en término bíblico, significa hacer el amor, cuando se refiere a una relación amorosa. Tener relaciones sexuales. Es decir, la respetó.  Ya bastante había tenido María, con aceptar un reto, que nadie le creería.  Por muy Espíritu Santo, que la hubiera inundado de su ser, para dejarla embarazada, jamás iba a poder explicar, semejante acontecimiento ni a su pareja, y menos aún, a todo su pueblo.  José, sentía el sufrimiento y angustia de Ella, como la de su pueblo, y no quiso aumentar el trauma desgarrador, porque en Ella estaba reflejado su pueblo.  La respetó, por sobre todo.  Para aliviar su sufrimiento y creer en la Esperanza de todos los creyentes.  Esto sería imposible sin respetar esa parte femenina, que fácilmente puede ser humillada con una mentalidad machista.  Como la que somos testigos en el Perú, en estos días, cuando la violencia contra el género femenino, ha quedado excluida de las leyes, por decisión del Congreso Peruano.  Una falta de respeto, de la que ninguna institución del Perú se ha pronunciado.  Para vergüenza de los que estamos aquí, en este retiro, ni nuestra propia Iglesia se ha manifestado.  José entendió muy bien, que no hay esperanza, sin respeto a la mujer, al pueblo, cuyo referente es una Mujer, en este caso, María.

Por último, José, ejecuta la fidelidad consigo mismo, cuando decide nombrar al Niño como Jesús: Dios con nosotros, el Salvador.  Porque de eso se trataba sus sueños.  De hacer realidad el Reino de Dios aquí, en la tierra.  Por ello, despertó del sueño, para hacer realidad esa fidelidad con su mismísimo sueño.  No somos fieles con nosotros mismos, cuando no queremos cambiar las cosas, a pesar que andan mal.  Cuando callamos, para no salir de nuestro confort.  Para que no se moleste el alcalde, el Presidente Regional o el Arzobispo.  No somos fieles con nosotros mismos, ni con Jesucristo, porque Él vive en nosotros y nos empuja a transformar la realidad, como la propuesta del Reino.  No somos fieles cuando nos quedamos en el “repudio secreto”, para mantener las formas, como machistas dolidos.

La Esperanza de José, y la de todos nosotros aquí reunidos, solo puede hacerse realidad con respeto hacia los más débiles, y con fidelidad a nuestros sueños por un mañana mejor. Por eso, el Espíritu Santo interviene en la historia, de forma tan inusual y hasta contraria a todo camino, que aparentemente es biológicamente natural.  Irrumpe con fuego y energía para hacernos despertar e iniciar el rumbo de nuestros sueños: ¡Feliz Fiesta de Pentecostés!, en nombre de Ellas y nuestro Pueblo.



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1. Retiro para los Cenáculos Presencia del Evangelio en Piura.  Integrado por mujeres. Santa Isabel, 30 de Mayo del 2017 

JONHSON, E. A. (2003). La Cristología Hoy. . Santander: Sal Terrae.


PAGOLA, J. A. (2007). Jesús; aproximación histórica. PPC: MADRID.

lunes, 22 de mayo de 2017

LA "MUJER AMADA" Y LA PSICOTERAPIA DE REMINISCENCIA

Estimada “Mujer Amada” (Wikipedia.org, 2017), no podía pasar inadvertido de este gran acontecimiento de tu vida, desde que nos conocimos, en una relación terapéutica.  Ha pasado un poco más de dos años.  ¿Lo recuerdas?

En la primera sesión, por una situación de rapport, que nosotros los psicoterapeutas podemos intuir, me di cuenta que llegabas en una etapa de descanso en tu vida.  Aquel momento de tu historia, en que la sociedad te obliga a ocuparte de tu propio cuerpo como centro de diversas expectativas (FERICGLA, 2002, pág. 29).  Desde la gestión de tu cuerpo, querías abrazar a los tuyos, constantemente, pero también abrazarte a ti misma.  Esa fue la tarea que iniciaste desde hace una década atrás.  Esta primera etapa, del programa que llevamos a cabo, fue grandiosa.  Me enseñaste, “Mujer Amada”, a reírnos de tu historia: niñez, adolescencia, madurez y tu estado actual.  Aquellas anécdotas, de las que guardabas tus recuerdos con mucha energía y pasión.  Fuerza, que la sacabas desde lo más hondo de ti.  Frustraciones y grandes retos que te imponías por salir adelante.  Iluminaban tu mirada y nos reíamos juntos.  Estas primeras sesiones, fueron, emocionalmente deslumbrante para ambos.  Tu esposo, siempre te esperaba afuera del consultorio. 

Pudimos entrar en un proceso de terapia de aceptación y compromiso.  Aquellas mañanas, cuando nos tomaba tiempo, en irnos alejando de aquellos pensamientos y recuerdos inútiles, que como martillo volvían, una y otra vez.  Los lugares, el hogar de antaño, los éxitos laborales no disfrutados.  Me hiciste conocer aquel pueblo, hasta con el más mínimo detalle.  Unos momentos de desactivación.  En esa fase de la terapia     que entraste, dejaste libremente lugar a tus sentimientos.  A lo que habías llegado en esta etapa de tu vida.  Recuerdo, con mucho gozo, las cartas que escribiste a cada uno de los tuyos.  Los abrazos que diste y te dieron, cada uno de ellos.  Las emociones vividas y que nos reíamos, en la psicoterapia, sin importarnos mostrar nuestros dientes separados ni que el resto de personas nos oyera, tras la puerta del consultorio.  Aquellos momentos bellos, que la psicoterapia graba en nuestro corazón.  No solo mostrabas toda tu belleza, sino también la fuerza de tu feminidad.  Finalmente, en esta etapa, te ocupaste del compromiso con tu historia actual.  Tu actitud fue receptiva y de curiosidad indescriptible.  Los tejidos que hiciste en tus momentos de ocio, durante gran parte de tu vida.  Las fotografías de tu lugar de trabajo.   La música que te gustaba.  La que comenzaste a escuchar, otra vez.  Desactivación, aceptación y contactar con el momento presente (KASHADAN, Todd B. - CIARROCHI, Joseph, 2014, pág. 13).  Así, podríamos sintetizar esta segunda etapa.

Tu personalidad nos obligaba a entrar a una nueva etapa de tu historia, con firmeza y ferocidad, como dice el dramaturgo español Boadella (ALEIXANDRE, 2007, pág. 63).  Fue un momento que se extendió hasta el final.  Lo hiciste con mucho gozo.  Cada uno de tus hijos, fue una historia de victorias.  Engrandecían tu alma.  Ni las batallas de la diabetes, pudieron opacar el gozo de tu familia.  Ni los problemas comunes de sus relaciones, hicieron que desmayaras en el propósito de tu felicidad y el sentido de tu vida.  Cada problema de familia, se convirtió en una conexión con tu historia personal.  Aquellas experiencias donde solo escuchabas e intentabas ser amable con todos.  Un ejercicio que nos hacia matar de la risa, en las sesiones.  La entrega que se manifestó en estar dispuesta a los tuyos.  Las largas conversaciones, entre tú y tu pareja, nietos e hijos.  Las nuevas relaciones con los tuyos, a partir de aquellas cartas.  El sentido que encontraste a tu cuerpo, cuando no te importó caminar con un pie, porque hasta eso había resultado relativo, cuando el gozo del amor de los tuyos, sobrepasó el umbral de tus miedos y desafíos.  Hasta llegaste a cantar, la canción que te gustaba, sin ahorrarte el “roche” de ser escuchada.  Así fuiste “Mujer Amada”.  Esa experiencia de bienestar (SELIGMAN, 2011, pág. 40), es el resumen final, de todos los encuentros terapéuticos que hemos disfrutado, hasta el final de tu vida.  ¿Te acuerdas del encuentro final, cuando solicitaste la última sesión, para despedirnos? Hiciste una donación para los damnificados.  Con ese ritual, quisiste donar tu vida, con júbilo y satisfacción, de lo que significó toda tu existencia.  Por ello, tu nombre fue “Mujer bella”, como las grandes de la historia. El contacto y caricias a tu cuerpo, por parte de tus hijos, fue el ritual bello con que te despediste. Hasta pronto, con la gratitud de toda una vida.
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ALEIXANDRE, D. (2007). Las puertas de la tarde. Envejecer con esplendor. Santander: Sal Terrae.

FERICGLA, J. M. (2002). ENVEJECER, una antropología de la ancianidad. Barcelona: Herder.

KASHADAN, Todd B. - CIARROCHI, Joseph. (2014). Mindfulness, aceptación y psicología. . Barcelona: Obelisco.

SELIGMAN, M. E. (2011). La Vida que florece. Barcelona: Ediciones B.


Wikipedia.org. (24 de abril de 2017). wikipedia.org. Obtenido de wikipedia.org: https://es.wikipedia.org/wiki/Elena_(nombre)

domingo, 7 de mayo de 2017

El Dios inventado puede entrar "para robar y matar y hacer estragos" (Jn.10, 1-10)

Cuando está anocheciendo, con el frescor que tiene mi tierra, Piura, parado frente a la Catedral.  En este momento, salgo corriendo porque pronto quedará totalmente oscura.  No tiene iluminación desde el fatídico día 27 de marzo.  Mi oración se hace rebeldía.  Mi oración se resiste a creer en el dios que me han impuesto con engaños. Aquella divinidad que han inventado para mantener, al centro de cualquier parte, en la oscuridad, como mi pueblo. 
  
 En ese momento se iluminan las entidades financieras que están en el entorno.  La parte superior del edificio Municipal se ilumina.  La Catedral también.  Todo lo que es negocio tiene iluminación.  Pero el parque central de mi tierra, no tiene luz.  Quizá allí se encuentre el Buen Pastor, que intenta esconder la religión con sus normas y disposiciones. Dogmas desencajados de la realidad humana.  Tomo conciencia que soy parte de esas cuatro quintas partes de la humanidad que está adscrita a algún movimiento religioso: más de 800 millones al hinduismo.  1300 millones al islam.  Cerca de 2000 millones al cristianismo.  Aproximadamente 350 millones al budismo.  Un poco más de 200 millones de religiones chinas.  16 millones al judaísmo.  Los seres humanos no religiosos suman el 20%.  Una cuarta parte de los Estados del mundo, mantiene un vínculo formal con una religión (TAMAYO, 2012).  Entonces puedo orar, con facilidad, mientras me retiro de la oscuridad.  Porque la oración no es exclusividad de las religiones, ni de los ateos.  También yo puedo hacerlo. 

Comienzo con los rostros de mis amigas y amigos, de la Campiña de Narihualá: Victoria, la anciana Vilchez, Eva, Máximo, Manuel, Julia, Pedro, Pascual y muchos otros más.  Ellas y ellos no podrán leer este texto.  Tampoco entenderán.  Ellas y ellos me han enseñado a asumir el conflicto, después del fatídico 27 de marzo, y a tener en cuenta a los demás como a mí mismo, porque a eso se le denomina ser humano (GOMEZ-ACEBO, 2000).  Ya están en sus casas, sin techo y sin piso.  Tampoco saben leer y escribir.  Están igual como estaban antes que se desbordará el río y las lluvias cayeran con inclemencia. La fuerza de sus convicciones está puesta en las redes de fraternidad o disensiones entre ellos. En la fuerza de su trabajo explotador, para seguir alimentando a los suyos.  Mientras rezan oraciones de memoria, por si acaso lo ocurrido haya sido un maleficio, por las culpas de sus pecados, como les han enseñado.  Es como la oscuridad del centro de mi ciudad, para salir huyendo cuando declina el sol. Es cuando surge en mí la imagen, también con rostro, del Ladrón que entra “para robar y matar y hacer estragos”, como reflexionamos en el Evangelio de hoy.  No quiero ser cómplice de ese ladrón, escondido en la imagen de un Pastor.  Entonces, ¿qué voz escuchan mis amigos de Narihualá?     

La voz que dialoga en lo intercultural, con sus ancestros que muestran con orgullo.  También lo interreligioso, por la infinidad de movimientos religiosos que existen allí.  La voz de aquella paz que se negocia, en la resolución de conflictos, y no la impone con amenazas de infierno o con arma en mano. La que practica la tolerancia y el diálogo.  Que elimina las discriminaciones de género de las religiones, porque están hartos que las mujeres no estudien y los hombres no culminen jamás ningún estudio, sin nada que trasmitir a sus hijos.  Historia que cargan desde el siglo XIV. Escuchan la voz que combate el fatalismo y determinismo, por eso siguen viviendo y creyendo.  Mientras tanto, escuchan a los ladrones, religiosos y civiles, pero no hacen caso.  Puede más su fuerza espiritual unida a sus ancestros y a la esperanza de encontrar más humanos unidos a su causa.  Aquellos que sean puerta y permitan entrar, con toda esa voz que escuchan con el alma, y que les permite vivir.

Siento nostalgia por el cristianismo que era considerado ateo, en sus inicios, porque se negaba a adorar a los dioses romanos.  Se negaba a ser idólatra.  Aquel grupo que aspiraba a la sabiduría, no para alardear, oprimir, manipular o inflarse en su ego, sino para entrar en sintonía con lo más hondo de la humanidad, allí donde radica lo realmente divino.  Porque, para ser sincero, lo más pernicioso de las religiones es que enseñan que estar satisfecho con el desconocimiento es una virtud (DAWKINS, 2014).  Por ello, alaban la fe del pueblo, aunque no sepan leer y escribir, y prefieren seguir ignorando dónde dormirán los pobres mañana, porque el asunto de fondo sigue siendo ético (GUTIÉRREZ, 2002).  Una religión sin ética, es una farsa.  No es el buen Pastor y no merece ser escuchada, como dice el Evangelio de Hoy.  Termino mi oración arraigado en mis convicciones por un mundo mejor, del cual estoy completamente comprometido.  Esa es la puerta, por la que deseo ardientemente entrar siempre. 

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DAWKINS, R. (2014). El espejismo de Dios. Barcelona: Booket.

GOMEZ-ACEBO, I. (2000). Y vosotras, ¿quién decís que soy yo? . Bilbao: Desclée de Brower.

GUTIÉRREZ, G. (2002). ¿Dónde dormirán los pobres? Lima: IBC-IEP.

TAMAYO, J. J. (2012). Otra Teología es posible. Pluralismo religios, interculturalidad y feminismo. . Barcelona: Herder.





domingo, 2 de abril de 2017

Catacaos: desátenlo y déjenlo andar.

A seis días del desborde del río Piura, es imposible escribir estas líneas sin haber pisado el terreno de Catacaos.  Especialmente Cura Mori, Narihualá o Pedregal.  Desde estos lugares, los rostros de compatriotas nos revelan el pronóstico de salud de todo nuestro país.  Somos muchos los que nos hemos sumado para aliviar el sufrimiento de los damnificados.  Grandes cadenas de amigos de otras regiones y países, se han hecho presente con donativos, para actuar rápidamente.  Familias enteras que se han quedado sin nada, literalmente.  El pueblo ha respondido con asistencia inmediata.  Durante estos días, una peregrinación inmensa de piuranos, que querían llegar al lugar para asistir a las víctimas.  Jamás se habia visto tanto dolor en los rostros de los paisanos.  Es imposible no llorar.

Se llora la muerte, que nos deja paralizados.  Duele ver la desnudez de una ciudad que escondía a todo un pueblo, que tan solo con la crecida de un río, pudo salir del anonimato.  Se deja al descubierto toda una generación paralela a la ciudad, que forman parte de la cadena productiva agrícola, pero que no conocíamos.  De pronto, aparecen con los rostros no del impacto de una catástrofe, sino con el mismo rostro producto de la indeferencia de muchos años.  Una experiencia que el mundo entero conoce desde el siglo XIV, en el proceso de evolución de las sociedades del campo a la ciudad.  La naturaleza se ha encargado de desnudar la distancia entre unos y otros.  Irrupen los pobres, con la misma fuerza de la debilidad total, con lo único que poseen: su alta vulnerabilidad.  Por eso, lloramos.  Nos lamentamos.  Porque, en realidad es nuestra propia miseria, la que todo el pueblo piurano, del bajo Piura y la sierra, nos están enrostrando.

Es el momento para cambiar esta historia.  Es ahora o nunca, cuando tenemos que gritar frente a la "tumba" el nombre de los desaparecidos, de los que han muerto y de los que están desprotegidos aún en la mismísima calle, en la que los ha dejado este desastre.  No son gente, así nomás.  Son personas, con nombre propio: Armando (Campiña de Narihualá), Carmen (Monte Sullón), Faustino (Pedregal), Esperanza (Cura Morí) y una letanía de nombres, que el pueblo piurano ha gritado para que salgan literalmente de sus tumbas.  Y el pueblo, ha salido.  Se ha presentado.  Ante la mirada atónita del Perú y el Mundo entero.  Los medios de comunicación se han encargado de presentar una y mil veces, los rostros. ¿Cómo los han presentado?  "con los pies y las manos atadas y la cara envuelta en un trapo".  Tal cual.  Las circunstacias externas, hicieron que no tuvieran reacción.  Han salido como de una tumba.  Esa imagen nos ha producido dolor a muchos.  Nos ha conmovido hasta lo más hondo.  Hemos corrido a asistir con alimentos, agua, techo, ropa.  Han quedado de pie fente a nosotros.

El siguiente paso es obedecer la orden de "desatarlo y dejarlo andar".  Así ha querido la naturaleza darnos la gran lección para los creyentes en esta Semana Santa, pronta a iniciarse.  Justo, en el lugar emblemático de estos rituales religiosos: Catacaos.  La segunda fase de ayuda, en el desastre que nos ha tocado vivir, es buscar la autonomía de estos hermanos nuestros, víctimas de la histórica indiferencia.  No podremos celebrar ningún ritual religioso, propio de la Semana Santa que se viene, sin habernos acercado a la tumba para sacar, con sus nombres propios, a cada uno de nuestros hermanos daminisficados, de la muerte impuesta.  Creyentes o no, los cuerpos atados de nuestros paisanos y paisanas, dejan al descubierto que el rumbo de la historia necesita otra ruta.  No solo la ruta de la solidaridad, sino también de la exigencia ética ciudadana, sin exclusiones, con igualdad de oportunidades. Donde la religión no sea solo un pretexto para manterner en la tumba a tantos hermanos nuestros.  Puesto que,  dando de comer, sin que se muevan, ni digan una palabra es mucho más cómodo para la conciencia de quienes hemos ocasionado este desastre, desde el poder político y religioso de la ciudad.

El desafio recien comienza.  La ayuda que claman las víctimas no es de darles el pan en la mano, sino que, juntos comamos y bebamos, para que nadie se quede otra vez fuera de la mesa.  Que las lágrimas que han brotado espontáneamente, al ver este cuadro desolador, sea el fiel reflejo, para el mundo entero que tenga que decir: "¡Mira cómo lo quería!".  Porque si no queremos a los rostros de nuestro pueblo y no los incorporamos a nuestra estilo de vida, jamás podremos evitar desastres como el que estamos viviendo. ¿Qué desastre estamos viviendo?  La indiferencia y una religión que solo se queda en el discurso barato y solapadamente ateo, por muchos rituales que expresemos en los próximos días.  Lo que sucede en el bajo Piura y en la sierra del Norte de nuestro país, será la mejor oportunidad de volver a creer en la ética, bajo la espiritualidad de los creyentes en la Resurrección.  Nuestra tarea, ahora, consiste en quitar las ataduras y dejar andar. ¿Cómo?  Apoyando en la búsqueda de la autonomía de quienes lo perdieron todo.  Devolverles, en abundancia, lo que le hemos ido quitando a lo largo de la historia, para comenzar de nuevo.  Eso es Resurrección, para los creyentes.  Y, para cualquier ser humano, es una exigencia ética el seguirnos apoyando y terminar con esta angustia, rumbo a la reconstrucción de la Región Piura, bajo otra mirada.  ¡Juntos lo lograremos! #UnaSolaFuerza


martes, 7 de marzo de 2017

A FRANKLIN, mi hermano. (Mt. 6, 7-15)

A Jesús no le gustaban los funerales.  Cuando asistió a uno, hizo andar al difunto y se terminó el funeral.  En otro, hizo resucitar al que estaba muerto y fin del velorio.  A mi hermano Franklin, tampoco le gustaron los funerales.  Pero no solo en eso fue evangélica su vida.

A Jesús no le gustaba la oración que se lucía en público con muchas palabras.  Por eso, mostró en silencio su cariño, cercanía y reivindicación con las personas: tocando, abrazando, celebrando comidas y bebidas. La fiesta de la fraternidad. Esa era otra actitud que mi hermano Franklin, mi gran hermano, copió literalmente de Jesucristo. Fue su oración permanente.

¿Qué le gustaba a Jesús?  Le gustaba la oración de la intimidad.  Aquella que se logra encerrada en una habitación, lugar de nuestros secretos.  Donde está el calor de nuestra compañía con nosotros mismos y los “más nuestros”.  Allí donde el cariño es tan cercano, que podemos abrazarnos y podemos decir que todo es “NUESTRO”.  Hasta el último momento de su vida, Franklin, quiso darme esa lección.  En la intimidad del hogar quiso quedarse.  Me dio su cuerpo para tocarlo, abrazarlo, bañarlo, limpiarlo, besarlo.  Como la hacía la Madre nuestra.  Con ella, nos unimos en esa oración actitudinal.  Cuando quisimos sacar del espacio de intimidad esa actitud orante con la vida misma, nos dijo tajantemente, y con la dulzura evangélica: “Se han portado mal, no me dejan dormir”.  Él había comenzado su oración y nosotros queríamos impedirla, de manera egoísta.

Como Jesús, nos indicó que todo es “NUESTRO”, en esa intimidad.  La Sonrisa de los que amamos.  La firmeza de sus convicciones.  La honestidad de sus luchas, que crearon convicciones profundas.  El cuerpo que sostiene nuestra alma.  Todo es “NUESTRO”, cuando se ama y se dona la vida, hasta el final.  Por eso, el perdón no depende de ninguna divinidad.  Ni de la del Dios, que nosotros creemos.  Depende del perdón que demos a los demás.  Hasta esos pequeños rencores humanos, en la intimidad del perdón, se hacen “NUESTRO”.


Celebramos la vida.  No la muerte.  En esta cuaresma no disfrutamos, ni celebramos la muerte.  Celebramos la vida de Aquel que nos amó.  Hoy celebramos la vida de Franklin, quien no dudo en amarnos, en crear fraternidad, en reírnos hasta que la cara nos duela.  Franklin, “mi Colorao”, que jamás escatimó donación de tiempo, espacio y recursos, para demostrar que el cariño y el afecto, vale más que todo el oro del mundo.  Fue su lucha, sus convicciones, sus pleitos.  Su sonrisa complaciente de oreja a oreja.  Celebramos esa vida, en esta Cuaresma.  Celebramos ese regalo de Dios llamado Franklin Gutiérrez Adrianzén, aquel que ya no podremos tocar como quisiéramos.  Lo tocaremos en la intimidad de nuestros afectos, a puerta cerrada, donde se celebra lo mejor de cada uno de nosotros y todo se convierte en Sagrado, por el afecto de alguien que nos cuida como una Madre, como un Padre.  Gracias Teresa y Victor, madre y padre “nuestro,” por haberle dado ese cuerpo y permitirnos seguir así: queriéndonos siempre, esperando una Pascua, para poner fin a cualquier funeral que nos impida celebrar la vida.  


sábado, 18 de febrero de 2017

EL MIEDO INCONSCIENTE A LA GENITALIDAD

Para la IdG [Ideología de Género], la IG [Identidad de género] debe eliminar las diferencias entre “femenino” y “masculino” (PACHECO ZERGA, 2017, los corchetes son míos).  Es decir, para la autora de este artículo publicado en el diario El Comercio, la Identidad de Género, plasmada en el Curriculo Nacional 2017, intenta hacer que los alumnos se olviden que existe lo femenino y masculino.  Que esas categorías fueron un invento de las sociedades, sin hacer caso a la naturaleza biológica del sexo: pene o vulva.  Y, para completar esta idea, aduce que “por razones de espacio”, solo ha transcrito dos párrafos del Curriculo:

 1) “Si bien aquello que consideramos 'femenino' o 'masculino' se basa en una diferencia biológica sexual, estas son nociones que vamos construyendo día a día, en nuestras interacciones” (p. 16). Lo que omite transcribir, es la explicación del MINEDU, a punto seguido:

…Si bien las relaciones de género históricamente han perjudicado en mayor medida a las mujeres, también existen dimensiones donde perjudican a los varones. En general, como país, si tenemos desigualdades de género, no podemos hablar de un desarrollo sostenible y democrático pleno (MINEDU, 2016, pg, 16).

2) Vivir “su sexualidad de manera plena y responsable: es tomar conciencia de sí mismo como hombre o mujer, a partir del desarrollo de su imagen corporal, de su identidad sexual y de género, y mediante la exploración y valoración de su cuerpo […] También implica identificar y poner en práctica conductas de autocuidado frente a situaciones que ponen en riesgo su bienestar o que vulneran sus derechos sexuales y reproductivos” (p. 30).

La autora, no se toma la molestia de remitir a los lectores a que lean el texto completo del Curriculo.  No le interesa, aparentemente.  El objetivo de ella es demostrar, con esa cita sesgada, que el Curriculo tiene la misma meta que la Ideología de Género. Pero, precisemos ¿qué es la ideología de género, según la autora del artículo?

Magistralmente, la autora, explica desde el comienzo que una ideología, en la historia del pensamiento, es un sistema que absolutiza una dimensión humana.  Hasta allí, todo es genial.  Antes, ha definido abruptamente, sin respetar el orden de la frase, la palabra Género, “grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico” Tomando la cita de la Real Academia Española.  Acogiéndose a esa definición, quiere imponer al lector su propia conclusión, que cito textualmente:

“Para la IdG, la IG debe eliminar las diferencias entre “femenino” y “masculino”, porque aunque se basen en una diferencia biológica sexual, entiende que son nociones construidas diariamente en la interacción social, que permite el intercambio de roles, al punto de aspirar a que la identidad no sea algo fijo sino en continuo cambio según la percepción del individuo”.

Para la autora, lo “femenino” y “masculino”, se basa en la “diferencia biológica sexual”.  Esto significa, pene y vulva.  Es así, aunque la Real Academia, que ella ha citado textualmente, diga que la palabra Género excluye lo biológico. Ella se encarga de corregir, no solo a la Ministra de Educación del Perú, llamándola mentirosa, sino también a la Real Academia Española, diciendo que debe colocar la base biológica de las diferencias.  Además, obliga al lector a leer, el texto del Curriculo citado, diciendo que la Identidad de Género es algo “en continuo cambio según la percepción del individuo”.  Como se dan cuenta, en ninguna parte del Texto del Curriculo, citado por ella misma, dice que la Identidad de Género cambia según la percepción del individuo.  Esto es una mentira intelectual.  Lo que dice el texto es que, esta identidad se forja en las “INTERACCIONES” (Perdonen la mayúscula).  Porque, de lo que está hablando el Curriculo es de la relaciones de género.  No de lo que cada individuo quiere, o desea, ser y hacer.  El sistema educativo es una cuestión de interrelaciones, y no de individuos aislados. Es decir, el Curriculo no está hablando que cada niño o niña, elige el género que le da la gana, para ser honestos intelectualmente. He aquí la gran mentira, del razonamiento de la doctora Luz Pacheco Zerga.  Pero, ¿Cuál es la absolutización de la palabra Género, para que se convierta en ideología, que ella intenta explicar?

Para que el Género sea una ideología tiene que tener una absolutización.  Entonces ella afirma que la IdG,  "No admite los límites de la naturaleza: plantea la “autocreación" a voluntad".   Cuando habla de límites de la naturaleza, debo entender que se refiere al pene y vulva. ¡Otra vez!.  Y que esta naturaleza tiene límites.  Es decir, sin respetar al pene o la vulva, la IdG, según ella, absolutiza la “autocreación”.  Manipula, de esta manera, un término del biólogo chileno: autopoiesis (MATURANA ROMESÍN, Humberto - PÖRKSEN, Bernhard., 2008, pag. 113).  Esto significa del griego autos (sí mismo) – poein (producir o crear). Maturana, emplea este término para explicar que todo ser humano se forma desde su dinámica corporal en interacción con el medio adecuado.  Que es lo mismo que sostiene el Curriculo.  Imagino que por “falta de espacio”, no citó el origen del ´termino.  Lo cual se comprende, pero no deja de ser deshonesto, intelectualmente hablando. Para nada, la autocreación se entiende a voluntad personal.  Es decir, que cada indidivuo elija su género, como lo quiere dar a entender, introduciendo las siglas del colectivo LGTBIQ, que aumentan constantemente. No explica que significa ese Colectivo, ni las siglas.  Prefiere dejar el miedo instalado: lo impronunciable.    

Como se puede observar, no existe ninguna absolutización con respecto a la “autocreación” (autopoiesis).  Por lo tanto, no existe tal ideología. Lo que existe es el miedo inconsciente, que trasmite la doctora, a los limites de lo biológico: pene o vulva y todas las emociones que estos sistemas puedan generar en las interrelaciones.

Por ello, la opinión de la doctora, Pacheco Zerga, es un fiel reflejo, inconsciente, del miedo que se tiene a la gran dimensión humana del placer sexual.  Aquella que solo se encuentra, cuando disfrutamos en relaciones de igualdad y no de dominio, o posesión, sobre otra persona.  En esto hay que ser honestos, biológicamente hablando.  Esta dimensión necesita ser aprendida, entrenada, porque si nos quedamos con lo “natural”, seremos la peor expresión animal en la faz de la tierra. De eso se encarga el Curriculo Nacional de Educación.

No pertenezco al Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, ni al Movimiento Manuela Ramos, ni Promsex, Demus, ni Católicas por el derecho a decidir ni a la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Tampoco a una institución educativa del Opus Dei, como la Universidad de Piura. A todas ellas respeto mucho, por su honestidad intelectual Por eso mismo, tengo que decir que no es ético manipular, sesgadamente, textos para llevar a los lectores a conclusiones personales o en defensa de cualquier grupo que proyecta sus miedos en el tema sexual. Peor aún, para juzgar de mentirosa a la Ministra de Educación, engañando a la opinión pública, a través de la perfección del razonamiento categórico aristotélico, 

¿Qué quiero decir con esto?  Lo siguiente: Una mesa tiene cuatro patas.  Un caballo tiene cuatro patas.  Entonces, el caballo es una mesa. FIN y aplausos, con el excelente razonamiento, aunque no describa la realidad del caballo ni de la mesa, por "razones de espacio".      

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MATURANA ROMESÍN, Humberto - PÖRKSEN, Bernhard. (2008). Del Ser al Hacer. Los orígenes de la Biología del Conocer. Buenos Aires: Granica.

MINEDU. (2016). minedu.gob. Obtenido de minedu.gob.pe: http://www.minedu.gob.pe/curriculo/pdf/curriculo-nacional-2016-2.pdf


PACHECO ZERGA, Luz. (15 de Febrero de 2017). elcomercio. Obtenido de elcomercio.pe: http://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/ideologia-genero-curriculo-esta-l-pacheco-noticia-1968570