viernes, 12 de enero de 2018

Papa Francisco, el “Cordero” y el lugar donde vive (Juan 1, 35-42)

¿Qué tiene que ver el adjetivo “Cordero” con la pregunta sobre el lugar donde vive?  ¿Qué mensaje para el Perú, en este tiempo de crisis socio-política y la visita del Papa Francisco?

Cuando en el Siglo I, leyeron esta parte del Evangelio, sabían perfectamente que la palabra “Cordero”, estaba tomada del viejo texto de Isaías (53,7).  Por eso, se hacía muy interesante para ellos.  Porque se refería a Israel, el pueblo escogido por Dios que “Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca.  Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que las trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca”.   En esa misma metáfora, más adelante el Evangelio de Juan, narrará la pasión, muerte y resurrección de Jesús.  Por ello, para los lectores del Siglo I, se les hizo muy fácil sintetizar lo que Jesús significa, a partir de lo que el Evangelio pone en boca de Juan Bautista.  Los lectores del siglo I, desde su psicología religiosa, volvían al texto de Isaías y sabían que ese “Cordero”, era un pueblo llamado a la esperanza, porque es un pueblo que cargó con los pecados de todos.  Este hecho, los llevaría a la felicidad comunitaria y personal, consecuentemente.  Entonces, ¿Cuál es la relación entre los discípulos de Juan Bautista y los futuros discípulos de Jesús, el Cordero?

La psicología de la religión tiene dos maneras de clasificar la práctica religiosa en las personas: la religiosidad funcional y la de encuentro (AVILA, 2003).  De alguna manera, el Evangelio de Juan, intenta hacer esta diferenciación entre estas dos maneras de ser discípulo, como los de Juan Bautista o los de Jesús. 

Para los discípulos de Juan Bautista, el problema más grave de la religión era el Pecado.  Por eso la prédica del Bautista era un llamado a la conversión, que significaba la confesión de los pecados.  De ahí, el ritual del bautismo y del Cordero, como metáfora, que era ofrecido por los pecados personales, para alcanzar el perdón.  Todas estas características, basada en expiación de culpas y rituales rigurosos, es lo que se denomina, en psicología, como una religiosidad funcional.  Porque, se necesita de determinados rituales para alcanzar el perdón de Dios.  Por eso, la figura misma de Juan Bautista, era la de un profeta en el desierto, que vivía austeramente.  Su presencia era muy dura, porque vivía en soledad, aislado.  La gente del siglo I, comenzó a identificarlo como Elias.  Llamó tanto la atención, que hasta tuvo que hablar de los pecados de Herodes de Antipas, casado con Herodías, la mujer de su hermano.  Por eso, consecuente con su prédica, es degollado en la cárcel, posteriormente. 

En cambio, para Jesús, lo más urgente era remediar el sufrimiento humano, de quienes carecen de una vida digna (CASTILLO, 2003).  Es decir, lo que Jesús sentía era misericordia al ver a la gente sufriendo injustamente.  Le preocupaba ver a las personas como un pueblo desamparado.  A estas características psicológicas, que motivan a la acción, es lo que se le denomina religiosidad de encuentro.  Por eso, más adelante el Evangelio de Juan va a narrar, que Jesús se distancia de los ritos y leyes religiosas, solo cuando de por medio está el sufrimiento injusto de las personas.  No quiere decir que descarte los rituales o normas, sino que las trasgrede en situaciones precisas, por el bien del encuentro con el ser humano sufriente. 

La razón por la que los discípulos abandonan a Juan Bautista y se van con Jesús, es por la respuesta que da a su interrogante de dónde vivía.  “Vengan y vean”.  Porque estaban hablando metafóricamente.  El lugar donde vive, es el lugar de los vínculos.  Es el lugar donde uno aprende con quien identificarse, las personas que rodean los afectos y estilo de vida.  Esto es lo que encierra, la capciosa pregunta: “En dónde vives”.  “Ven y lo verás”.  Juan vivía en el desierto.  Sus vínculos eran consigo mismo.  Además, rigoroso en su alimentación, porque era el sacrificio por sus propios pecados y los de muchos. Una manera narcisista de ser y estar.  Jesús vivía en medio de la gente.  Sus vínculos estaban totalmente expuestos en la calle, con los demás.  Por eso, la misericordia fue su característica.  De manera especial, con el sufrimiento injusto (GUTIERREZ, 2002).  La práctica de la empatía como vínculo emocional y afectivo.

(foto diario Correo)
Si para los lectores del Siglo I, este era el contexto y las definiciones que tenían que tomar para ser discípulos de alguien, entonces, para los lectores del Siglo XXI en Perú, marcado por la visita del Papa Francisco en esta semana, tenemos no sólo que escuchar un mensaje de esperanza y paz, sino también ver acciones concretas de Misericordia, como lo ha demostrado ya, con la intervención a la organización religiosa del Sodalicio, por los motivos archi conocidos.  Pero, también, estamos en momentos cruciales, cuando gran parte del pueblo peruano se ha visto engañado, humillado y maltratado por sus representantes civiles, quienes están utilizando un argumento, cuasi religioso, de la reconciliación y el perdón, a un estilo de psicología de religiosidad funcional, donde se exige el sacrificio del olvido y se manipula el argumento de juicio moral de “odio” para quienes no aceptamos dicha imposición.  Por ello, Papa Francisco, necesitamos una respuesta alentadora, como los del Siglo I.  De la respuesta, que nos de tu presencia, dependerá enraizarnos en el discipulado de Jesús y no de “otro”, que intente desviarnos (SOBRINO, 2004).  Papa Francisco, la respuesta a la pregunta ¿Dónde vives?, es crucial para este momento histórico que vivimos en el Perú.

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AVILA, A. (2003). Para Conocer la Psicología de la Religión. Navarra: Verbo Divino.

CASTILLO, J. M. (2003). Dios y nuestra felicidad. Bilbao: Desclée De Brouwer.

GUTIERREZ, G. (2002). ¿Dónde dormirán los pobres? Lima: IBC-CEP.


SOBRINO, J. (2004). Reflexiones sobre Karl Rahner desde América Latina. En el XX aniversario de su muerte. PÁGINAS , 18-35.

viernes, 5 de enero de 2018

Epifanía: “por otro camino”, desde Piura, Perú. (Mt. 2, 1-12)

Espero que ría la luz de tu vuelta; 
y en la epifanía de tu forma esbelta, 
cantará la fiesta en oro mayor”.
(César Vallejo – Noche Buena).

Mostrar algo.  Revelar algo que estuvo oculto.  La Epifanía es eso.  Para los creyentes está asociado a tres personajes principales en el relato, según Mateo: Los Magos, El Niño (Jesús) y María.  Por supuesto que Mateo no se refiere al Perú, como los poemas de Vallejo tampoco son exclusividad del Perú.  El arte en ninguna de sus epifanías tiene territorio.  Sin embargo, hay que entenderlas en su contexto, para que el mensaje tenga el valor que sus autores quisieron expresar.  Estoy sentado, contemplando como creyente, desde Perú.  Concretamente desde el norte de mi país, Piura. 

Los Magos, era personajes de Oriente.  Científicos dedicados al estudio de los astros.  Ellos podían descifrar los grandes acontecimientos de la historia a través del movimiento de los astros.  Elaboraban hipótesis y algunas comprobaban su veracidad otras no.  Los pobladores de aquella época confiaban en ellos, porque utilizaban los recursos que tenían en aquel entonces, con la máxima precisión posible.  Con esto nos traemos abajo el adjetivo que eran Reyes.  Mateo, no dicen en ninguna parte del texto bíblico que eran Reyes.  Es una falsa tradición, muy arraigada, que no se ajusta a la verdad del texto, ni de lo que quiso expresar Mateo.  Eran hombres de ciencia.  Ilustrados.  Personas de fiar para tomar decisiones.

No puedo dejar de pensar en tantos hombres y mujeres de ciencia, en el Perú, que intentan leer en los acontecimientos que vivimos, las señales que nos llevan a la solución.  Pienso en mis amigos y amigas, profesionales, con quienes me he reunido en el colectivo “Inundación Nunca Más”, desde Piura, para proponer, concientizar que los desastres naturales, como el Fenómeno del Niño Costero, pudieron evitarse los impactos y que aún estamos a tiempo de corregirlos.  Su labor titánica, desde la biología, la ingeniería, sociología, antropología, psicología entre otras áreas, están haciendo una lucha frontal, contra viento y marea, para que no nos engañen con acciones banales, nuevamente.  Pienso, en todos los colectivos, con gente de ciencia, que se han unido en los dos últimos meses en Perú, para ayudarnos a resolver la crisis nacional con los actos de corrupción desatados últimamente.  Aquellos hombres y mujeres de ciencia, desde todos los ámbitos, que están unidos para encontrar un camino de solución. 

El Niño Jesús, que nos narra Mateo, no necesita mucha presentación, ni para los lectores del siglo I, cuando se escribió este texto, ni para los lectores de nuestro tiempo.  Sin embargo, todos sabemos que el adjetivo que le pone Mateo es el de Mesías.  Es un adjetivo político-social.  Porque Mesías, significa un guerrero que viene a liberar al pueblo de Israel de los agravios que sufre por el Imperio Romano.  Por eso, también se le decía el Rey.  Porque en la concepción hebrea el Rey es el ungido de Dios.  Un líder que empuja a su pueblo a la salvación de sus angustias.  Que lo llevaría al reino de Dios.  Sabían que Jesús nacería en Belén.  Pero, se lo imaginaban un guerrillero, fuerte, tremendamente poderoso, para enfrentar al imponente opresor Romano. Sin embargo Mateo, nos lo muestra todo lo contrario: en fragilidad de unos pañales y en una indigencia tremenda.  Tanto es así, que cuando lo ven los Magos, no solo confirman que es el Mesías, sino que le entregan regalos, para fortalecer esa fragilidad y testimoniar que Él, indudablemente es el Mesías.  Esta escena, para los lectores del siglo I, fue asombrosa.  Hasta dudosa, diría yo.  Así lo quiso presentar Mateo.  Por eso, llamó tanto la atención este relato.  Hoy, ese impacto se ha perdido, por los mitos que hemos impregnado.  De ahí que el poema de Vallejo, nos parece tan mundano, pero que sin embargo está más ceñido a lo que quiso decir Mateo, por su impacto tan frágil.

Llegados a esta descripción del personaje Jesús del relato de Mateo, pienso en la fragilidad de Evangelina (BBC, 2017).  ¿Cómo alguien tan frágil puede salir de semejante situación?  Algo así, de asombroso fue el relato de Mateo, en el Siglo I, frente a la imagen del Niño.  Veo los miles de varones, mujeres y niños, en mi tierra, después de la inundación del río en Catacaos, mi pueblo. La fragilidad, la indigencia en lo más crudo de su realidad.  ¿Cómo es posible?  Era la pregunta de asombro y confusión, que nos hacíamos.  Más aún, cuando pasados los días, semanas, fuimos descubriendo que aquellas personas frágiles, no sabían leer ni escribir.  Comenzamos a ver la historia del Perú, desde otro ángulo.  Comenzamos hacer fuerza con las personas de ciencia, “magos”, para emprender la ayuda hasta el día de hoy: maestros, biólogos, sociólogos, psicólogos, entre otros, se inició un acercamiento, hasta nuestros días.  Es exactamente lo que quiso decir Mateo: La ciencia unida a la fragilidad humana. 

María. La madre del Niño.  Mateo, no habla absolutamente nada sobre la madre en este relato.  Solo la presenta.  Pero sorprende mucho, para el lector del siglo I, porque en un esquema mental patriarcal, la pregunta que surge espontáneamente es: ¿Dónde está el padre del Niño? Mateo lo ignora escandalosamente.  No lo deja entrar en escena.  Es la madre que observa, vigila, cuida, protege.  Un ser humano frágil, en medio de una cultura patriarcal, que tiene la misión de cuidar y hacerse responsable de otro ser humano frágil e indigente.  La responsabilidad como principio ético ineludible.  Esa es la Madre.  No hay más.  Los lectores del siglo I, se quedaron boca abierta, con este relato tan fuera de serie, para su tiempo.  Porque es ante estas dos fragilidades humanas: Niño y Madre, que los hombres de ciencia, se arrodillan y adoran.  Es decir, que son la razón de ser de estos científicos.  Son la confirmación por donde tiene que ir encaminada su ciencia y no por otra vía.  Mateo se encarga de dejarlo muy claro en su relato.
(foto Noticias Navarra)
Cuando llego aquí, me conmueve hasta las lágrimas ver a Evangelina, a los niños y mujeres de Narihualá, que me quitaron el sueño y mi arrogancia profesional, frente a la desgracia.  Que las calamidades pluviales no nos mojaron a todos por igual.  Estas fragilidades humanas, niños y madres, estaban en una loma, asustados, con hambre y terror, rodeados de agua.  La verdad, esa situación no ha variado en absoluto, mientras escribo estas líneas.   Me siento como los Magos, tratando de explicar a través de la ciencia, lo que no tiene lógica algua.  Donde solo cabe arrodillarse, en señal de solidaridad y lucha con ellos, para reivindicar su situación de indigencia total.  Eso es lo que quiso decir Mateo, a través del personaje María, para los lectores del siglo I, pero que es tan actual para este momento histórico del Perú. Todos somos frágiles ante la fuerza mayor de quienes nos gobiernan descaradamente corrupta, como lo que vivimos hoy.

Los contextos, en los que sitúa Mateo el relato son: El Reinado de Herodes, las estrellas en el Cosmos y Belén de Judea.  Para el lector del Silgo I, no era necesario que le explicaran mucho lo del Reinado de Herodes ni de Belén de Judea.  Ellos sabían que ese reinado era de lo peor en marginación y opresión a su pueblo.  Por poner un ejemplo, los romanos, en el reinado de Herodes, llegaban a los pueblos para cobrar sus impuestos y violaban a las judías, que iban a contraer nupcias.  Como señal de mando sobre el pueblo.  Con esta humillación hacia la mujer y los varones judíos, concedían el permiso de las nupcias.  Muchas quedaban embarazadas.  Otras, corrían al desierto a esconderse y vivirían humilladas conservando la virginidad como protesta.  Humilladas, porque en la cultura hebrea, no tener hijos era el desamparo y humillación total.  Belén era el lugar más pobre de la zona.  Nada bueno podía salir de allí.  Nadie imaginaría que allí sería el inicio del cambio de la historia.  Los magos, hombres de ciencia, lo confirmaron.  Por eso, Herodes mando matar a los niños, porque no quería que un “Mesías” le hiciera competencia.  Y menos alguien que venga de Belén.

A través de este contexto, que narra Mateo, veo todo lo que vino después de los acontecimientos del barro arrasador en la capital del Perú y las inundaciones en Catacaos. Hizo despertar al Gobierno para replantear sus estrategias.  Hasta hoy, después de 9 meses, seguimos esperando la ejecución de las obras de reconstrucción, que si no hubiera sido por los hombres y mujeres de ciencia, los “magos” de hoy, se hubieran ejecutado con robos y desparpajo, inmediatamente dos meses después de la tragedia.  Pero, pusieron la voz de alarma, y han tenido que replantearse los trabajos una y otra vez, porque había vicios corruptos.  Mientras tanto, muchos han muerto en el camino.  Pero en esta lucha el Gobierno decidió dejar de lado a los hombres de ciencia, Magos, para que no estorben en los procedimientos de robo sistemático al que están acostumbrados.  Allí ha explotado el caso Odebrecht y demás.  Los hombres de ciencia, al igual que los magos del relato de Mateo, han emprendido regresar por “otro camino”, para proteger al igual que María a la fragilidad humana, que es nuestra salvación.  Porque en Gobiernos corruptos y criminales, todos estamos en indigencia y fragilidad.

(Foto Canal N)
Es tan actual el relato de Mateo sobre la Epifanía, que en este momento no podemos dudar de estar al lado de lo frágil, indefenso, porque hay todo un sistema herodiano, por decirlo de alguna manera, que intenta aplastar.  Burlando con engaños: “ld y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo”.  Sabemos que eso no es verdad.  Los hombres de ciencia nos lo han confirmado, en el Perú.  Somos testigos de la traición y engaño de nuestro Gobernante y del partido político con amplia mayoría en el Congreso.  Y quien mandó a matar niños hoy goza de entera impunidad.  Y allí está la imagen frágil de aquellos que fueron las víctimas.  Emprender otro camino, al igual que los Magos, es unirse a la causa de los frágiles, de aquellos que no tienen más que su voz o silencio, para salir a la calle y mostrarse al mundo, como lo hace Mateo en su relato, como lo han hecho en estos días en mi país.  La sola presencia de nosotros con ellos, en las calles hará que la esperanza vuelva a nacer y creer que otro Perú es posible.  Por ello estaré este jueves 11 de enero, inspirado en la Epifanía, en un ambiente de paz y perdón, en las calles de mi cuidad, junto a varones y mujeres de buena voluntad, emprendiendo “otro camino”, por donde podamos cuidar de nuestro pueblo, cuidar de nuestra fragilidad, que está totalmente vulnerada.

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BBC. (17 de marzo de 2017). BBC MUNDO. Obtenido de bbc.com: http://www.bbc.com/mundo/media-39295159

DUQUOC, C. (2003). Cristianismo: memoria para el futuro. Santander: SAL TÉRRAE.

JOHNSON, E. A. (2005). Verdadera hermana nuestra. Barcelona: Herder.

KÜNG, H. (2014). Jesús. Madrid: Trotta.


KÜNG, H. (2011). Lo que yo creo. Madird: Trotta.

martes, 2 de enero de 2018

Crónica del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos.

1976, Abandona su puesto militar para viajar a Estados Unidos.

1976.  A su retorno es acusado de haber viajado sin permiso.  Se le expulsa del Ejército y es sentenciado a prisión, en el fuero militar por ESPIONAJE, desde 1974, e INSUBORDINACIÓN. 

1976-1978. Es condenado a prisión militar.

1979. Al salir de prisión, se gradúa a tiempo record en Derecho.  Carrera que estudió mientras estuvo en prisión. 

1980. Se convirtió en abogado defensor de narcotraficantes.  Por ejemplo, fue abogado defensor de: EVARISTO PORRAS ARDILLA, uno de los jefes de los carteles de Medellín. Asimismo, defendió a generales de la Policía Nacional del Perú vinculados al caso de Reynaldo Rodríguez, “el Padrino” (Wikipedia.org, 2014).

1980-1990, el Sistema Judicial había quedado obsoleto.  Ningún Presidente le dio la importancia que merecía.  Esto hizo que Vladimiro Montesinos incrementara su fuente de ingresos, con este tipo de trabajo como abogado defensor de Narcotraficantes: desapareciendo pruebas.
(Fotografía del Diario Uno)
1990. El candidato a la Presidencia del Perú, Alberto Fujimori, había quedado en la segunda vuelta. Contrata al abogado Vladimiro Montesinos, porque se le había iniciado un juicio por evasión tributaria.  Ese juicio lo gana, porque hizo desaparecer las pruebas del delito en el Poder Judicial.

1990. Alberto Fujimori gana las elecciones y contrata a Vladimiro Montesinos, como su asesor principal. 

1991. A partir de esta fecha, Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos y Carlos Boloña (Ministro de Economía), se firmaron 21 decretos secretos inconstitucionales, para asignar fondos al presidente para objetivos políticos. 

1992. Comienza de la dictadura de Alberto Fujimori, ordenando la reorganización del Poder Judicial.  Vladimiro Montesinos y el Dictador se encargaban de las estrategias para combatir a Sendero Luminoso, grupo terrorista.  Financiaban a través de donaciones japonesas, al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).  Comienzan las acusaciones contra los abusos ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos.

1995. Vladimiro Montesinos, por órdenes del dictador, se reúne en el SIN con los congresistas del partido del dictador, para derrocar a la oposición en el congreso (QUIROZ, 2016., págs. 375-377)  
   
2000. Carlos Boloña, Ministro de Economía, por orden del dictador Alberto Fujimori, como último decreto secreto, le ordena que firmara una compensación de servicios prestados, a favor de Vladimiro Montesinos (QUIROZ, 2016., pág. 384).  Vladimiro fuga del país.

Vladimiro Montesinos estuvo presente durante todo el proceso político del clan Fujimori, desde 1990. Comenzó con una gestión sucia, manipulando el Poder Judicial del Perú, cuando aún era candidato presidencial el ex dictador Alberto Fujimori. Todo hace suponer que esta crónica continúa hasta el día de hoy, con la negociación del indulto a Alberto Fujimori realizado por el actual Presidente Pedro Pablo Kuczynski, por las evidencias del modus operandi del ex asesor presidencial, prisionero por la justicia peruana.

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QUIROZ, A. W. (2016.). Historia de la corrupción en el Perú. Lima: IEP-idl,.


Wikipedia.org. (08 de mayo de 2014). wikipedia.org. Obtenido de https://es.wikipedia.org/wiki/Vladimiro_Montesinos

sábado, 30 de diciembre de 2017

Volveremos a ganar 2018 - VIVA EL PERÚ

Unieron a nuestro país. Nos dieron una lección de honor, aún cuando la naturaleza nos había golpeado.  Gracias Selección Peruana de Fútbol por el gran regalo de la clasificación al Mundial de Rusia, 2018.  Tenemos un gran motivo para despedir con alegría y esperanza el 2017.  


Guerrero, nos enseñaste a luchar en la cancha deportiva y en el terreno legal.  Hemos aprendido de tu perseverancia, lealtad e integridad.  Nos has hecho Guerrero-s.  Farfán, aprendimos contigo a definirnos en la victoria.  A no quedarnos estancados por las adversidades y a definir el triunfo, con cariño, firmeza, en honor a los amigos y a nuestro país.  Nos enseñaron a celebrar que somos Peruanos y amamos lo nuestro.  Aprendimos a abrazarnos en la adversidad.  Sin miedo.  Luchando en la cancha. 

Hoy, el último día del año 2017, los mismos que celebramos nuestra clasificación, no los defraudaremos.  El mundial lo celebraremos, con esa unión que aún nos conmueve a lágrimas.  Por eso, nadie nos quitará la alegría que ustedes nos dejaron.  Con esa misma alegría lucharemos en la cancha para que vayan tranquilos a Rusia 2018.  No se preocupen, en febrero del 2018 les daremos un nuevo Presidente Peruano y un Nuevo Congreso.  Porque somos sus hinchas y amamos la camiseta del Perú.  Que no se aprovechen del esfuerzo de ustedes, para el lucro y beneplácito de poder.  Ustedes nos enseñaron a sacar garra y a celebrar.  Nosotros les devolveremos lo aprendido, porque también aprendimos a AMAR AL PERÚ en la cancha: #TomaLaCalle 11 de enero, 2018


BIENVENIDO AÑO 2018.  ¡VIVA EL PERÚ!



sábado, 23 de diciembre de 2017

Felices Fiestas de Navidad y Año Nuevo,

Por cada encuentro para festejar acontecimientos, celebrar logros, sanar heridas, acompañar duelos, compartir sueños... He nacido nuevamente junto a ustedes.

Especialmente para mis amigos, amigas y parientes no creyentes.  Sus convicciones hacen que la esperanza permanezca en la búsqueda del bien común.  

Un abrazo, en el cariño recíproco.  


viernes, 22 de diciembre de 2017

Disonancia cognitiva en Verónica Mendoza y Marco Arana.

Estamos viviendo un acontecimiento psicológico importante en la realidad peruana: La decisión del Parlamento de no vacar al Presidente de la República.  Situación que fue promovida por uno de los grupos ultraconservadores de la derecha: Fuerza Popular, liderada por Keiko Fujimori. En este contexto, llama poderosamente la atención el modo de responder de los grupos políticos de izquierda: Nuevo Perú y el Frente Amplio.  Estos grupos son expresión del pensamiento de los líderes, Verónica Mendoza y Marco Arana, respectivamente.  ¿En qué estaban pensando cuando tomaron decisiones tan dispares en el Parlamento?  ¿Tiene relación su comportamiento con la salud psicológica de los peruanos y peruanas? ¿Puede ser una tierra de cultivo psicológica, para la continuidad de la corrupción en la política nacional?

Lo que estamos observando de ambos líderes de izquierda, a través del comportamiento de sus agrupaciones, es un síntoma psicológico denominado disonancia cognitiva.  Es decir, pensar algo pero actuar de manera contraria a ese razonamiento.  Lo que se piensa no va de acuerdo a la realidad de sus vivencias expresadas. 

En el caso de Verónica Mendoza, fue promotora de una aguerrida lucha frontal contra la dictadura fujimorista, en las elecciones presidenciales del 2016.  Tanto es así, que hizo un llamado a sus seguidores para que votaran por el líder de pensamiento neoliberal, PPK, para que no gane la ultraderecha, con rasgos de pensamiento autoritario, Keiko Fujimori.  En palabras de Mendoza, la conducta correcta es: “Para cerrarle el paso al fujimorismo solo queda marcar PPK” (MENDOZA, 2016).  Este pensamiento trasmitido a sus seguidores, fue el reforzador eficaz y clave, para desencadenar una respuesta inmediata de no votar por la mafia “fujimontesinista”.  Bajo este paradigma mental, el colectivo ciudadano se mantiene a la expectativa de su actuación política, a través de los que ganaron un puesto importante en el Parlamento.  Hoy, ese paradigma mental está lejos de la conducta demostrada por su bancada.  Por las mismas circunstancias, la respuesta no se ha visto reforzada para votar en contra de la mafia, sino de evitar dar una respuesta.  He ahí la disonancia.  Su pensamiento, no corresponde a la conducta demostrada hoy en el Parlamento.  Así las cosas, la salud psicológica de los peruanos se ve afectada, porque está introduciendo en la mente de los peruanos que el éxito y el fracaso, votar en contra o en pro, es independiente de las acciones, por eso se abstienen de votar, porque no han aprendido que sus respuestas son eficaces.  Es lo que se denomina: indefensión aprendida (SELIGMAN, 2000, pág. 64).  De ahí que, su actuación política hoy, a través de su bancada, es un peligro a la salud psicológica de los peruanos y peruanas.  La disonancia se da, precisamente, en que si está en la vida política activa es por ser una luchadora frontal contra el regreso de la dictadura, que hoy su conducta no ha demostrado, porque se ha inhibido de manifestarse en contra, a través del voto que exigían los peruanos.  Al dejar a la población con el paradigma mental de abstenerse a dar respuesta, ha iniciado un proceso de aprendizaje del desamparo, que es mortal para que la ciudadanía comience a dar respuestas concretas contra la corrupción y el autoritarismo tirano.  No ha ejercido su libertad, sino que ha caído en la trampa psicológica del capitalismo; convertir la lucha de clases en una lucha consigo mismo (HAN, 2014, pág. 17), por ello la conducta de mostrar carteles con el título de un programa político, propio de la bancada: “Nueva Constitución”, como un reforzador punitivo para la población, que se quedó sin aprender una respuesta ante el paradigma autoritario contra el cual se debió votar.  Sin embargo, esto se puede corregir con actuaciones psicológicas, que me atrevo a proponer.

(foto del Diario del Cusco)
El tiempo restante que queda, en el Parlamento del actual Gobierno, la izquierda de Verónica Mendoza necesita de una práctica psicoterapéutica que ayude a salir de adelante.  Tendría que emplear cinco elementos: emociones positivas.  Es decir, evitar aquellas maneras de expresar la culpa en algo externo, como lo han hecho: “por no renovar la Constitución entonces estamos como estamos”.  Sino, en expresar concretamente en contra de quién estamos.  En este caso, en contra de la dictadura.  También en contra del lobbismo de PPK, pero en el Parlamento no se trataba de eso.  La emoción positiva hubiera tenido que ser la misma que expresó Verónica Mendoza en las elecciones presidenciales del 2016.  Trasmitir esa emoción hasta el final de este mandato presidencial, es una manera psicoterapéutica de ayudar a nuestra salud psicológica.  Mantener una conducta de Entrega, como un mecanismo apasionante por lo que se piensa y se hace.  Lo que estamos viendo es una conducta de abstención de respuesta.  No es la Verónica Mendoza que iluminó pasiones.  Dar Sentido a la conducta ejercida.  Si el voto era contra el regreso a la dictadura el sentido es votar en contra, no abstenerse.  Porque no tiene ningún sentido.  Todo lo que de hoy, en adelante, se proponga hacer la bancada del Nuevo Perú, tendrá que estar copada de sentido, que no se ha expresado en este momento histórico.  Relaciones Positivas, a través de un mecanismo de no juzgar, buscando culpables externos, sino de ser amables, por decirlo de alguna manera, con quienes están de acuerdo en ciertos programas políticos similares o no.  Finalmente celebrar los logros; que hoy no se ha visto por ningún lado, porque no existe para ellos.   Es una propuesta terapéutica, que los psicólogos denominamos la teoría del bienestar (SELIGMAN M. E., 2011, pág. 31), para combatir la desesperanza aprendida, de la que hoy hemos sido testigos.
(Foto de la Exitosa)
La disonancia cognitiva de Marco Arana, a través de su bancada, es más que evidente.  Aquí no hay ninguna propuesta terapéutica, desde la salud psicológica.  Estamos hablando de una psicopatología que raya en lo psiquiátrico y que necesita, consecuentemente, de un programa de “salud mental”, para utilizar el término mercantilista de la medicina en boga, para el uso indiscriminado de medicación.  Propio de la mentalidad capitalista, a la cual se ha unido descaradamente Marco Arana.  Se quedó con el paradigma del plan educativo de Cajamarca, que fue hecho con un enfoque psicopedagógico por encima de un enfoque socioeducativo (BARRANTES, 2012, pág. 63).  De ahí que, el pueblo donde nació su pensamiento y propuesta política, no sabe de un desarrollo inclusivo.  No solo ha enterrado una posibilidad de esperanza para el pueblo que lo vio nacer, sino ha declarado la muerte subjetiva de toda su bancada y ha obstaculizado, una vez más, el pensamiento de la izquierda peruana.  Se alineó a la mentalidad neoliberal de la autoexplotación, bajando la cabeza al autoritarismo.  Es decir, la autoexplotación sin clases, que es extraña al pensamiento de Marx (HAN, 2014, pág. 18), por lo tanto, la más peligrosa para la salud psicológica de todos los peruanos y peruanas, desde la perspectiva del pensamiento de izquierda, tan necesaria hoy.
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BARRANTES, R. C. (2012). Las posibilidades del desarrollo inclusivo: Dos historias regionales. Lima: IEP.

HAN, B.-C. (2014). Psicopolítica. Barcelona: Herder.

MENDOZA, V. (30 de Mayo de 2016). facebook.com. Obtenido de veronicamendozaf: https://www.facebook.com/veromendozaf/videos/1234214199930934

SELIGMAN, M. E. (2000). Indefensión. Barcelona: DEBATE.

SELIGMAN, M. E. (2011). La vida que florece. Barcelona: Ediciones B.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Chocolate, Piura y los premios a una Mujer.

-         - Un jovencito vino y me compró un chocolate, con la envoltura que yo hago para cada uno de las barras que fabrico.  Se tomó una foto con la envoltura, sonriendo… ¿A quién se la enviaría el bandido?

Lo que me está diciendo Camucha es que, las relaciones de intimidad, forman parte de la actividad económica de un pueblo y de un país.  Compra algo para mantener o iniciar una relación.  Algo parecido al juego muy común del “amigo secreto”.   Relación de amistad, enamoramiento o de pareja.  Indistintamente.  Si hablamos con sinceridad todos los seres humanos mezclamos intimidad y actividad económica, tenemos que reconocer que estas dos actividades están comprometidas en la creación y negociación de “vidas conectadas” (ZELIZER, 2009, pág. 45).  Los abogados conocen mejor cuáles son los costos de este tipo de negociaciones, cuando dos amigos socios de un negocio, rompen repentinamente.  Cuando un negocio familiar tiene que desvincular a los miembros de la propia familia, por desconfianza recíproca.  O cuando tienen que litigar los procesos de separación o divorcio.  En esos litigios se acuerdan hasta del primer regalo que se hicieron, como aquel jovencito que le compró el estuche de chocolate a Camucha.

¡Cuánto te quiero y admiro Camucha!  Cuando veo tus ojos, mientras nos narras tus experiencias por el mundo empresarial del proceso de Cacao piurano que has decidido procesar, para llevarlo al mundo.  Hay pasión en lo que dices con un conocimiento impresionante.  Se percibe gozo.  Se percibe olor a mujer, descaradamente emocional.  Eso que a nosotros los varones, nos avergüenza tontamente.   Y es que, para hacer empresa, no hay peor enemigo que la razón pura, bajo sistemas de visiones tubulares de programaciones y proyecciones.  Costo-beneficio, sin más.  He ahí el fracaso de toda economía.  Digan lo que digan, Camucha, nadie puede negar que los únicos sobrevivientes a la crisis económica mundial, fue un fondo de inversión privada llamado Audur Capital.  Lo que tiene de peculiar este sistema de inversión económica, irlandés, es que está gestionado únicamente por mujeres, como tú.  No sufrió ni el más mínimo rasguño, según Largarde (MARÇAL, 2016, pág. 15).  Po eso, sonríes cuando me cuentas la anécdota de aquella compra de la envoltura bella, de aquello que fabricas con tus manos, con una ilusión y pasión increíbles.   ¿Qué más me enseñas con tu pasión por la comercialización del Chocolate?

Es dulce.  Lo tienes en barra y exquisitas tortas.  Te vuelve más activo en la función cerebral.  Acelera tus emociones.  Por eso se asocia siempre al amor.  Aunque esto último, es una fragilidad racional.  A mí, me hizo salir sangre por la nariz cuando comí el chocolate puro (al 100%), con una desesperación infantil, por comerlo ya.  Pero eso, No me quita las ganas de seguir saboreando el chocolate con menos porcentaje de Cacao.  Porque, a decir verdad Camucha, nada puede reemplazar en una relación afectiva, un buen chocolate para empezar la fiesta.  Al estilo del IV Festival de Chocofest, celebrado en Piura, nuestra tierra (ZAPATA, 2017). Aquí no solo has ganado un primer lugar.  Has reivindicado a tu pueblo.  A tu tierra.  Como lo has hecho con los hijos que tienes.  Porque nadie, como tú, sabes lo qué es dar vida desde un útero.  Eso mismo estás haciendo con este gesto y por eso, se te da el premio mayor: La mejor elaboración del Chocolate piurano este año.  Ya habías ganado otro mayor: el International Chocolate Awards, 2017.  Has dado a luz dos mellizos, en estos premios.  Porque tú si sabes cómo parir.  Eres, antes que nada, mujer.  Quiero aplaudir a la Universidad donde iniciaste en tus pasos para la economía (griego “oikos”= casa).  Para los intelectuales de le economía, desde Adan Smith hasta hoy, ignoraron este detalle etimológico.  Tú no lo has pasado por alto.  Has bebido ardientemente cada uno de los libros que te enseño esta universidad: Parir niños, criarlos, cultivar el huerto, hacerles la comida a los hermanos, ordeñar la vaca de la familia, coserles la ropa o cuidar al marido es “trabajo productivo” (MARÇAL, 2016, pág. 28), aunque la economía estándar no quiera considerarlos.  Por ello, la crisis en la que nos han metido, y que tú intentas rescatar contra viento y marea.  En nombre de las mujeres como tú, celebro tu solidaridad, tu garra, tus emociones, como ingredientes de una economía que puede ser tan dulce, frágil, firme y exquisita como el chocolate.  Nada se puede comparar con lo que te espera por delante, porque la empresa no está fuera de ti, está dentro, muy dentro.  Un abrazo, en nombre de Franklin, quien te lo profetizó y de lo mucho que tenemos que aprender los varones en la economía.  Besos, mientras tomo la fotografía al cliente que te compró la cajita hecha con tus propias manos.


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MARÇAL, K. (2016). ¿Quién le hacía la cena a Adam Smith? Barcelona: DEBATE.

ZAPATA, R. (02 de Diciembre de 2017). elcomercio.pe. Obtenido de elcomercio.pe: https://elcomercio.pe/peru/piura/chocofest-piura-mejor-cacao-piurano-reunido-lugar-noticia-478472?foto=2


ZELIZER, V. A. (2009). La negociación de la intimidad. México D.F.: Fondo de cultura económica.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Psicología, desde la base epistemológica del amor. ¿Intrusismo?

Es el momento en que la entrevista, televisada, tienes que responder sobre el intrusismo en la psicología.  El periodista, pone énfasis en las llamadas constelaciones, meditación tipo yoga entre otras.  Espera con rigor tu respuesta.  Estoy observando en la pantalla chica, que está al costado del estudio, con mucha atención tu respuesta.  Pienso, en ese preciso momento, de todo lo que hemos conversado desde que nos convocaste a participar contigo en este proceso electoral.

Comienzas hablando de los pacientes.  Yo pienso en aquellos que he dedicado mi profesión en los últimos quince años: en la sierra del sur y del norte del Perú.  Estoy conectado, en ese momento, por un proceso neuronal contigo, porque el cerebro no es razón pura, sino que está entrelazado al emocionar (MATURANA ROMESÍ, 2008, pág. 47), aquella zona límbica, que hace que nuestro ser se estremezca de placer, entusiasmo, para que lo que aprendamos se quede de por vida.  Sin emoción no hay aprendizaje.  Entonces no estás solo cuando respondes, estimado Angel.  Por supuesto, lo dices claramente: el problema no es el intrusismo, sino la epistemología.  Una parte la aprendimos en las aulas universitarias y la otra en la práctica con los pacientes.  Aquellos que nos emocionaron, cuando aplicamos el cuerpo de conocimientos adquiridos.  Porque, mientras estudiamos, practicamos con nuestra historia personal y la de los demás.  Nos emocionamos, vibramos al descubrir nuestras potencialidades, las heridas profundas y las capacidades para superar cualquier adversidad.  La solidez de ese conocimiento, trabajado y estudiado mil veces, es la fuerza de nuestro trabajo profesional.   ¿Cómo así este cuerpo de conocimiento lo aprendimos en la teoría (Universidad) y en la práctica (pacientes)?

El médico general, o cualquier especialista en la medicina, tiene que admitir que hay una desproporción enorme entre sus conocimientos de la fisiología y  bioquímica del organismo humano, y lo que conoces de ese organismo como persona que vive en relación con otros seres humanos y que es parte de un proceso socio-cultural (DE LA FUENTE, 2015, pág. 11). En esta interacción, la psicología, tiene que estar sólida, como el conocimiento que nuestra gente alberga de sí mismo y de su medio.  Por eso, la infinidad de procedimientos psicoterapéuticos, cuando tenemos claro que el cerebro, en su mal o buen funcionamiento, puede hacernos más humanos.  Es decir, nos puede alejar de lo que creemos que es absoluto (MORA, 2007, pág. 57), porque todo es relativo, para un ser que está en constante interacción.  Cuidado, no hablas de un relativismo barato, basado solo en el resultado de cualquier técnica.  Sino, en aquel cuerpo de conocimiento que, aplicado científicamente, da como resultado el bienestar de la persona.  Porque nuestra gente, nuestros pacientes, nuestro pueblo, sabe por experiencia personal, que sin la relación con los demás, con el medio ambiente, imposible entenderse a sí mismo.

Cuando llegas a este punto, estimado Angel, quiero romper el mito de que toda elección para cargos institucionales, tiene que estar plagada de promesas emocionales basadas en la construcción de edificios, propuestas laborales altísimas o entregar regalos como mecanismo estímulo-respuesta, con un reforzador funcional por lograr el voto.  Aparte de ser corrupta esa manera de proceder, es decir una conducta viciada por su manipulación agresiva, es violenta (HORNO, 2009, pág. 17).  Romper ese mito perverso, como un esquema mental retroalimentado, me hace creer en aquella biología, basada en la epistemología de mi Alma Mater, que me convenció, hasta el hartazgo, que las emociones por ser parte de la formación más primitiva de nuestro cerebro, nos producen un miedo terrible, porque las consideramos una ruptura con la razón y queremos controlarlas, domesticarlas, someterlas.  De esa manera, queremos encontrar el equilibrio.  Nuestros pacientes vienen envueltos en sus emociones, destrozados por este control impuesto, aprendido.  Algo que lo vemos también en la vida política, en todos sus niveles sociales.  Porque, si somos sinceros, la vida ciudadana, es expresión de este terrible dominio del espacio privado, íntimo, de nuestras relaciones interpersonales.  Por eso, necesitamos de la ayuda profesional de la psicología, con un cuerpo sólido de conocimientos (epistemología), que nos haga volver a nuestro origen primitivo, emocional, que haga que nuestra razón, nuestra forma de ver y estar, sea coherente con mi emocionar.  ¿Qué es eso primitivo, biológico, que nos hace volver al equilibrio humano? La capacidad del cuidar.  Aquella evolución del ser humano, cuya circunstancia de supervivencia no se debió al que era el más fuerte, sino al que tuvo más capacidad de cuidar de sí mismo y de confianza recíproca entre los seres humanos.  A esto, algunos le denominan amor.  Otros, le denominan la biología del amor (MATURANA ROMESÍ, 2008, pág. 75), que está en todo ser vivo sobre su misma especie. Forma parte del sistema, del cual estamos hechos, como parte de un proceso evolutivo. 

Llegados aquí, estimados colegas, de la lista 1, no me queda otra que seguir apostando por una Institución, como el Colegio de psicólogos, que haga de la institución una prioridad lo académico, científico, político, profesional y comunitario, un cuerpo sólido que nos represente.  Por eso, celebro esta alianza electoral, en la convicción profunda de nuestra práctica profesional, como gemido de los pacientes, o clientes, a quienes nos debemos.

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DE LA FUENTE, R. (2015). Psicología Médica. México D.F.: Fondo de Cultura Económica.

HORNO, P. (2009). Amor y Violencia; la dimensión afectiva del maltrato. Bilbao: Descleé De Brower.

MATURANA ROMESÍ, H. (2008). El sentido de la humano. Buenos Aires: Granica.


MORA, F. (2007). Neuro-cultura, una cultura basada en el cerebro. Madrid: Alianza Editorial.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Alejandra; mis recuerdos y la torta de chocolate, desde la psicología femenina

- Es una semana intensa.  Soy candidata y tengo que hablar sobre algunas cuestiones que nos han dado previamente.  No es que vayamos a polemizar, una frente a otra.  Cada una va a exponer sus puntos de vista.

Me mira.  Sonríe.  Continúa hablando, como si leyera mi mente.  Como si supiera lo que estoy pensando.  Entonces, entiendo que solo necesito escucharla, desde mi situación de varón, frente a ella, con apenas sus 15 años:

“Las redes sociales tienen su origen en aquella historia que nos contaron.  Cuando nadie sabía leer ni escribir.  Cuando teníamos que estar concentrados para entender que se nos decía.  Así todos aprendimos las primeras producciones literarias, que eran escritas a pulso, por sus autores.  Así nos contábamos las historias una tras otra…”

En ese momento, mi mente se traslada a la imagen de mi abuela.  Sentada en el pasillo de la casa, en su perezosa.  Se teñía sus canas, color negro.  Me contaba de aquel ladrón que entró a casa de su vecina.  Cuando ella lo vio por el espejo, mientras se peinaba.  Dice que a la vecina le dio mucho miedo.  No se explicaba cómo los perros, hueso y pellejo, estaban mudos. Hueso y Pellejos, son esos nombres raros que suelen poner a las mascotas en la Sierra.  Entonces, la vecina comienza hablar sola, elevando la voz: “Desde que me he quedado sola, mi cuerpo está Hueso y Pellejo”.  Los perros al escuchar sus nombres, despertaron y fueron a verla.  Comenzaron a ladrar contra el enemigo que estaba en casa.  Sacaron corriendo al ladrón.  Así se salvó la vecina.  Pasarían 15 años, para enterarme que lo que mi abuela, analfabeta, me estaba contando era una obra literaria de Ciro Alegría: Los perros hambrientos (Wikkipedia, 2017).

Alejandra se dio cuenta que estaba volando en mis recuerdos.  Estornudó, para atraer mi atención, y siguió hablando:

“Todo el mundo se contaba historias.  Los únicos que sabían leer eran los Reyes.  Que mandaban sus edictos a los pueblos bajo sus mandos.  Entonces, llegaba la caballería al pueblo.  Se abría una tela escrita.  Se juntaba al pueblo.  Se leía en voz alta.  No solían pegarlo y dejarlo.  Todos eran analfabetos.  Daban por cierto lo que allí se leía.  Normalmente eran normas para cumplir.  Todo el mundo se acostumbró.  No hacía falta leer ni escribir.  Se vivía para ser felices, dando al Rey y séquito sus impuestos, para vivir bien.  Todo era público.  Nada había privado.  Incluso hasta las casas estaban construidas de tal manera, que no tenían divisiones: las camas, cocina, la sala, nada.  Todo era uno sola pieza.  Todos se miraban todo el tiempo.  Todo estaba bajo la vigilancia.  Por eso, cuando el papá entraba a la casa, con un vistazo sabía si todo estaba en orden.  Porque así es la relación varón-mujer, como la del gobierno, políticamente hablando (FOUCAULT, 2006, pág. 86).  Es decir, tío, el varón supervisa, vigila.  La mujer organiza el hogar, obedece.  Por eso, el varón aprendió primero a leer y escribir.  Él leía a todos los de casa.  Era la cabeza del hogar.  A la mujer, igual que el Pueblo, no hacía falta que leyera ni escribiera, solo obedecía a su Rey…”

Mi mente volvió a irse por otro lado.  Me acordé de la Campiña de Narihualá.  Al desbordarse el río Piura, descubrí a esta gente linda, refugiados en la Loma.  Pasó más de una visita, para darme cuenta que las mujeres no sabían leer ni escribir.  Fue un dolor grande en mi corazón lo que sentí.  La inundación no fue lo peor de esa historia de mi tierra.  Los rostros de ellas y los niños, pasaban por mi recuerdo.  Mientras miraba fijamente a Alejandra.

Entonces, Ale, comió un pedazo de torta y bebió un sorbo de agua, al darse cuenta que yo estaba fuera del relato otra vez.  Como un enajenado. Esperó que yo volviera del trance, sumergido en mis pensamientos y continuó:

“Por eso tío, en los conventos grandazasos, las hermanas contaban, que una de ellas leía para todas, mientras el resto comía.  Igual era para los curas que vivían juntos, encerrados.  La superiora, o el superior, decía cuando comenzar y terminar la lectura.  Así también en todo lugar.  Pero de pronto, surgió la imprenta.  La producción literaria, que antes se tenían que copiar a mano, ahora se podía hacer a montones.  Tío, ¡la gente comenzó a leer más!.  Surgió la necesidad de las Escuelas, para enseñar a leer y a escribir.  Pero igual, aprendieron los varones primero.  Y como ya había varios libros, se podía leer solo.  Tanto que los médicos prohibían la lectura individual, porque decían que hacía mal a la vista.  ¿Imagina tío?  Decían los médicos que esa conducta, de leer solo en la cama, podía afectar “los órganos del cuerpo y bajar la tonicidad de los nervios” (SIBILIA, 2008, pág. 78). Ósea, te podías volver loco.  Creo que lo decían, porque todos habían comenzado a abrir los ojos con la lectura.  Se enteraban de más cosas que sucedía a su alrededor.  Nadie los podía engañar.  Comenzaron a sentir la necesidad de estar en ambientes privados, sin que nadie los vigile y moleste, como ese médico.  Por eso, las casas comenzaron a tener habitaciones privadas.  Pero solo los varones, no las mujeres.  Cuando a una escritora (Virginia Woolf, 1928), le preguntaron una vez, por qué las mujeres no habían escrito antes, contestó: las mujeres no tenían cuarto propio.  No había habitaciones exclusivas para ellas.  Eso es verdad tío…”

Otra vez, me quedé mirando lerdo a mi sobrina.  Pero, en realidad estaba pensando en Teresa, cuando me enseñó a escribir en la máquina Olivetti sin ver el teclado, con los diez dedos.  Ella perteneció a esa generación.  Ya las mujeres podían leer y escribir. Hasta aprendieron más rápido que los hombres a dominar las máquinas.  Mi padre no sabía escribir a máquina. Lo hacía con dos dedos, empujando bien fuerte, que estremecía toda la casa.  Teresa, mi madre, escribía rápido.  Me enseñó ese arte.  La primera vez que escribí delante de mi padre, se emocionó.  Me contrató para copiarle todos los memos, en su oficina.  Claro, después, en mi inocencia infantil, me di cuenta que a las mujeres las relegaron para secretarías.  Así se les dominaba, nuevamente.  Yo, era como secretaría, hasta que me revelé con mi padre…

Ale, se dio cuenta en lo que estaba pensando, totalmente absorto otra vez.  Se rió y me dio el tiro de gracia, relatando con voz fuerte y firme, a lo que quería llegar:

“Las mujeres y varones, llegaron a leer solos.  Compitieron juntos.  Ahora están en competencias iguales.  Pero, ¿sabes qué tío?, se les quiere minimizar.  Se les cuida de las redes sociales, en la cultura cibernética.  Porque se piensa que son más débiles y propensas a ser heridas, maltratadas, usadas, explotadas.  Todo eso es verdad.  Pero también es para los varones.  A ellos, se les cuida (vigila) menos.  Nos ven como retardas mentales.  Por eso, me han puesto este tema: Lo negativo de las redes sociales.  Solo para las mujeres, que llevan la peor parte, según el esquema mental de la mayoría.  Imagina tío, que estamos celebrando los 100 años de las religiosas que llegaron para estar con las mujeres.  Organizaron escuelas para las mujeres.  Les enseñaron a leer y escribir.  Unas mujeres a otras mujeres.  Era para ayudarles a salir de esa relación política, entre varón-mujer.  Y lo han logrado.  Aunque, ya pasó 100 años y aun siguen empecinadas en mantener el colegio solo de mujercitas. Allí si se estancaron. Pero la idea era otra.  Yo celebro que estas mujeres hayan llegado, porque solo así hemos llegado donde estamos ahora.  Hasta cierto punto nos liberaron.  Aunque, aún falta mucho por recorrer.  Tío, ¡Qué rica está esta torta!...”

Sus ojos y los míos se iluminaron.  Estábamos disfrutando la torta de chocolate, como esta bella historia. 


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FOUCAULT, M. (2006). Historia de la Sexualidad 2. Buenos Aires: Siglo Veintiuno.

SIBILIA, P. (2008). La intimidad como espectáculo. Buenos Aires: Fondo Cultura Económico.


Wikkipedia. (04 de octubre de 2017). Wikkipedia.com. Obtenido de https://es.wikipedia.org/wiki/Los_perros_hambrientos

martes, 24 de octubre de 2017

Municipalidad Paimas; hablar de sexualidad con nuestro pueblo

Dos aspectos quiero dejar bien claros: 1) cuando regresen a sus hogares, cuéntales a tus hijos, nietos, sobrinos la historia de su nacimiento.  2) Permitan que los niños jueguen con otros niños de su misma edad, el juego de “sé tú la mami y yo el papi”.  ¿Por qué?

1.       1) LA HISTORIA DE MI NACIMIENTO.

Desde antes de nacer, teníamos curiosidad por tocar nuestro cuerpo.  Nos movíamos muy a menudo, en el útero de nuestra madre.  Reconocíamos, con esta conducta, la geografía de nuestro cuerpo.  Por ello, las fotos que revolucionaron al mundo, fueron de un feto que se chupaba el dedo.  Gracias a la técnica del endoscopio, Lennart Nilsson (wikkipedia, 2017), un gran fotógrafo científico, pudimos ver esos detalles, de lo que hacíamos dentro del útero de nuestra madre.

Pero, no solo nos chupábamos el dedo.  Nos tocábamos todo nuestro cuerpo.  Nuestro s genitales, fueron objeto también de nuestra exploración.  Cuando nos lo tocábamos, hacíamos movimientos de vaivén.  Se agitaba el corazón cada vez más rápido.  Inmediatamente, después, nos quedábamos profundamente dormidos, quietos.  Así lo registraron Master & Johnson (1988), en sus estudios.  Aprendimos, desde antes de nacer, que parte de nuestro cuerpo nos proporcionaba sensaciones muy agradables.  Toda esta información, se almacenó en nuestro cerebro.  Se iba consolidando una información, que me servirá en la edad adulta, para darme cuenta de la capacidad que tiene mi cuerpo para experimentar placer conmigo mismo o, también, con otro ser humano. 

Conmigo mismo, cuando jugué varias veces, dentro del útero de mi madre, con mi cuerpo y los movimientos que experimentaba al tocarme los genitales.  Con otro, cuando mi madre se calmaba, para permitirme esta exploración, sin interrumpir este proceso.  Hasta sentía las caricias de mi madre, totalmente concentrada, en lo que yo estaba jugando conmigo mismo.  Esto me preparó, para que en la edad adulta pueda amar con mucha intensidad.

Por ello, es necesario saber si mi madre estaba tranquila cuando me tuvo en su vientre.  Si la relación con mi padre, o con las personas que le rodeaban, era tranquila y me permitió jugar pausadamente.  Sin que mi madre viviera asustada o violentada.  Porque eso, hubiera interrumpido esta exploración que me servirá para la vida. 

Cuando los gritos en la casa, los miedos, los golpes a mi madre, las borracheras constantes, impidieron que yo juegue, o me interrumpieron esta exploración de placer en el útero de mi madre, pueden explicar mis miedos al sentir el placer de mi cuerpo cuando me gusta alguien, o cuando me acaricio, o cuando la persona que me gusta me acaricia y siento mucha vergüenza.  Mi cerebro, tiene una información faltante, que necesito trabajarla, después de nacer.  Por ello, es necesario saber esta historia sobre el embarazo de mi madre y  mi nacimiento. 

Nada de lo que pasó en esta etapa, nos estancará en nuestra vida.  Porque puede ser trabajado, espontáneamente o con ayuda, en el trascurso de las diferentes etapas posteriores.

2.       2) “SÉ TÚ LA MAMI Y YO EL PAPI”; JUEGOS SOCIO-SEXUALES.

Antes de entrar a la escuela, o estando en nuestros primeros pasos escolares, el juego de “sé tú la mami y yo el papi”, que jugábamos con las niñitas o niñitos, que nos gustaban.  Aquella preparación de alimentos: las ollitas, los platos, las tasitas.  Donde alguien hacía de mamá o papá, nos daban de comer.  Alguien hacia de hijo, de mamá, de tía, tío.  Éramos muy felices. 

Algunas veces, en este juego, nos gustaba estar totalmente desnudos (calatos).  No había malicia alguna.  Nos gustaba ver a nuestra amiga desnuda, o a nuestros amigos.  Nos íbamos conociendo.  Incluso, nos señalábamos y mencionábamos las diferencias.  Algunas veces, cuando abrazábamos a la niñita, o niñito, que nos gustaba, sentíamos el mismo placer, que experimentamos antes de nacer.  Sin darnos cuenta que eso era sexo, como lo sabemos ahora de adultos.  Pero, experimentábamos algo muy bello en nosotros.  Hasta llegamos a jugar desnudos en la cama o escondidos en cualquier lugar.  Uno sobre otro.

Este gran descubrimiento, nos abrió un panorama mucho más amplio de nuestra vida afectiva.  Nos permitió enterarnos, que no solo podemos tener placer por nosotros mismos, sino también con la persona que nos gusta.  Porque, este juego no lo jugamos con cualquiera.  Siempre era con la amiguita, o amiguito, que nos gustaba estar.  Y cuando ella, o él, decía basta, se terminaba el juego.  No hubo violencia, ni obligación de nadie.  Se terminaba el juego sin más.  Ambos éramos muy felices y continuamos con nuestras vidas u otros juegos.  Nadie se embarazó, porque cuando se juega entre niñitos de la misma edad, no pasa eso.   Ninguno se volvió promiscuo, porque es un juego más.  Tampoco, alguien se volvió gay, lesbiana o prostituta, por haber jugado de esta manera.  Pero, ¿Para qué sirvió este juego?

Con este juego, aprendimos que el afecto, la ternura y el placer que producen, son compartidos con alguien que nos atrae, nos gusta.  Que puedo manejarlo con otro ser humano que me agrada.  Además, aprendí a negociar roles, normas y turnos.  A respetar el limite, cuando la amiguita, o amiguito, ya no quería jugar más.  Aprendí que el placer de mi cuerpo, puedo manejarlo con la persona que me gusta.   Perdí el miedo a sentir placer por alguien que me atrae.  La información que tenía en el cerebro antes de nacer, con mi propio cuerpo, se consolidó con esta experiencia.  ¿Hay algunas recomendaciones que tenemos que evitar en este juego? Si:

a.    Este jueguito, se da entre niñitos de la misma edad.  Jamás entre un niñito con un adolescente.  Porque el adolescente, hermanito o hermanita mayor, está en otra etapa de desarrollo.   El adolescente puede pensar que su hermanito, hermanita, primita, quiere hacer el amor con él, o ella, y esto no es así.  El niñito está jugando.  El adolescente está buscando experimentar placer con su propio orgasmo, como el adulto.    Por eso hay que tener cuidado.  Este jueguito es solo con niños de la misma edad.

b.  Tampoco se puede jugar con otro adulto: Papá, mamá, tío, tía, abuelito o abuelita.  Porque cada uno vive sus propias etapas de desarrollo.  Aunque el niñito o niñita, inicie el juego, tocando al adulto, hay que evitarlo pausadamente; jugando otra cosa con los niñitos o enviarlo a jugar con otros de su edad.  Muchos adultos, cuando no tienen esta información, piensan que el niñito, o niñita, está pidiendo una relación sexo-genital, como un adulto, y suele suceder un daño muy profundo en la vida de un niño o niña. 

c.   Cuando vea a unos niñitos, de la misma edad, jugando desnudos, de esta manera, hay que observarlos, sin espantarnos, ni interrumpir bruscamente.  Hagamos otro tipo de juego, donde ambos, puedan divertirse, sin mostrarles temor a esos abrazos que puedan darse entre ellos.

Habremos aprendido, si no nos interrumpieron bruscamente este juego, a decir no a quien no quiero que me toque.  Además, a respetar a la persona que quiero.  Perder el miedo a enamorarme y sentir inmenso placer, en la edad adulta. A no esconder mi sexualidad.  Sobre todo, a tener empatía con las personas que quiero.   La empatía es una cualidad que se aprende, con este juego, hacia las personas que me son atractivas.  Un requisito indispensable, para la vida de pareja en la adultez.


  Gracias Municipalidad de Paimas, por esta invitación, y estos minutos con nuestro pueblo.   Octubre de 2017.
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wikkipedia. (22 de agosto de 2017). wikkipedia.com. Obtenido de  https://es.wikipedia.org/wiki/Lennart_Nilsson

viernes, 13 de octubre de 2017

Tío Lucho, el río y el Mundial de fútbol

“Hay que ponerse las botas de jebe, para bajar.  El agua está por todo el primer piso…”  Te digo, casi susurrando.  Nos miramos consternados.  Te dejas guiar.  Me inclino para ayudarte a poner las botas.  Comprendo como te sientes.  Yo mismo no logro ver la magnitud del acontecimiento.  Esta mañana desperté espantado, viendo como mucha gente corría desesperada por el río desbordado sobre la ciudad. 

“Jamás se ha viso semejante cosa…” me dices, mientras bajamos las escaleras.  Ya nuestros zapatos comienzan a sentir el agua que sigue corriendo, desde afuera hacia la cocina.  Me detengo, porque te has quedado mirando las fotos de la pared, que colinda a tu consultorio.  Las mismas que colgó la tía Coco.  Allí están los primos: Luis, con una sonrisa infantil.  Karla, luce como siempre bien bonita.  Leslie, con la misma soltura de siempre.  Heidy, mirando fijamente con una sonrisa sin disimular.  Miras con ternura la foto de Mayra y demás nietos.  Con mucha ternura. Como siempre te siento, tío.  Miras el consultorio, totalmente inundado.  Un aire de tristeza pasa por tu rostro, pero disimulas, tratando que no lo perciba.  Mientras nuestros pies se van hundiendo en el agua, hasta las rodillas, dentro de casa.  Sabía que las botas no servirían de nada.  Avanzamos a la calle.  Caigo en la cuenta, que es la primera vez que camino protegiéndote y devolviendo tu cariño de toda una vida.  Tenemos que esforzarnos para salir de la casa.  El agua del río correo aún fuerte por la calle Arequipa, como si fuera el dueño de la ciudad, pero no decimos nada.  ¡Te siento sorprendido!  Sin creer lo que estamos viendo.


Aquí estoy nuevamente tío Lucho.  En la misma habitación donde te ayudé a poner las botas.  Viendo contigo el partido, de las eliminatoria para el Mundial de Fútbol en Rusia: Perú vs Argentina.  Tú has organizado la fiesta.  Has enviado a comprar Whisky y algunos bocaditos.  Aunque ya no bebes licor, pero sigues contando chistes, y se nota que quieres ver el partido con Dennis, Rafael, Heidy y yo.  ¡No nos gusta el fútbol!, eso lo tienes claro.  Pero estar allí, es tan apasionante como jugar para clasificarnos al Mundial.  Te pones de pie, juntas tus manos, como rezando, frente a la pantalla, cuando se va terminando el segundo tiempo.  Suplicando que Perú meta un gol.  Te abrazamos.  Nos sentamos en tu cama y en el suelo.  Nos tomamos una foto.  Tú mirando el fútbol y nosotros mirando la pantalla de la cámara.  En ese instante, como toda fotografía, se volvió pasado esa felicidad.  Es la gran tragedia de los selfies o cualquier fotografía.  En ese instante, se graba en mí, la felicidad de Heydi y la tuya, por ser familia.  Ese es tu deseo, como siempre, tío.  Para siempre y por siempre.  Estamos con el traje de fiesta hoy. (Cf. Mt. 22, 1-14).


sábado, 16 de septiembre de 2017

Santidad vs Ética. El mito de la perfección (Mt. 18, 21-35). Una mirada desde Huancabamba

“No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete…”  Es la respuesta ante la pregunta de Pedro, queriendo ajustarse a una vida perfecta, santa.  En otras palabras, lo que Jesús le está respondiendo, según el texto bíblico, es que perdone siempre.  Toda la vida.  A cada rato.  Cuando leo esta recomendación de Jesús, siento una profunda angustia.  Aparentemente, es una exigencia basada en la perfección, que tanto daño ha hecho a la vida espiritual de todos los tiempos.  Me escarapela el cuerpo, cuando pienso en todas las personas que han hecho mucho daño en la Iglesia, en el mundo, y que recurren a esta afirmación para no asumir su responsabilidad.

Cuando Mateo escribe estas líneas, se está poniendo en la cosmovisión de los judíos.  Para ellos la Santidad es la vida perfecta en los caminos de Dios.  Por ello, los ritos son muy importantes, propio de una psicología funcional de la religión.  Sin embargo, Mateo quiere argumentar mejor la propuesta que pone en boca de Jesús.  De ahí, que propone una parábola archi conocida sobre el Rey que perdona a su siervo.  El siervo que no perdona a otro siervo.  Finalmente el Rey que se encoleriza y sentencia, al siervo que había perdonado, entregándolo a los verdugos “hasta que pagara toda la deuda…”.  Cuando termino de leer esta lectura, me quedo tranquilo, porque está dentro de mi lógica.  Así es como se debe tratar a alguien, que no tiene compasión, y que sin embargo exige compasión para él.  

Al mismo tiempo, se produce en mí una especie de disonancia espiritual, cuando Mateo concluye que así es el Dios que Jesús nos enseñó.  Ósea, como ese Rey que encolerizado mandó a que los verdugos, gente que hace mucho daño, presione al siervo hasta hacer pagar lo que debe.  Pienso en ese Dios justiciero.  El Dios del miedo.  El Dios de la amenaza.  El Dios del ritual nefasto de la redención.  El Dios que me exige la perfección a todo trance, incluso a mi deshumanización completa.  Ya sea golpeándome yo mismo o que me golpeen otros, porque así lo merezco, por las deudas no canceladas.  Este Dios, es un Ser totalmente espantoso, si es eso lo que quiere explicar Mateo con este texto.  Totalmente contradictorio al resto de su propuesta.

Vuelvo a leer el texto.  Pienso en la Iglesia “santa” y “católica”, que rezo de paporreta en uno de los rituales dominicales.  Repito en mi interior la palabra pecado, una y otra vez.  Resuena en mi interior, las veces que me han predicado el pecado y el perdón.  Entonces me vienen imágenes de aquellos hombres y mujeres de fe, que han abusado de niños y adolescentes y que hoy, se camuflan bajo esta premisa de una Iglesia “santa” y compasiva.  Veo a hombres de Iglesia que apoyan regímenes autoritarios y criminales en la historia de mi país y del mundo.  Aquellos, que actualmente imploran, bajo esta premisa, perdón hacia esos verdugos que han dejado tantas víctimas.  Entonces, cierro el Evangelio de este domingo, después de leerlo varias veces y de haberme escandalizado junto a mi madre, con esta lectura.  Asumo la guerra que se ha generado, en mí, entre la Santidad contra la ética.  Y aquí estoy, en Huancabamba.  Frente a los pobres.  Mirando cara a cara, a muchas víctimas de nuestra historia, y entonces me ayudan a comprender el Evangelio de Mateo y las opciones que tomo en mi vida.

Que Dios es el Rey encolerizado, es verdad.  Tal cual lo manifiesta el texto.  En eso nos parecemos.  Entonces comienzo a imaginar a Mateo, escribiendo este texto, con una rabia profunda, frente a tanta injusticia.  Me alegro de ver así Mateo.  Porque nadie, en su sano juicio, no se enfadaría por tanta maldad.  Porque, no basta conocer el mal, hay que despreciarlo (CAMPS, 2011, pág. 13).  La compasión está asociada a este sentimiento.  De lo contrario, no somos como este Rey de la parábola.  Si la injusticia no es razón para estar encolerizados, entonces, No somos “santos”, como exige la espiritualidad.  Así es Dios, sentencia Mateo, en boca de Jesús.

Lo que mueve a un comportamiento tal del “setenta veces siete”, es el daño que se ha infligido a alguien debido a una situación injusta.  De manera especial, cuando esta situación está afectando al que no puede pagar una deuda insignificante, porque no tiene más.  Es decir, el más vulnerable por ser completamente pobre.  Desde allí, se asume el criterio de “santidad” y el perdón “de corazón”.  Para ser santos, se necesita la premisa ética, sin la cual no se puede practicar una vida espiritual de santidad.  Por ello, una Iglesia implicada en las grandes cuestiones de la humanidad, nos muestra a Jesús bajo la cruz que crucifica a la humanidad (CHITTISTER, 2000, pág. 184).  Así las cosas, me acuesto pensando en que quiero ser compasivo, como este Dios que me predica Mateo, el día de hoy.


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CAMPS, V. (2011). El gobierno de las emocioines. Barcelona: Herder.


CHITTISTER, J. (2000). En busca de la fe. Santander: Sal Térrea.

sábado, 26 de agosto de 2017

Los valores de familia y los bastardos.

¿Te acuerdas de mi tío Fulano?, también era un bastardo.  O, mejor dicho, expósito, de padres desconocidos, espurio, incestuoso o adulterino (TWINAN, 2008).  Cualquiera de esos sinónimos, le caía bien para insultarlo.  O, al menos, para dejar claro los límites de la familia y el lugar que ocupan en la sociedad. Valores de familia.

Por eso, la fidelidad conyugal, tormó parte de los valores prioritarios en la familia.  Porque de allí, dependía la forma como nos trataran en el colegio, sobre todo si era religioso, o en cualquier desempeño público, según la carrera profesional que podíamos escoger.  Para mi abuelo, éramos los “guerrilleros”.  Nada mejor para ilustrar lo que esto significaba.  Nunca supe si se refería a defender a la Patria o a la familia. Lo primero lo dudo, porque nadie de mi familia tuvo actividad política pública. Lo segundo, es más creíble.  Porque éramos varones y había que defender el apellido.  Pero,  ¿defenderlo de qué?

Ahora comprendo, por qué en 1787, Pedro Elefalde y Gabriel Muñoz, se metieron en un lío judicial de miedo, que duró más de un año, según narra Twinan (2008).  Todo se originó porque Pedro no saludó a Gabriel, anteponiendo el “don”.  Y es que, Gabriel era ilegítimo, aunque con dinero. No merecía ser llamado "don Gabriel". Tuvo que hacer un procedimiento largo y tedioso, que se denominaba Cédula de Gracias al sacar.  Solicitaba al Rey de la Corona Española, ser reconocido como legítimo, para poder ser llamado DON Gabriel.  No solo eso.  También, gracias a ese trámite, podía aspirar a estudiar derecho, medicina o ser cura.  Así como, ocupar cualquier cargo público. Estos procesos judiciales se encuentran a “montones”, como decía mi tía Coco, en los archivos de las Indias, en Sevilla.  Provienen de Cajamarca, Trujillo, Lima, Huamanga, Arequipa, y un largo etc.  Por eso, mi abuelo repetía mil veces: “mis guerrilleros”.  Porque era la escala de valores de familia, que le habían metido en la cabeza tanto la política pública como la religión imperante. Y murió creyendo eso.

Esa es la razón, estimado Renato, por la que no puedo dejar de agradecerte, públicamente, por las tantas veces que has repetido la palabra BASTARDO (CISNEROS, 2017), en tu última novela.  Has puesto fin, sin imaginarlo quizá, a una historia del Perú, basada en los valores inculcados desde un poder asfixiante, que agobia nuestras fuerzas en una pelea contra los molinos del Quijote.  Con este antecedente, podemos arrancar de cuajo el único modelo familiar obsesivo, inventado para despotricar, mancillar y excluir a un grupo de peruanos (¿latinoamericanos?) que hemos tenido que soportar una carga, hasta por demás, insulsa del mestizaje colonial corrupto. Tanto así, que se aceptó un modelo familiar fantasioso, despotricando otras formas de familia mayoritarias, que viven en el anonimato.

De ahí, el lío de Zaraí (ABC.es, 2002). Las amantes del dictador (TURPO RIVAS, 2012) y los consabidos maltratos a su mujer.  Igualmente la presentación del hijo del ex Presidente, intocable judicialmente hasta hoy, en homenaje a Francia (elcomercio.pe, 2010), aunque para ese tiempo ya no se hablaba de bastardos o ilegítimos en la legislación peruana, igual causó revuelo y vergüenza en Pilar, su “pareja presidencial”, como él mismo, desvergonzadamente, nombró al matrimonio de su contrincante en las elecciones presidenciales, y  que hoy está preso junto a su mujer, dicho sea de paso, aún no sabemos bajo qué cargos probados.   Todo este, “mosaico” de nuestra élite política, porta en sí los valores inculcados de la familia.  Mismo sermón de nuestro Cardenal y las organizaciones religiosas que lo siguen.

“Los guerrilleros”, decía el abuelo.  Ahora quiero imaginar que el campo de batalla tendrá que ser esos valores familiares, que han inculcado para oprimir o excluir, en un agüadito ético, que convenga a los grupos de poder.  Por eso, si queremos enseñar los valores, que sea aquellos que nacen del consenso de los bastardos o mestizos, o de aquellas regiones andinas, donde la fantasía colonial es un tema con el cual nos encontramos en constante guerra.  ¿A eso te referías abuelo?  O, quizá ¿al campo de batalla con tu propia conciencia, desde unos valores que jamás obedeciste en la intimidad?  En todo caso, es lo mismo.


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ABC.es. (19 de octubre de 2002). ABC.es. Obtenido de ABC.es: http://www.abc.es/hemeroteca/historico-19-10-2002/abc/Internacional/toledo-reconoce-a-zarai-como-su-hija-despues-de-una-larga-polemica_137020.html

CISNEROS, R. (2017). Dejarás la tierra. Lima: Planeta.

elcomercio.pe. (25 de junio de 2010). elcomercio.pe. Obtenido de elcomercio.pe: http://archivo.elcomercio.pe/politica/gobierno/alan-garcia-revelo-que-nombre-su-ultimo-hijo-homenaje-francia-noticia-500435

TURPO RIVAS, J. (16 de diciembre de 2012). republica.pe. Obtenido de republica.pe: http://larepublica.pe/15-12-2012/renace-el-viejo-hotel-donde-fujimori-fue-libre-y-feliz


TWINAN, A. (2008). Vidas públicas, secretos privados. México D.F.: Fondo de Cultura económica.