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Psicología Comunitaria; wasiymanta lluqsimuspa ñuqam pasarqani. #CoronaVirus

En la PUCP me preguntaron sobre mi lugar de nacimiento, en el examen de admisión de 1985.  Chulucanas les dije.  Sonrieron y re-preguntaron ¿Dónde queda eso? -Es la provincia de Morropón, en Piura, les dije-.  Me di cuenta que era un inmigrante anónimo de una ciudad desconocida, en la gran ciudad de Lima y que eso marcaría mi vida en los próximos años en la Capital, como que así fue.  No ingresé.  Había recibido un knock out de entrada. Un millón quinientos dos mil peruanos migraron de nuestros pueblos hacia la capital del Perú, en la década de los 80. ¿Por qué migraron?   Porque en provincias no había ninguna posibilidad de futuro.   La costa del Perú aún tenía una   imagen de “prestigio”.   No había terroristas como en la sierra.   Las noticias de los asesinatos por los terroristas y militares eran lejanas. El Gobierno se encargó de esa tarea.   Mucho más en la capital del Perú. Había vuelto la democracia y a Lima se le miraba...

"La tumba está vacía"; Psicología de la esperanza

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Otros levantan monumentos, graban lápidas.  Yo he vuelto a parirte, con el mismo dolor, para que vivas un poco más, para que no desaparezcas de la memoria.  Y lo he hecho con palabras, porque ellas, que son móviles,  que hablan siempre de manera distinta, no petrifican, no hacen las veces de tumba.  Son la poca sangre que puedo darte, que puedo darme.           (Piedad Bonett a Daniel)   ¡La tumba está vacía!  Gracias a los más de ciento ochenta que han muerto por el COVID-19 en Perú, hasta este momento.  Los cuerpos no están en la tumba, en el lugar de los muertos.  Se esfumaron con el humo de la cremación.  Están en el aire que volvemos a respirar.  En el polvo limpio del virus.  Vuelven a la tierra que pisamos.  Gracias porque en el aire y tierra, ha quedado partículas de ellos y ellas.  Ha formado una nueva masa, junto con los que vienen y dejarán la tumba vacía en los próximos ...

Psicología del duelo; Coronavirus y "Jueves Santo"

No es que  yo quiera alejarme de la vida, sino que tengo que acercarme hacia la muerte. (Javier Heraúd)  Un sujeto, no identificado, fue encontrado sin vida en el “Parque infantil” de Piura.   A dos cuadras del monumento del Miguel Graú.   En el Centro de la ciudad.   El reloj marcaba las 12:30 de la madrugada, aproximadamente.   En pleno toque de queda.   La policía acordonó la zona.   No se le acercaban, para respetar el protocolo de procedimiento del #COVID-19 en Perú.   Llegaron los del Ministerio de Salud (MINSA) y se llevaron el cuerpo.   No sabemos su nombre.   ¿Qué sucedió con esta persona antes de llegar allí? El toque de queda comienza desde la 16:00 horas.   Nadie se percató.   O quizás estuvo en el parque todo el día.   Es muy posible que las pocas personas que pasaron por allí lo vieran tambalearse y se apartaran. Nadie reportó algo.   A nadie la pareció extraño que un hombre...

Entrada Triunfante; psicología de la religión

Una vez más, anclado en el presente  y lanzando mis miradas al futuro,  vuelvo, en soledad, a elevar mis manos  hacia Ti, a quien me acojo,  a quien solemnemente he dedicado  altares en el corazón, en lo más hondo  de él, para que en todo tiempo  tu voz vuelva a llamarme. (Frederick Nietzsche) Entraban por la frontera del norte de Perú, huyendo de la pandemia y descontrol del Guayas.   Muertos en las calles del lugar de procedencia.   El Presidente y los líderes políticos, del país de origen, los abandonaron a su suerte.     Por eso, llegaban en masa.   No había suficiente efectivos policiales que los detuviera.   Se escuchaba a los anfitriones forzados decir que enviaran refuerzos policiales para detenerlos.   Traían consigo la infección de COVID-19.   Migrantes infectados que podían dañar, aún más, el sistema sanitario del Perú.   Así entraban triunfantes de llegar a un luga...

#YoMeQuedoEnCasa; psicología de la reminiscencia

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Un perro está aullando por el abandono, en la parte de atrás desde donde escribo, en pleno toque de queda.   Los vecinos lo dejaron con alguien que lo cuide.   Lo más probable es que extraña a los dueños.   Por el timbre de su gemido, es un perro, más o menos, pequeño.   En el grupo de whatsapp de los vecinos se comunica a todos. Aparte de este ruido, todo es silencio frente a la casa.   Entonces la psique comienza a trabajar sola, sin que reciba una orden explícita de su dueño.   Algo recuerda este silencio y aullido.   Algo recuerda esta emergencia sanitaria en Perú, desde donde irrumpen estas líneas.   ¿Qué recuerda mi psicología? El silencio del 28 de julio de 1985, cuando el Presidente entrante anunció que el 60% de lo que se pagaba a la deuda externa, se reduciría solo al 10%.   Los peruanos no sabíamos si era buena o mala noticia.   Por ello el silencio, como el que estamos sintiendo en las calles, estos días con las disposi...

Psicología del Pánico, en tiempos del COVID-19

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Después de siete meses, nos encontramos cerca de Huancabamba.   Estabas sonriendo con un amigo.   S us ojos brillosos y una amplia sonrisa.   Nos abrazamos fuerte.   A sus dieciséis años, manifiesta la vitalidad por la amistad con gestos sinceros.   Así es Panchito.   Entonces vino a mí el recuerdo de la primera vez que le trajeron a consulta en Chulucanas.   Estaba con la mirada hacia el suelo.   Despeinado.   S u padre le traía de la mano.   S us manos apretadas.   Entonces escuché la voz de su padre: No quiere salir a trabajar para la chacra.   El maestro me ha dicho que le han hecho daño, hace un año.   No quiere ir al Colegio tampoco.   Llega a la puerta de la casa y se desespera y nadie lo mueve de su sitio.   Mi hijo era normal –sus ojos se humedecen ante la frustración-.   Dile al doctor lo que te pasa pues, hijito… Comenzamos la tarea de entrar en la historia de Pancho.   El niño feliz....

"Pan y Rosas"; desde la psicología

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146 trabajadores textiles murieron en la fábrica textil donde trabajaban.   Tenían entre 14 y 23 años de edad. No pudieron huir del incendio.   Los jefes dejaban las puertas con llave, para evitar robos.   Ocurrió en New York.   La mayoría de los que murieron eran inmigrantes.   Cuando hablo de esta manera, para narrar esta tragedia ocurrida en marzo de 1911, pareciera que estoy hablando de varones.   O al menos, doy a entender que la mayoría de las víctimas fueron varones.   No es así.   Fueron 123 mujeres y 23 varones los que murieron en aquel octavo piso del edificio.   Cuando le pregunto a mi madre sobre el tiempo que estuvo embarazada de mi o de mi niñez,   me dice que todo fue felicidad.   Fui una hija esperada.   Intentaban dar lo mejor de ellos mismos, para cuidarme.   Fui la primera hija… Sin embargo, tengo recuerdos de muy pequeña, cuando mi madre y padre discutían muy fuerte.   Estaba acostumbrada a los...