miércoles, 4 de abril de 2018

"Bajar a los infiernos"; camino espiritual


Ante el cuerpo sin vida, en el ataúd y frente a la tumba, ya no hay nada qué decir.  Es el fracaso total.  ¡Ya no está con nosotros!  Esa experiencia la he vivido hace un año, con la muerte de mi hermano Franklin.  ¿Cómo entender el final de los tiempos?  ¿Queda algo de mi hermano?  ¿Qué quiere decir vida eterna para nosotros, que los quisimos tanto? ¿Cómo celebrar la Pascua de Resurrección, sin que esa experiencia se convierta en ciencia ficción o en relatos productos de alucinaciones mentales?

Intentaremos dar respuesta, a estas interrogantes, desde tres aspectos: 1. El final de los tiempos y la experiencia radical de fracaso; bajar a los infiernos.  2. Los criterios del final de los tiempos, desde los fracasados de la historia y 3. La promesa de Resurrección y Vida eterna: éxito vs fracaso.

  1. EL FINAL DE LOS TIEMPOS Y LA EXPERIENCIA DEL FRACASO; Bajar a los infiernos.

Estoy frente a un grupo de mujeres, con las que también estuve el año pasado.  Poco tiempo después de la muerte de mi hermano y la catástrofe de la inundación de mi pueblo.  Ambas tragedias marcaron la reflexión, aquella vez, sobre el sueño de José, a partir de las dudas del embarazo de María: Una experiencia de fracaso para José, contrastada con la realidad de su pueblo y las mujeres de su entorno. 

Allí surgió como un clamor de muchas mujeres de nuestro pueblo, que sufrieron la inundación en la Campiña de Narihualá, su desesperanza aprendida (SELIGMAN, 2000), por ser analfabetas.  La catástrofe climática no fue más que la punta del iceberg de la tragedia.  En realidad, el problema era más profundo y doloroso: el olvido de muchos compatriotas, el desprecio y postergación por diferentes Gobiernos de turno.  Aquellos hermanos y hermanas, nuestros, habían salido como de sus tumbas, a revelarnos en nuestros rostros que existían.  Allí estaban, enrostrándonos, diciendo con su presencia que todo discurso político es una farsa.  Que en el Perú aún rondaba el analfabetismo, de manera especial en las mujeres.  Entonces, nos dimos cuenta que el profundo sueño de José fue pensar en esta realidad de humillación y postergación, de manera especial con las mujeres.  Al despertar de ese sueño tomó una decisión, que cambiaría la historia.  En ese momento de la reflexión, no imaginé las consecuencias.  Era sólo un grito del fracaso descubierto, en “carne viva”.  El mismo dolor que sentía del fracaso de ya no ver más a mi hermano.

Hicimos todo lo posible esa fatídica noche, para que mi hermano no terminara en la muerte.  Hicimos lo mejor que pudimos en casa.  Así como, nuestro país, había hecho todo lo posible para que su economía salga adelante y combatir la pobreza, que nos destrozaba por todos lados.  Pero ni los esfuerzos por salvar a mi hermano ni los esfuerzos por sacar adelante el país, evitaron el fracaso.  Porque la muerte de un ser querido y la imagen de las mujeres de la Campiña de Narihualá, nos dijeron que todo el discurso sobre el éxito económico, que nos había comentado los gobiernos de turno, es un reverendo fracaso. La muerte de Jesús también lo fue, con la diferencia que nos retó a sobrevivir a ese fracaso (CHITTISTER, 2000, pág. 137), frente al fin de la vida.  Eso se explica mejor "descendiendo" a los infiernos.

Jesús hizo todo lo posible por sacar adelante su religión y a su pueblo, de la situación de opresión en la que se encontraban.  Nada de eso sirvió.  Igual lo mataron y lo enterraron.  Dicen que sellaron su tumba.  Sus seguidores tuvieron que esconderse.  Al Cristo, o el Mesías, lo mataron de la peor manera: en medio de dos delincuentes.  No logró que se amaran todos.  Ni los sacó a todos de la opresión de Roma.  Junto con el asesinato de Jesús, enterraron todas las ilusiones de su pueblo. El fracaso es real, pero también soportable.  Muerto y sepultado.  Descendió a los infiernos. Sellaron su tumba. El Credo nos está diciendo que el fracaso es un camino por el que hay que pasar y que no es el final de los tiempos.  Ahora que sabemos que el infierno no es un lugar físico, que nos espera a los malos, entonces podemos entender que bajar a los infiernos, por el fracaso total, solo es un paso cotidiano en nuestra vida.  Habría que preguntarnos hoy más que nunca: ¿A qué fracasos he sobrevivido?


 2. LOS CRITERIOS DEL FINAL DE LOS TIEMPOS, DESDE LOS FRACASADOS DE LA HISTORIA.

Me equivoqué cuando pensé que todo mi mundo se venía abajo con la muerte de mi hermano.  Me equivoqué cuando dije que las mujeres, víctimas de la catástrofe natural y política, de la Campiña de Narithualá, nadie les enseñaría a leer y a escribir.  Me equivoqué, cuando decía en voz alta el sueño de José: que nunca las mujeres, con quienes compartía la reflexión, se pondrían de pie para ir en busca de las otras mujeres y enseñarles a leer y a escribir.  Me equivoqué totalmente.  La última palabra no la tiene el fracaso.  La última palabra la tienen los fracasados frente a nosotros.  Por ello, las bienaventuranzas (Mt. 5, 3-12), como una exigencia ética.

Hoy no solo podemos hablar de Derechos Humanos. También podemos hablar de la declaración de una ética mundial (KÜN, 2018). ¿Qué propone esa declaración de una ética mundial?  Propone una cuádruple responsabilidad: 1. Responsabilidad por una cultura de la no violencia y el respeto a toda forma de vida. 2. Responsabilidad por una cultura de la solidaridad y un orden económico justo. 3. Responsabilidad por una cultura de la tolerancia y la vida veraz. 4. Responsabilidad por una cultura de la igualdad y la colaboración entre el varón y la mujer (KÜNG, 2011, pág. 71).  La pregunta que surge, inmediatamente es: ¿Son los mismos criterios de la escatología en Mateo 25, 31-46 sobre el juicio final?  La respuesta es un SÍ, en mayúsculas.

 Estamos en la época en que las relaciones entre nosotros, es de suma importancia.  Lo hemos aprendido, después de tantos fracasos como la red de corrupción en la que estamos vinculados todos los peruanos.  La humanidad de cada uno de nosotros se mide en la forma cómo tratamos a los demás. A eso se le denomina ética. Para los cristianos, es un "deber" amarnos entre nosotros.  Jesús citó a sus discípulos en Galilea, después del fracaso de su muerte, para mostrarles su proyecto de vida. ¿Por qué Galilea?  Porque allí se podía vivir la humildad, la sencillez, la humanidad con los más pobres y la cercanía con los que sufren (CASTILLO, 2005, pág. 44), es un criterio no sólo evangélico, sino también es un proyecto ético que tiene que ver con el amor entre todos.  A los peruanos, nos hubiera citado en la Campiña de Narihualá después del desastre natural.  Hoy nos citaría en formar grupos políticos, desde las zonas pobres, libres de la contaminación del poder de la corrupción.  Los fracasados de la historia: los hambrientos, sedientos, desnudos, enfermos, inmigrantes y encarcelados, son los que medirán nuestra ética, frente a Cristo.  De esto trata la escatología como sentido último de la vida.  Debemos preguntarnos: ¿Cuáles han sido mis experiencias de dar de comer al hambriento, beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al inmigrante, visitar al enfermo y/o encarcelado?

 3. LA PROMESA DE LA RESURRECCIÓN Y VIDA ETERNA: ÉXITO VS FRACASO.

El sexismo, aquella visión que nos divide entre sexos a los seres humanos como varón y mujer, propone al sexo como único criterio la clasificación humana.  Al varón se le ha designado como el fuerte, racional y el que lleva el control.  Todos actuamos de ese modo estereotipado (JOHNSON, 2003, pág. 119). Así las cosas, entonces Jesús-varón tendría que haber sido fuerte, racional y tener el control.  Pero, la realidad que cuentan los Evangelios es otra: si Jesús hubiera sido fuerte, no lo hubieran golpeado, masacrado y asesinado.  Si hubiera sido racional totalmente, jamás se hubiera dejado vencer por el amor a Juan, María Magdalena, el leproso, el endemoniado, el ciego de nacimiento, la hemorroísa, ni hubiera llorado por su amigo lázaro y un largo etcétera.  Si hubiera tenido el control de todo, los romanos no lo hubieran apresado. Judas no lo hubiera traicionado. Pedro no lo habría negado. Los Escribas y Fariseos le hubieran hecho caso. Pero, nada de eso ocurrió.  El estereotipo de varón judío no funcionó con Jesús, ni con los criterios que tenemos de varón hoy.  Lo propio hubiera sido que contrajera matrimonio y domine a una mujer.  Que tenga hijos para que demostrara su fuerza varonil y el control sobre la familia.  Hubiera sido un guerrero con un grupo de seguidores que se enfrentó al poder opresivo de Roma.  Jesús no calzó en ese estereotipo.  Por eso, terminó como terminó: torturado, muerto y sepultado, para alegría de su raza y para tranquilidad de los opresores, por ser un varón raro que se mostró débil, irracional y sin capacidad de control.  Totalmente vulnerable desde que nació hasta que lo mataron.

Desde los esquemas del sexismo, Jesús-varón, no encaja, ni encajará jamás.  Su vida fue un total fracaso.  La muerte misma de Jesús, es el mejor reflejo del éxito de ese sexismo estereotipado.  Murió sin mujer ni hijos.  Soltero.  Débil total.   Para muchos de nosotros, esto es un fracaso de varón.  También lo fue para sus seguidores, por eso huyeron y se escondieron.  Porque el fracaso da miedo.  Deprime hasta la sensación de provocar un suicidio o desear morir en el momento.  Pero son las mujeres, que estaban acostumbradas al fracaso, las que sostuvieron, y sostienen, a los varones, seguidores de aquel Jesús, que no encajó en esos estereotipos.  Aquellas mujeres que no sabían cómo explicar que el hijo que llevaban en las entrañas no era de “su” hombre, como el caso de María.  Aquellas que las querían linchar por acusarlas de adulterio y no al varón adúltero.  Aquellas, que para sobrevivir solo les quedaba el camino de la prostitución, para lavar los pies de sus clientes varones.  Aquellas viudas, que si se les moría el hijo varón, quedaban totalmente desprotegidas y se veían obligadas a mendigar: “Mujer he ahí a tu hijo”.  Son esas mujeres, las que sostienen al grupo de seguidores de aquel Jesús, que no encajó en los estereotipos del varón, según el sexismo.  Son las fracasadas y supuestamente débiles, las que sostendrán el éxito del varón Jesús.

Porque la muerte de Jesús no tendría sentido, sin mirar la forma cómo vivió.  Su forma de vivir y estar entre nosotros, no fue otra que relacionarse entre los débiles y fracasados de la historia, para hacerse fuerte allí, donde nadie apuesta por nada.  Si la condición de varón, era subyugar a una mujer, entonces no podría haberse unido en pareja.  Si a los hijos, tenía que entrenarlos en un esquema que le exigía el sexismo, entonces para Jesús fue mejor no tenerlos, porque predicaba otro tipo de Reino.  Si para ejercer el control había que poner normas y vivir como tal, imponerse sobre todo, entonces, él tuvo que dejarse matar, para explicar que las normas son una vergüenza cuando se ejercen para asesinar a los débiles y vulnerables.  Es lo que vimos cuando hubo la inundación del río en Piura.  Es lo que estamos viendo, cuando las leyes las inventan los mismos ladrones y delincuentes que despojan nuestro país, como nuestro Congreso y los Presidentes que han pasado por el Perú.  Las normas son una vergüenza cuando matan al inocente o al más pobre.  O cuando hacen de la vida de los pobres un eterno estilo de vida en la miseria: hambrientos, sedientos, enfermos, encarcelados.

Pero las mujeres del tiempo de Jesús, nos dijeron que ese Jesús-varón, que no encajaba en los estereotipos de aquel tiempo, como el nuestro, no está en la tumba.  La muerte no es lo último.  Que el fracaso es un camino por el que hay que pasar, pero no nos puede vencer ni paralizar: ¡Vayamos a Galilea, que allí lo veremos!  Porque sigue viva la fuerza de los débiles, como él nos lo enseñó. Que la vida tiene una finalidad y una cualidad que no termina en la tumba (CHITTISTER, 2000, pág. 205). ¡Resucitó! Que la vida tiene ilimitadas posibilidades, porque se transforma constantemente.  Los fracasos no nos definen, sino la capacidad que tenemos para sobreponernos cada día y salir adelante.  La vida eterna es vivir el día a día, sin dejarnos vencer por ningún estereotipo que quiera encasillarnos en el silencio de nuestros sufrimientos y nuestros fracasos.  Quizá eso sea el tiempo de Dios, en su propio ritmo.  La vida, aquella que resucita, va más allá de nuestra imaginación, porque la tumba siempre estará vacía, si estoy con los de Galilea: “Vengan benditos de mi padre, a heredar el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo” (Mt. 25,34).  Porque ese reino, es la experiencia de amor que recibimos día a día, cuando vivimos experiencias como las profesoras que van a la Campiña de Narihualá para que aprendan a leer y escribir otras mujeres, o como cuando dejamos todos nuestros proyectos personales, para vivir aquellos proyectos y sueños de los que nos precedieron, tan solo por el amor que les tenemos.  Eso es vida eterna, eso es el Cielo o el éxito de nuestra existencia, en el tiempo de nuestra espiritualidad pascual.

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CASTILLO, J. M. (2005). La ética de Cristo. Bilbao: Desclée De Brower.

CHITTISTER, J. (2000). En busca de la fe . Santander: Sal Terrae .

JOHNSON, E. A. (2003). La Cristología hoy. Olas de renovación en el acceso a Jesús. Santander: Sal Terrae.

KÜN, H. (19 de marzo de 2018). Weltethos.org. Obtenido de Weltethos.org: http://www.weltethos.org/

KÜNG, H. (2011). Lo que yo creo. Madird: Trotta.

SELIGMAN, M. E. (2000). Indefensión aprendida. Barcelona: DEBATE.

jueves, 29 de marzo de 2018

Contra la iatrogenia del MINEDU

Vamos a analizar, desde la ética psicológica, una entrevista de Mavila Huertas al Ministro de Educación, Idel Vexler (HARADA, 2017)
“La Educación debe promover el respeto mutuo, la convivencia pacífica en un marco de tolerancia y respeto tanto de los varones entre los varones como de los varones entre las mujeres…”
Así respondía el Ministro, frente a una pregunta que tenía que ver con un hecho concreto de violencia de género.   El “deber” siempre responde a la pregunta fundamental de la ética: ¿Qué debo hacer? (CAMPS, 2005., pág. 12).  Constantemente, en nuestra psique, existe esta interrogante ante dilemas concretos, como en este caso.  De ahí que, el Ministro se ve forzado a seguir en su discurso hablando de la “educación nacional y del currículo, nosotros promovemos una educación en valores…”.  En buen romance, esto nos dice que se intenta hacer valer, la educación, por encima de cualquier diferencia cultural o ideológica, sin atributo alguno.  Por ello, no podríamos hablar de una ética cristiana, atea, musulmana, marxista, liberal, entre otros atributos.  Todo proceso cognitivo de ética, que se vea limitado por algún atributo, deja de ser una educación en valores, porque impone paradigmas mentales que violentan las interrelaciones humanas, en una educación de valores.   Todo parece, ir muy bien, en el armazón cognitivo (psicología), sobre la dimensión ética de la Educación, como sistema institucional.  ¿Allí termina el análisis ético de la psicología en Educación, en esta entrevista?  Lo que viene, de la entrevista, es lo que llamo promoción de la iatrogenia.
“Yo lo que creo es que la sexualidad no se enseña… la Sexualidad se da en un marco de la diversidad humana.  Donde, en una educación que respeta la pluralidad y la diversidad humana, debe respetar; mejor dicho, debe promover que, no haya discriminación de ningún tipo: por raza, por color de piel, por situación económica y mucho menos porque una persona tiene tal o cual orientación sexual”.
La sexualidad, engloba todo el mundo de la atracción en la intersubjetividad, desde la identidad personal, el autoconcepto o la capacidad cognitiva referente a la masculinidad o feminidad del modelo socio-cultural donde se desarrolla.  En otras palabras, son los vínculos que establecemos entre varones, entre mujeres o entre varones y mujeres.  Esta capacidad de atracción para establecer relaciones recíprocas, vínculos, es materia de entrenamiento y adiestramiento.  Es materia de ensayo-error.  Si la sexualidad no se enseña, entonces todo lo que me atrae, si deseo satisfacerlo, tendré que usar todos los medios posibles para complacer el deseo.  Así tenemos, que si me atrae tal persona, por su identidad personal o lo que sea, emplearé todos los medios primitivos que tengo para satisfacer dicha fuerza de atracción, que por ejercicio de nuestro proceso filogenético, gracias a los aprendizajes y culturas, hemos evolucionado. Es lo que se denomina neurocultura (MORA, 2007).  Nada de eso es válido, para la subjetividad de nuestro Ministro de Educación, aunque diste mucho del Sistema Educativo que esté liderando, de educación basada en valores.  He ahí la disonancia cognitiva entre lo que la Institución que lidera y el pensamiento del Ministro.  Sabemos que en estos días dejará el cargo, felizmente.  Esperemos que el próximo no caiga en el mismo error ético, desde la psicopedagogía.   ¿Se puede decir que hay una mezcla de las emociones del Ministro y la exigencia ética que su cargo amerita?  No.

No hay mezcla.  Esto es una disonancia que raya con la iatrogenia, desde un análisis de la ética de la psicología humana.  ¿Por qué?  Porque no podemos separar la ética de las emociones.  No basta conocer el bien, hay que desearlo.  No basta conocer el mal, hay que despreciarlo (CAMPS, El gobierno de las emociones, 2011. , pág. 13).  En otras palabras, si el paradigma mental del Ministro, difiere de las cuestiones básicas que el Ministro verbaliza, como miradas globales del Ministerio de Educación, es fácil caer en la cuenta que jamás se llegará a una razón práctica, que aterrice lo que las directrices del Sistema educativo peruano requiere en la vida común de los ciudadanos.  En psicología, lo denominamos disonancia cognitiva, que se verá reflejada en el daño a los estudiantes, al ejecutar directrices, que impliquen relaciones interpersonales entre Educador – Alumno.  ¿Podemos ejemplificar una consecuencia ética, a partir de este análisis?  Si.

Recientemente, el MINEDU acaba de emitir una resolución, 055-2018 MINEDU, para la contratación de profesionales para la jornada escolar completa, en donde el anexo 1,14, habla sobre el (la) psicólogo(a).  Para realizar sus funciones se puede contratar a un bachiller en psicología, un profesor o un trabajador social, indistintamente.  Esto va contra el principio de no maleficencia, desde el punto de vista ético.  Ante todo, no hacer daño a los estudiantes.  Contrariamente a lo que el Ministro manifestaba como “,,,la educación debe promover el respeto mutuo”, queda totalmente postergado el valor de respeto, en esta medida, de razonamiento práctico.  El perfil a esas funciones expresadas en la resolución, son la promoción de la iatrogenia psicológica para los estudiantes, con daños innombrables en la salud psicológica. ¿Por qué?  Porque un bachiller todavía no cuenta con el aval oficial para ejercer la profesión.  Un Pedagogo dista mucho de las labores de la psicología humana y un trabajador social, no se inmiscuye en la subjetividad del ser humano.  Pero, esto no es lo que les preocupa ni al Ministro, ni al Sistema Educativo peruano, al parecer.  En realidad, lo que está en juego, es profundizar el daño, que se viene ejecutando en los estudiantes en la búsqueda de su autonomía, como sujetos con pensamiento y razonamiento crítico, desde el acompañamiento a las etapas de desarrollo de su subjetividad.  Este es un daño, que trae consecuencias graves a familias enteras, pueblos y a nuestro país. 

Este 05 de abril, los psicólogos protestamos, frente a las entidades de la MINEDU, no por un puesto laboral.  Protestamos contra el daño que se les está haciendo a los estudiantes, vulnerando el principio de no maleficencia, que estamos llamados a preservar.  Un Ministro de Educación, tiene que comulgar con las directrices generales y específicas del currículo nacional.  “Debe” desear el bien y “debe” aborrecer el mal, por una cuestión ética frente a los educandos.  Por eso mismo, como psicólogos, porque sabemos de emociones, sentimientos y deseos es que nos molestamos, gritamos y alertamos a la comunidad, que se está haciendo daño a los estudiantes con la contratación de personal no idóneo para trabajar aspectos emocionales y afectivos de los estudiantes y pedagogos.  Se trata de una cuestión ética muy seria, causadas por disonancias cognitivas ya mencionadas, del actual Ministro saliente.  #NosVemosEnLasCalles este 5 de abril frente al MINEDU, por la salud psicológica de los estudiantes del Perú.  

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CAMPS, V. (2011. ). El gobierno de las emociones. Barcelona: Herder.

CAMPS, V. (2005.). La Voluntad de vivir. Barcelona: Ariel.

HARADA, C. (14 de Octubre de 2017). Canal N - entrevista. Obtenido de youtube.com: https://www.youtube.com/watch?v=NdeNFO2Me-w


MORA, F. (2007). Neuro-Cultura, una cultura basada en el cerebro. Madrid: Alianza Editorial.

viernes, 16 de marzo de 2018

Los hombres no tienen entrañas.


-        La acompaño a planchar la ropa.  Estoy jugando solo, mientras canto  en voz alta: “quererte a ti”, de Ángela Carrasco.  Sigue planchando mientras me escucha esa parte de la canción: “Quererte a ti es luchar contra nadie en la batalla y ahogar el fuego que nace en mis entrañas…”.  Me interrumpe bruscamente.  Deja de planchar.  Me mira y dice, muy seria: “¡Los hombres no tienen entrañas…!”.  Dejo de cantar, porque no encuentro palabra que pueda sustituir.  Además, pierde su gracia la canción. 

Mientras relata este episodio, sus ojos se humedecen de emoción. Muestra ternura, cuando se acuerda de aquella mujer que planchaba.  Aquella que quería mucho y que le corrigió.  También intenta retener una lágrima, porque no puede decir en palabras lo que estaba sintiendo, mientras cantaba aquella canción.  Sus sentimientos se frustraron, porque ella lo había corregido delante de la persona amada, a quien estaba dedicando esa canción.  La vergüenza no pudo ser mayor. Aprendió a esconder sus sentimientos, asumiendo esa parte de su cuepro varonil que no tenía “entrañas”. 

-         Siempre la canto para mí mismo.  No puedo verbalizar.  Cuando estoy solo, la canto muy suavemente.  La vivo.  Siento.  Pienso en personas que amo.  Son rostros, que no puedo pronunciar sus nombres.  Cuando camino, por la calle, y voy cantando mentalmente, de pronto me confundo y me siento solo, como dice la canción.  Cuando alguien me saluda, me interrumpe, siento vergüenza, porque da la impresión que se ha dado cuenta que “no tengo entrañas”, ni permiso para amar a nadie. 

Entonces mira fijamente la mesita de centro, que nos separa.  No tiene miedo que sus mejillas se llenen de lágrimas.  El hombre que está relatando, ya no es el niño de aquella escena.  Está sumergido en su recuerdo.  Estancado en esa parte de su cuerpo que no existe.  En esos sentimientos disonantes de afecto y ternura.  Expresando, quizá las peores de sus luchas. Está viviendo un duelo afectivo muy importante en su vida.  Está dando el más duro examen para graduarse hacia la adultez de sus sentimientos.

-        Mi primer beso, es asi:  Si no me da la iniciativa, jamás lo haré yo.  Me pide permiso y nos besamos.  Quiero cantarle esa canción, porque es la experiencia más bonita que tengo, hasta el momento.   Tengo miedo que se de cuenta que no tengo “entrañas” y haga el ridículo.  Sigo besando.  Sigo sintiendo el silencio.  Tengo miedo, pero siento placer cuando nos estamos besando.

Su mirada se levanta.  Se da cuenta que ha crecido.  Su vida es un recorrido largo en lo académico y sus logros profesionales, admirado por todos los que le conocen.  Toma conciencia de sus afectos, en medio de su acostumbrada manera de intelectualizar todo.  De pronto, surge el recuerdo cumbre de un sueño perturbadoramente bonito:

-    Nos estamos acariciando.  Siento sus manos que me acarician y abrazan fuerte.  Me gusta mucho.  Me siento más amado que nunca.  No le puedo ver el rostro, pero no importa.  Solo siento su olor.  Me esfuerzo por verle el rostro, pero nada. Siento seguridad con sus manos acariciándome.  Yo la acaricio también, recorriendo su cuerpo entero.  Sintiendo piel a piel. Siento seguridad con sus caricias.

Ha levantado su rostro.  Porque los sueños, como todo mecanismo de temor consciente, es el reflejo de nuestros escondites más secretos.  El rostro no hace falta.  Solo el sentir las caricias de ese cuerpo negado.  Esa parte borrada del mapa corporal, por el miedo a ser descubierto.  Precisamente el rostro, lo que más se muestra, está escondido.  Las manos, como lo más obvio, están recorriendo cada parte corporal, con cariño, ternura, afecto, para dar seguridad, como buscando el punto cumbre, que le haga explotar su afectividad.  Está en el lugar más íntimo de sí mismo.  No importa lo que se muestra.  No importa el rostro.  No importa nada.  Simplemente la exploración erótica de esas manos que acarician mutuamente. 

-  Aquí estoy hablando.  Contando esta historia.  Reivindicando mis sentimientos.  Sintiéndome libre.  Amo mucho.  Viviendo mis duelos amorosos. ¡Aquí estoy!

No puedo dejar de preguntar, desde cuándo se siente libre.  En qué momento de su historia comenzó a sentirse libre de aquella aseveración: “los hombres no tienen entrañas”.  Sabe que le voy a preguntar. Me mira fijamente, esperando que formule la pregunta.  En cada palabra que digo, abre más los ojos, esperando el momento.  Como si estuviera dispuesto a gritar de emoción.  Poco a poco, acomoda su espalda al respaldar del mueble, dispuesto a pronunciar las palabras claras y precisas de la respuesta.  En ese instante, me acuerdo de los nombres y momentos, de los amores que me ha narrado en sesiones anteriores.  Dudo si tengo que hacerle la pregunta, tan obvia.  No quiero crear dependencias afectivas.  Esas cuestiones que  nos entrenan, en este tipo de casos, para no sentirme involucrado.  Lo miro con agrado.  Disimulando quizá, mis propias “entrañas”.  Decido, no preguntarle verbalmente, sino con la mirada.  No se puede verbalizar, para alguien que vive toda su vida, con una voz negando sus afectos y sentimientos, confundido con su identidad.  Lo miro con ternura y espero lo obvio.  Espero la respuesta:

-         Ahora canto en alto, con ganas y emoción, sumergido en todos mis amores: “… Es haber perdido miedo al dolor, es luchar contra nadie en la batalla y ahogar el fuego que me nace en las entrañas…”.  ¿Sabes desde cuándo tuve esa libertad?  Desde que escuché a un hombre cantar esa canción: ¡Los Morunos!

Se termina la sesión.

lunes, 12 de marzo de 2018

El pueblo "ignorante" y la burla.

Cuidado con el juicio que podamos hacer a la Congresista Yesenia Ponce. Otra mirada a la situación es posible, porque para acceder al puesto donde está, no hace falta haber estudiado. Entonces, ¿Por qué tuvo que presentar supuesta información falsa de estudios?

Por la misma razón que miles de líderes peruanos, sin estudios básicos: viven humillados. Para exigir, luchar por su pueblo con proyectos de desarrollo para su gente, no hace falta ni siquiera haber terminado secundaria, en cuanto a su representación en el Congreso. Sin embargo, recuerden que ella quiso defender, como líder, a su pueblo. Presentó y quiso acelerar, en todo caso, el PROYECTO ESPECIAL DE IRRIGACIÓN CHINECAS de Ancash (Noticias, 2017). Nunca fue posible. Fue la primera traba pública del partido, que al parecer la manipuló. Luego, la obligaron a pedir disculpas públicas (humillación) a su lideresa, de la que todos fuimos testigos. Ninguno de nosotros salimos a las calles a protestar por este proyecto.  Todo quedó en el espectáculo y la burla.

A la Congresista no se le tendría que acusar por su falta de estudios. Miles de líderes de las comunidades del interior del país, están siendo humillados despiadadamente, con la situación mediática, como "iletrados en puestos altos". Estamos recibiendo este mensaje. Pienso, en los miles de líderes varones y mujeres, que he conocido de los barrios en el Norte del Perú, después del desastre natural del año pasado. Líderes que solo tienen primaria y que han trabajado durante todo el año. Estos líderes, varones y mujeres, están viviendo la humillación del partido político sobre una líder, como ellos. Ahora, con el detonante que no ha terminado estudios. Se les está quitando autoridad ante su pueblo, o en todo caso, se les está obligando a mendigar favores ante los que "saben" o tienen altos "conocimientos". Están obligando a miles de líderes, en el Perú, que sin estudios, tienen que pedir perdón a sus autoridades, por no saber expresarse, por filtrar información sin palabras "correctas".  Todos nos hemos reído de este espectáculo mediático.

La Congresista YESENIA PONCE, debe ser la motivación para increpar a los poderes del Estado: Judicial, Legislativo y Ejecutivo, que cuidemos a los líderes de nuestro pueblo, para que no les obliguen a mentir cuando lleguen a esos puestos, sobre sus estudios básicos. La ausencia de estos estudios, no les quita autoridad, para estar donde están. Que no les obliguen a humillarse ante sus líderes de partidos, que sigan luchando por el beneficio de su pueblo, cuando lleguen al Congreso. Por encima de cualquier partido político, está el bienestar de nuestro pueblo. Que los medios de comunicación no los humillen con burlas por no haber estudiado y hacerlos quedar como violentos o “mal educados”, cuando en realidad son víctimas de opresión por los tres poderes del Estado Peruano. Los que votaron por ella, no fue gente "culta". Tampoco están en el Congreso por un excelente trabajo del partido de Fuerza Popular, hoy más desnudo que nunca. Los líderes, como Yesenia Ponce, nos guste o no, fueron elegidos por su liderazgo y porque era "igual a nosotros". Ellos mismos, el pueblo sin estudios básicos, se ven enrostrados con nuestros juicios contra la líder y muchos otros del Congreso, que han sido manipulados por los partidos políticos, ¿Los tapers o la promesa de estudios futuros no son, acaso, su máxima expresión?

En honor a la verdad, Yesenia Ponce, somos todos nosotros que como ovejas del sistema, nos desnudan y humillan, a través de partidos o movimientos políticos, que buscan beneficios para grupos de poder, más no para el pueblo que representamos. Solo saltamos en las noticias, ante desastres naturales o infamias de humillación como la que estamos viendo en los medios de comunicación o redes sociales.  Y aunque, a ella le obliguen asumir su responsabilidad personal por la falsedad de documentos, ¿dónde queda la culpa de los líderes del partido que la llevó allí? ¿Ignoraban acaso esa situación?  ¿Quién está detrás de todo este teatro ambulante, que se burla de un grueso de la población más vulnerable?  Yesenia Ponce, en este momento, es la encarnación de la burla de los tres poderes del Estado, pero sobre todo, de los partidos políticos que están haciendo eco de este maltrato al pueblo mismo, que se le niega los estudios sistemáticamente y se mofan de su liderazgo. Lo mínimo que tendríamos que proponer es que abandone a Fuerza Popular, para que pueda trabajar por su pueblo y reivindicar a los "sin educación" en su lucha política.
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Noticias, A. (2017 de septiembre de 2017). americatv.com.pe. Obtenido de americatv.com.pe: http://www.americatv.com.pe/noticias/actualidad/yesenia-ponce-afirma-que-keiko-le-ordeno-guardar-proyecto-reactivar-chinecas-n292356

miércoles, 7 de marzo de 2018

Mi amor a Francisca y a Juan.


Pongámonos de acuerdo Francisca.  Cuando encontré tu nombre en una carta, que en aquel tiempo era como mi alimento, tenía 23 años.  Tu edad, aproximadamente.  Te imaginé tal cual te veo ahora: radiante, sincera, delicada, fuerte al mismo tiempo, precisa, soltera, enamorada, luchadora, bonita, segura de ti misma.   Yo también puedo decir, con mi imaginación, que para hablar de ti “haría falta un gran libro” (Juan de Dios S. XVI).

A Juan siempre lo he visto enamorado de ti.  Razón por la cual él hace lo que tanta admiración nos causa de su hospitalidad.  Es más, sin temor a ser irreverente contigo, por tu amistad y profundo amor que le tengo, creo que el se copió de ti, pues “nadie se iba de su casa sin consuelo; a todo lo cual hay que añadir los buenos consejos y el buen ejemplo que daba…” (Ídem). Siempre le he querido decir, a mi estimado Juan, que por más esfuerzo que han hecho para afirmar que él se entrenó con varones, para comportarse como tal, no han logrado hacerlo.  El siempre habla y hace como tú, Francisca.  Además, no tiene vergüenza expresarlo directamente, en sus cartas.  Porque, para él la cuestión de género es simple y le tiene sin cuidado.  Será quizá que por eso, se ha quedado soltero.

Además, se siente mejor hablando sobre sus sentimientos, con mucha soltura, frente a otra mujer.  En esa relación, donde no tiene miedo a ser mal interpretado.  Me causa risa, cuando a una amiga de él, le habla sobre ti, Francisca, y dice sin el menor atisbo de ocultamiento que “me marché a Alcaudete” tan solo para verte a ti.  No iba a pedirte nada.  Solo quería verte  y se lo dice a su amiga, porque sabe lo que tú, Francisca, significas para él.  No estoy pensando como un varón macho, abusador.  Tampoco estoy pensando como la amiga, que leyó su carta.  Estoy pensando, que está enamorado de ti, Francisca, por tu forma de pensar y hacer las cosas.  Por tu definición: “el mucho bien que hizo siempre a los pobres”. Tu juventud y esa forma de ser y hacer, hizo que se apasionara por ti, al punto de prolongar en su,vida eso mismo, en honor a ese amor que te  profesa.

Vivo enamorado yo también de él, estimada Francisca, porque a través de él puedo verte a ti, como mujer.  Recrearte. Sentirte.  Apasionarme.  Intentando entenderle.  Porque, solo en una relación de amor erótico, pasional, sincero y sin escrúpulos, puede nacer la radicalidad de luchar por situaciones justas, como lo hiciste tú, Francisca, y después él.  Pero, déjame decirle algo a Juan: no encaja en una estructura hecha por varones.  Le quieren domesticar.  Someterle, porque los machos no se doblegan al amor de una mujer, ni se arrastran para recibir “los buenos consejos”, que una mujer le puede dar, como tú, Francisca.  Me ilusiona saber, que vivo enamorado de él, por eso.  Aquí no hay norma, ni doctrina, ni dogma que se interponga.  Tampoco hay religión, en busca de un hombre nuevo.  Él no cree en eso, como tú tampoco.  Sabe que lo único que necesitamos es un cambio cultural (MATURANA ROMESÍN, 2008, pág. 72).  Por eso, se mueve a sus anchas, contándole a una amiga suya, acerca de ti, Francisca, sin temor a ser juzgado.  En esa relación, se siente bien y libre.   Sobre todo, libre.

Me llama la atención, que para hablar de ti, tenga que recordar que eres hija legítima.  Hija de un matrimonio consumado según la ley.  Me ha costado creer, que hable de ti, a tus 22 años, aproximadamente, remarcando el origen matrimonial de tus padres.  Soy sincero, que me cuesta escucharle pronunciando tu nombre, sin añadir el “doña”.  Porque, con eso certifica la opresión de pertenecer a la legalidad. Que no eres una bastarda, hija ilegítima.  Me consuela, sobremanera, el hecho que a él jamás le llaman: don Juan de Dios.  Por eso, pienso que al llamarte así le exige a todos que te tengan respeto, veneración, consideración, porque te ama.  Tú, Francisca, estás dentro del Decreto Real que considera a los bautizados con muchos privilegios, por ser de padres conocidos (TWINAN, 2008, pág. 43).  Respeto, que por su ambigüedad de origen, no le ha sido dado jamás, a mi amado Juan.  Pero, me emociono, porque rompe con todo esquema social, religioso y hasta moral, al relacionarse un cualquiera, como él, con una “doña”(Juan de Dios, S. XVI), como él te llama.  De tú a tú.  Esa es una relación horizontal, que se logra en la afectividad, las emociones, lo erótico.  Sin relaciones de poder absurdas de subyugación.  Esa es la raíz de su actividad hospitalaria.  Esa es su propuesta.  Porque él, puntualiza en el proceso evolutivo de la revolución cognitiva (HARARI, 2017, pág. 15), como se le conoce muy bien, ahora.

Yo también, como Juan, lloro tu muerte querida Francisca.  Porque, cuando dice que “con mucha más razón que nadie, debería sentirla yo”(Juan de Dios, S. XVI), está reafirmando su soltería y su amor hacia ti, en aras del servicio radical a los demás.  Junto a ti Francisca, murió un estilo de Juan, que hasta hoy, nadie ha podido recuperar.  Por eso, yo también lloro tu muerte y las miles de Franciscas en el mundo, al leer las dos primeras cartas de Juan a la Duquesa de Sesa.  Un beso, Francisca.   Un beso Juan. 

Día internacional de la Mujer y día de Juan de Dios.  También saldría a marchar el 8 de marzo.


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HARARI, Y. N. (2017). Sapiens. De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad. Lima: DEBATE.

MATURANA ROMESÍN, H. (2008). El sentido de lo humano. Buenos Aires: GRANICA.

TWINAN, A. (2008). Vidas públicas, secretos privados. Género, honor, sexualidad e ilegitimidad en la Hispanoamérica colonial. México D.F.: Fondo de Cultura económica.




martes, 6 de marzo de 2018

IN MEMÓRIAM


Quizá no sea la mejor manera de presentarlos.  En realidad, no creo que sean buenos amigos.  Tú por ser dotado para los idiomas.  Y tú, por ser exactamente lo contrario.  Hoy, después de un año, hermano mío, quiero presentarlos, aunque ya se conocen en otra dimensión, en la que ningún ser humano puede comentar o recibir noticia alguna.

Te cuento de él, hermano.  Es un amigo mío, muy querido.  También partió, justo cuando estoy a punto de dar un giro a mi vida, en modo copernicano.  Después de vivir tanto tiempo, en un ambiente de proyección social, en un clima religioso, rodeado de muchas emociones y afectos, me mudo para vivir de otra manera, un poco más espiritual, paradójicamente.  Te cuento una de las anécdotas sobre un paseo por el Lago Titicaca:

-“Por favor, señor no suba a la proa, ¿acaso no ven que está totalmente lleno?”.  Con voz fuerte y mirada desafiante, me increpó, en medio del asombro atónito del resto.

-“Entonces tírate al agua, para tener menos peso”.  Dije con voz más aguda y arrugando mi frente.  ¡Ambos reímos! Luego la llamada de la Embajada Norteamericana, para la entrevista en Lima, interrumpe aquel viaje.  Me quedo con el vacío de esa primera ausencia, de aquel amigo mío y del comienzo por abandonar un estilo de vida.  ¿Te acuerdas hermano, que habíamos quedado encontrarnos en Jamaica, aquella vez?

Mi hermano, prefiero mirarte a los ojos, cuando me hablas en inglés, o en el idioma que se te ocurra, para entender lo que dices, a través de tu mirada y gestos, más que por las palabras.  Tratando de explicar, lo realmente inexplicable.  Si para ti, cambiar de un idioma a otro es tan fácil, para mí, quiero que sepas, cambiar de un modo de vida a otro, parte de la misma motivación tuya: la aventura por lo nuevo y desconocido, en todas las dimensiones de la existencia.  Ya no me es tan complicado.  Por eso, quiero quedarme con aquel momento, en la playa.  Tú y yo. Jugando nuestros pies con la arena.  Matándonos de la risa, por aquella conversación de descubrimientos eróticos:

-“¡Me besó en la boca y no supe qué hacer…!”.  Miraba a la arena, como intentando no haber dicho nada.

-“… ¿Y qué?”.  Lo dijiste de manera tan divertida, que no sentí el agua que había inundando nuestros pies. Aquí nadie nos interrumpió la conversación.  Pero aún, no había trascurrido los 29 años, que han pasado desde aquella conversación.  Y una lágrima corre, sin darme cuenta por mi mejilla, por la emoción de sentir ese momento, parecido cuando te tuve entre los brazos, para despedirnos.

Aquí estoy, intentando presentarlos.  Épocas diferentes.  Maneras de ser opuestas.  Paradigmas políticos y sociales, totalmente divergentes.  Lugares diferentes.  Los une la misma juventud.  Aquí estoy, intentando entender lo fugaz que fue disfrutarlos.  En honor a la verdad, son ausencia total, en este momento.  Y aunque suene a inferencias desacopladas esta presentación, prefiero quedarme así, creyendo que la naturaleza nos devolverá las bromas, las conversaciones profundas en el Lago y el Mar, cuando tenga que hacer el mismo viaje, que ustedes han decidido no comentarme.  En ese silencio, los presento, porque son parte de lo que vivo hoy, de mi pasión, mis luchas internas y externas, mi alegría más profunda por seguir creyendo por lo que un día ambos proclamaron: ¡VIDA!



viernes, 12 de enero de 2018

Papa Francisco, el “Cordero” y el lugar donde vive (Juan 1, 35-42)

¿Qué tiene que ver el adjetivo “Cordero” con la pregunta sobre el lugar donde vive?  ¿Qué mensaje para el Perú, en este tiempo de crisis socio-política y la visita del Papa Francisco?

Cuando en el Siglo I, leyeron esta parte del Evangelio, sabían perfectamente que la palabra “Cordero”, estaba tomada del viejo texto de Isaías (53,7).  Por eso, se hacía muy interesante para ellos.  Porque se refería a Israel, el pueblo escogido por Dios que “Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca.  Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que las trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca”.   En esa misma metáfora, más adelante el Evangelio de Juan, narrará la pasión, muerte y resurrección de Jesús.  Por ello, para los lectores del Siglo I, se les hizo muy fácil sintetizar lo que Jesús significa, a partir de lo que el Evangelio pone en boca de Juan Bautista.  Los lectores del siglo I, desde su psicología religiosa, volvían al texto de Isaías y sabían que ese “Cordero”, era un pueblo llamado a la esperanza, porque es un pueblo que cargó con los pecados de todos.  Este hecho, los llevaría a la felicidad comunitaria y personal, consecuentemente.  Entonces, ¿Cuál es la relación entre los discípulos de Juan Bautista y los futuros discípulos de Jesús, el Cordero?

La psicología de la religión tiene dos maneras de clasificar la práctica religiosa en las personas: la religiosidad funcional y la de encuentro (AVILA, 2003).  De alguna manera, el Evangelio de Juan, intenta hacer esta diferenciación entre estas dos maneras de ser discípulo, como los de Juan Bautista o los de Jesús. 

Para los discípulos de Juan Bautista, el problema más grave de la religión era el Pecado.  Por eso la prédica del Bautista era un llamado a la conversión, que significaba la confesión de los pecados.  De ahí, el ritual del bautismo y del Cordero, como metáfora, que era ofrecido por los pecados personales, para alcanzar el perdón.  Todas estas características, basada en expiación de culpas y rituales rigurosos, es lo que se denomina, en psicología, como una religiosidad funcional.  Porque, se necesita de determinados rituales para alcanzar el perdón de Dios.  Por eso, la figura misma de Juan Bautista, era la de un profeta en el desierto, que vivía austeramente.  Su presencia era muy dura, porque vivía en soledad, aislado.  La gente del siglo I, comenzó a identificarlo como Elias.  Llamó tanto la atención, que hasta tuvo que hablar de los pecados de Herodes de Antipas, casado con Herodías, la mujer de su hermano.  Por eso, consecuente con su prédica, es degollado en la cárcel, posteriormente. 

En cambio, para Jesús, lo más urgente era remediar el sufrimiento humano, de quienes carecen de una vida digna (CASTILLO, 2003).  Es decir, lo que Jesús sentía era misericordia al ver a la gente sufriendo injustamente.  Le preocupaba ver a las personas como un pueblo desamparado.  A estas características psicológicas, que motivan a la acción, es lo que se le denomina religiosidad de encuentro.  Por eso, más adelante el Evangelio de Juan va a narrar, que Jesús se distancia de los ritos y leyes religiosas, solo cuando de por medio está el sufrimiento injusto de las personas.  No quiere decir que descarte los rituales o normas, sino que las trasgrede en situaciones precisas, por el bien del encuentro con el ser humano sufriente. 

La razón por la que los discípulos abandonan a Juan Bautista y se van con Jesús, es por la respuesta que da a su interrogante de dónde vivía.  “Vengan y vean”.  Porque estaban hablando metafóricamente.  El lugar donde vive, es el lugar de los vínculos.  Es el lugar donde uno aprende con quien identificarse, las personas que rodean los afectos y estilo de vida.  Esto es lo que encierra, la capciosa pregunta: “En dónde vives”.  “Ven y lo verás”.  Juan vivía en el desierto.  Sus vínculos eran consigo mismo.  Además, rigoroso en su alimentación, porque era el sacrificio por sus propios pecados y los de muchos. Una manera narcisista de ser y estar.  Jesús vivía en medio de la gente.  Sus vínculos estaban totalmente expuestos en la calle, con los demás.  Por eso, la misericordia fue su característica.  De manera especial, con el sufrimiento injusto (GUTIERREZ, 2002).  La práctica de la empatía como vínculo emocional y afectivo.

(foto diario Correo)
Si para los lectores del Siglo I, este era el contexto y las definiciones que tenían que tomar para ser discípulos de alguien, entonces, para los lectores del Siglo XXI en Perú, marcado por la visita del Papa Francisco en esta semana, tenemos no sólo que escuchar un mensaje de esperanza y paz, sino también ver acciones concretas de Misericordia, como lo ha demostrado ya, con la intervención a la organización religiosa del Sodalicio, por los motivos archi conocidos.  Pero, también, estamos en momentos cruciales, cuando gran parte del pueblo peruano se ha visto engañado, humillado y maltratado por sus representantes civiles, quienes están utilizando un argumento, cuasi religioso, de la reconciliación y el perdón, a un estilo de psicología de religiosidad funcional, donde se exige el sacrificio del olvido y se manipula el argumento de juicio moral de “odio” para quienes no aceptamos dicha imposición.  Por ello, Papa Francisco, necesitamos una respuesta alentadora, como los del Siglo I.  De la respuesta, que nos de tu presencia, dependerá enraizarnos en el discipulado de Jesús y no de “otro”, que intente desviarnos (SOBRINO, 2004).  Papa Francisco, la respuesta a la pregunta ¿Dónde vives?, es crucial para este momento histórico que vivimos en el Perú.

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AVILA, A. (2003). Para Conocer la Psicología de la Religión. Navarra: Verbo Divino.

CASTILLO, J. M. (2003). Dios y nuestra felicidad. Bilbao: Desclée De Brouwer.

GUTIERREZ, G. (2002). ¿Dónde dormirán los pobres? Lima: IBC-CEP.


SOBRINO, J. (2004). Reflexiones sobre Karl Rahner desde América Latina. En el XX aniversario de su muerte. PÁGINAS , 18-35.

viernes, 5 de enero de 2018

Epifanía: “por otro camino”, desde Piura, Perú. (Mt. 2, 1-12)

Espero que ría la luz de tu vuelta; 
y en la epifanía de tu forma esbelta, 
cantará la fiesta en oro mayor”.
(César Vallejo – Noche Buena).

Mostrar algo.  Revelar algo que estuvo oculto.  La Epifanía es eso.  Para los creyentes está asociado a tres personajes principales en el relato, según Mateo: Los Magos, El Niño (Jesús) y María.  Por supuesto que Mateo no se refiere al Perú, como los poemas de Vallejo tampoco son exclusividad del Perú.  El arte en ninguna de sus epifanías tiene territorio.  Sin embargo, hay que entenderlas en su contexto, para que el mensaje tenga el valor que sus autores quisieron expresar.  Estoy sentado, contemplando como creyente, desde Perú.  Concretamente desde el norte de mi país, Piura. 

Los Magos, era personajes de Oriente.  Científicos dedicados al estudio de los astros.  Ellos podían descifrar los grandes acontecimientos de la historia a través del movimiento de los astros.  Elaboraban hipótesis y algunas comprobaban su veracidad otras no.  Los pobladores de aquella época confiaban en ellos, porque utilizaban los recursos que tenían en aquel entonces, con la máxima precisión posible.  Con esto nos traemos abajo el adjetivo que eran Reyes.  Mateo, no dicen en ninguna parte del texto bíblico que eran Reyes.  Es una falsa tradición, muy arraigada, que no se ajusta a la verdad del texto, ni de lo que quiso expresar Mateo.  Eran hombres de ciencia.  Ilustrados.  Personas de fiar para tomar decisiones.

No puedo dejar de pensar en tantos hombres y mujeres de ciencia, en el Perú, que intentan leer en los acontecimientos que vivimos, las señales que nos llevan a la solución.  Pienso en mis amigos y amigas, profesionales, con quienes me he reunido en el colectivo “Inundación Nunca Más”, desde Piura, para proponer, concientizar que los desastres naturales, como el Fenómeno del Niño Costero, pudieron evitarse los impactos y que aún estamos a tiempo de corregirlos.  Su labor titánica, desde la biología, la ingeniería, sociología, antropología, psicología entre otras áreas, están haciendo una lucha frontal, contra viento y marea, para que no nos engañen con acciones banales, nuevamente.  Pienso, en todos los colectivos, con gente de ciencia, que se han unido en los dos últimos meses en Perú, para ayudarnos a resolver la crisis nacional con los actos de corrupción desatados últimamente.  Aquellos hombres y mujeres de ciencia, desde todos los ámbitos, que están unidos para encontrar un camino de solución. 

El Niño Jesús, que nos narra Mateo, no necesita mucha presentación, ni para los lectores del siglo I, cuando se escribió este texto, ni para los lectores de nuestro tiempo.  Sin embargo, todos sabemos que el adjetivo que le pone Mateo es el de Mesías.  Es un adjetivo político-social.  Porque Mesías, significa un guerrero que viene a liberar al pueblo de Israel de los agravios que sufre por el Imperio Romano.  Por eso, también se le decía el Rey.  Porque en la concepción hebrea el Rey es el ungido de Dios.  Un líder que empuja a su pueblo a la salvación de sus angustias.  Que lo llevaría al reino de Dios.  Sabían que Jesús nacería en Belén.  Pero, se lo imaginaban un guerrillero, fuerte, tremendamente poderoso, para enfrentar al imponente opresor Romano. Sin embargo Mateo, nos lo muestra todo lo contrario: en fragilidad de unos pañales y en una indigencia tremenda.  Tanto es así, que cuando lo ven los Magos, no solo confirman que es el Mesías, sino que le entregan regalos, para fortalecer esa fragilidad y testimoniar que Él, indudablemente es el Mesías.  Esta escena, para los lectores del siglo I, fue asombrosa.  Hasta dudosa, diría yo.  Así lo quiso presentar Mateo.  Por eso, llamó tanto la atención este relato.  Hoy, ese impacto se ha perdido, por los mitos que hemos impregnado.  De ahí que el poema de Vallejo, nos parece tan mundano, pero que sin embargo está más ceñido a lo que quiso decir Mateo, por su impacto tan frágil.

Llegados a esta descripción del personaje Jesús del relato de Mateo, pienso en la fragilidad de Evangelina (BBC, 2017).  ¿Cómo alguien tan frágil puede salir de semejante situación?  Algo así, de asombroso fue el relato de Mateo, en el Siglo I, frente a la imagen del Niño.  Veo los miles de varones, mujeres y niños, en mi tierra, después de la inundación del río en Catacaos, mi pueblo. La fragilidad, la indigencia en lo más crudo de su realidad.  ¿Cómo es posible?  Era la pregunta de asombro y confusión, que nos hacíamos.  Más aún, cuando pasados los días, semanas, fuimos descubriendo que aquellas personas frágiles, no sabían leer ni escribir.  Comenzamos a ver la historia del Perú, desde otro ángulo.  Comenzamos hacer fuerza con las personas de ciencia, “magos”, para emprender la ayuda hasta el día de hoy: maestros, biólogos, sociólogos, psicólogos, entre otros, se inició un acercamiento, hasta nuestros días.  Es exactamente lo que quiso decir Mateo: La ciencia unida a la fragilidad humana. 

María. La madre del Niño.  Mateo, no habla absolutamente nada sobre la madre en este relato.  Solo la presenta.  Pero sorprende mucho, para el lector del siglo I, porque en un esquema mental patriarcal, la pregunta que surge espontáneamente es: ¿Dónde está el padre del Niño? Mateo lo ignora escandalosamente.  No lo deja entrar en escena.  Es la madre que observa, vigila, cuida, protege.  Un ser humano frágil, en medio de una cultura patriarcal, que tiene la misión de cuidar y hacerse responsable de otro ser humano frágil e indigente.  La responsabilidad como principio ético ineludible.  Esa es la Madre.  No hay más.  Los lectores del siglo I, se quedaron boca abierta, con este relato tan fuera de serie, para su tiempo.  Porque es ante estas dos fragilidades humanas: Niño y Madre, que los hombres de ciencia, se arrodillan y adoran.  Es decir, que son la razón de ser de estos científicos.  Son la confirmación por donde tiene que ir encaminada su ciencia y no por otra vía.  Mateo se encarga de dejarlo muy claro en su relato.
(foto Noticias Navarra)
Cuando llego aquí, me conmueve hasta las lágrimas ver a Evangelina, a los niños y mujeres de Narihualá, que me quitaron el sueño y mi arrogancia profesional, frente a la desgracia.  Que las calamidades pluviales no nos mojaron a todos por igual.  Estas fragilidades humanas, niños y madres, estaban en una loma, asustados, con hambre y terror, rodeados de agua.  La verdad, esa situación no ha variado en absoluto, mientras escribo estas líneas.   Me siento como los Magos, tratando de explicar a través de la ciencia, lo que no tiene lógica algua.  Donde solo cabe arrodillarse, en señal de solidaridad y lucha con ellos, para reivindicar su situación de indigencia total.  Eso es lo que quiso decir Mateo, a través del personaje María, para los lectores del siglo I, pero que es tan actual para este momento histórico del Perú. Todos somos frágiles ante la fuerza mayor de quienes nos gobiernan descaradamente corrupta, como lo que vivimos hoy.

Los contextos, en los que sitúa Mateo el relato son: El Reinado de Herodes, las estrellas en el Cosmos y Belén de Judea.  Para el lector del Silgo I, no era necesario que le explicaran mucho lo del Reinado de Herodes ni de Belén de Judea.  Ellos sabían que ese reinado era de lo peor en marginación y opresión a su pueblo.  Por poner un ejemplo, los romanos, en el reinado de Herodes, llegaban a los pueblos para cobrar sus impuestos y violaban a las judías, que iban a contraer nupcias.  Como señal de mando sobre el pueblo.  Con esta humillación hacia la mujer y los varones judíos, concedían el permiso de las nupcias.  Muchas quedaban embarazadas.  Otras, corrían al desierto a esconderse y vivirían humilladas conservando la virginidad como protesta.  Humilladas, porque en la cultura hebrea, no tener hijos era el desamparo y humillación total.  Belén era el lugar más pobre de la zona.  Nada bueno podía salir de allí.  Nadie imaginaría que allí sería el inicio del cambio de la historia.  Los magos, hombres de ciencia, lo confirmaron.  Por eso, Herodes mando matar a los niños, porque no quería que un “Mesías” le hiciera competencia.  Y menos alguien que venga de Belén.

A través de este contexto, que narra Mateo, veo todo lo que vino después de los acontecimientos del barro arrasador en la capital del Perú y las inundaciones en Catacaos. Hizo despertar al Gobierno para replantear sus estrategias.  Hasta hoy, después de 9 meses, seguimos esperando la ejecución de las obras de reconstrucción, que si no hubiera sido por los hombres y mujeres de ciencia, los “magos” de hoy, se hubieran ejecutado con robos y desparpajo, inmediatamente dos meses después de la tragedia.  Pero, pusieron la voz de alarma, y han tenido que replantearse los trabajos una y otra vez, porque había vicios corruptos.  Mientras tanto, muchos han muerto en el camino.  Pero en esta lucha el Gobierno decidió dejar de lado a los hombres de ciencia, Magos, para que no estorben en los procedimientos de robo sistemático al que están acostumbrados.  Allí ha explotado el caso Odebrecht y demás.  Los hombres de ciencia, al igual que los magos del relato de Mateo, han emprendido regresar por “otro camino”, para proteger al igual que María a la fragilidad humana, que es nuestra salvación.  Porque en Gobiernos corruptos y criminales, todos estamos en indigencia y fragilidad.

(Foto Canal N)
Es tan actual el relato de Mateo sobre la Epifanía, que en este momento no podemos dudar de estar al lado de lo frágil, indefenso, porque hay todo un sistema herodiano, por decirlo de alguna manera, que intenta aplastar.  Burlando con engaños: “ld y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo”.  Sabemos que eso no es verdad.  Los hombres de ciencia nos lo han confirmado, en el Perú.  Somos testigos de la traición y engaño de nuestro Gobernante y del partido político con amplia mayoría en el Congreso.  Y quien mandó a matar niños hoy goza de entera impunidad.  Y allí está la imagen frágil de aquellos que fueron las víctimas.  Emprender otro camino, al igual que los Magos, es unirse a la causa de los frágiles, de aquellos que no tienen más que su voz o silencio, para salir a la calle y mostrarse al mundo, como lo hace Mateo en su relato, como lo han hecho en estos días en mi país.  La sola presencia de nosotros con ellos, en las calles hará que la esperanza vuelva a nacer y creer que otro Perú es posible.  Por ello estaré este jueves 11 de enero, inspirado en la Epifanía, en un ambiente de paz y perdón, en las calles de mi cuidad, junto a varones y mujeres de buena voluntad, emprendiendo “otro camino”, por donde podamos cuidar de nuestro pueblo, cuidar de nuestra fragilidad, que está totalmente vulnerada.

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BBC. (17 de marzo de 2017). BBC MUNDO. Obtenido de bbc.com: http://www.bbc.com/mundo/media-39295159

DUQUOC, C. (2003). Cristianismo: memoria para el futuro. Santander: SAL TÉRRAE.

JOHNSON, E. A. (2005). Verdadera hermana nuestra. Barcelona: Herder.

KÜNG, H. (2014). Jesús. Madrid: Trotta.


KÜNG, H. (2011). Lo que yo creo. Madird: Trotta.