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Paranoia, psicopatología que se contagia.

Siento que alguien está siguiéndome para hacerme daño.   Me vigila por las ventanas de mi casa.   Cuando salgo para hacer algo en la calle siento que está mirándome o marcando mis pasos.   En un centro comercial disimula para observarme.   Por una calle, en la que estoy caminando.   Cuando ya está muy cerca, mi corazón comienza a palpitar aceleradamente.   Los médicos le dicen taquicardia.   Mi respiración es más profunda y rápida.   No puedo evitar el ruido que hago al respirar, aunque intente contenerlo.   La piel se me eriza por todo el cuerpo.   La mirada solo busca un escape, por eso mis ojos miran a todos lados.   Los músculos se tensan, listos para comenzar a correr, escapar como sea de una situación que puede costarme la vida.   Algunas veces produce ahogo en la garganta, no puedo hablar ni gritar, porque me asfixio.   Otras veces, mi mente trabaja más rápido, me camuflo y escondo rápido, para que no me vea, prot...

Para Elisa, en nombre de Patty.

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¿Qué haces si un hombre te roza, cuando el bus está muy lleno?   ¿No sientes cosas? Mientras está preguntando, le está sonriendo, pero mirando fijamente.   Desde este momento, la imagen de Patty, se quedó grabada como un tatuaje en mi mente.   Su amiga mormona no sabe qué responder.   Sola atina a mirarla muy seria.   Y yo, me hago el desentendido, mirando al suelo, pero esperando la respuesta.   Así me gusta ella.   Sus cabellos sueltos.   Sus labios pintados muy suavemente.   Sus lentes de chancona empedernida.   Tengo mucho miedo a sus preguntas también, que sobrepasen mis conocimientos, porque yo soy yo, pues.   Mantengo perfil bajo, para evitar esas preguntas acuciantes de los temas intelectuales, pero también de las preguntas personales, que racionalizo al máximo, como todo varón bien entrenado en la idiotez. Esto no te lo he dicho, Elisa.   Hay tantas cosas que no te he contado acerca de Patricia.   ¡Qué c...

"Bajar a los infiernos"; camino espiritual

Ante el cuerpo sin vida, en el ataúd y frente a la tumba, ya no hay nada qué decir.   Es el fracaso total.   ¡Ya no está con nosotros!   Esa experiencia la he vivido hace un año, con la muerte de mi hermano Franklin.   ¿Cómo entender el final de los tiempos?   ¿Queda algo de mi hermano?   ¿Qué quiere decir vida eterna para nosotros, que los quisimos tanto? ¿Cómo celebrar la Pascua de Resurrección, sin que esa experiencia se convierta en ciencia ficción o en relatos productos de alucinaciones mentales? Intentaremos dar respuesta, a estas interrogantes, desde tres aspectos: 1. El final de los tiempos y la experiencia radical de fracaso; bajar a los infiernos.   2. Los criterios del final de los tiempos, desde los fracasados de la historia y 3. La promesa de Resurrección y Vida eterna: éxito vs fracaso.   1.  EL FINAL DE LOS TIEMPOS Y LA EXPERIENCIA DEL FRACASO; Bajar a los infiernos. Estoy frente a un grupo de mujeres, con las que...

Contra la iatrogenia del MINEDU

Vamos a analizar, desde la ética psicológica, una entrevista de Mavila Huertas al Ministro de Educación, Idel Vexler  (HARADA, 2017) :  “La Educación debe promover el respeto mutuo, la convivencia pacífica en un marco de tolerancia y respeto tanto de los varones entre los varones como de los varones entre las mujeres…” Así respondía el Ministro, frente a una pregunta que tenía que ver con un hecho concreto de violencia de género.   El “deber” siempre responde a la pregunta fundamental de la ética: ¿Qué debo hacer?  (CAMPS, 2005., pág. 12) .  Constantemente, en nuestra psique, existe esta interrogante ante dilemas concretos, como en este caso.  De ahí que, el Ministro se ve forzado a seguir en su discurso hablando de la “educación nacional y del currículo, nosotros promovemos una educación en valores…” .  En buen romance, esto nos dice que se intenta hacer valer, la educación, por encima de cualquier diferencia cultural o ideológica, sin atrib...

Los hombres no tienen entrañas.

-         La acompaño a planchar la ropa.   Estoy jugando solo, mientras canto  en voz alta: “quererte a ti”, de Ángela Carrasco.   Sigue planchando mientras me escucha esa parte de la canción: “Quererte a ti es luchar contra nadie en la batalla y ahogar el fuego que nace en mis entrañas…”.   Me interrumpe bruscamente.   Deja de planchar.   Me mira y dice, muy seria: “¡Los hombres no tienen entrañas…!”.   Dejo de cantar, porque no encuentro palabra que pueda sustituir.   Además, pierde su gracia la canción.   Mientras relata este episodio, sus ojos se humedecen de emoción. Muestra ternura, cuando se acuerda de aquella mujer que planchaba.   Aquella que quería mucho y que le corrigió.   También intenta retener una lágrima, porque no puede decir en palabras lo que estaba sintiendo, mientras cantaba aquella canción.   Sus sentimientos se frustraron, porque ella lo había corregido delante de la persona ama...

El pueblo "ignorante" y la burla.

Cuidado con el juicio que podamos hacer a la Congresista Yesenia Ponce. Otra mirada a la situación es posible, porque para acceder al puesto donde está, no hace falta haber estudiado. Entonces, ¿Por qué tuvo que presentar supuesta información falsa de estudios? Por la misma razón que miles de líderes peruanos, sin estudios básicos: viven humillados. Para exigir, luchar por su pueblo con proyectos de desarrollo para su gente, no hace falta ni siquiera haber terminado secundaria, en cuanto a su representación en el Congreso. Sin embargo, recuerden que ella quiso defender, como líder, a su pueblo. Presentó y quiso acelerar, en todo caso, el PROYECTO ESPECIAL DE IRRIGACIÓN CHINECAS de Ancash  (Noticias, 2017) . Nunca fue posible. Fue la primera traba pública del partido, que al parecer la manipuló. Luego, la obligaron a pedir disculpas públicas (humillación) a su lideresa, de la que todos fuimos testigos. Ninguno de nosotros salimos a las calles a protestar por este proyecto....

Mi amor a Francisca y a Juan.

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Pongámonos de acuerdo Francisca.  Cuando encontré tu nombre en una carta, que en aquel tiempo era como mi alimento, tenía 23 años.  Tu edad, aproximadamente.  Te imaginé tal cual te veo ahora: radiante, sincera, delicada, fuerte al mismo tiempo, precisa, soltera, enamorada, luchadora, bonita, segura de ti misma.   Yo también puedo decir, con mi imaginación, que para hablar de ti “haría falta un gran libro” (Juan de Dios S. XVI). A Juan siempre lo he visto enamorado de ti.   Razón por la cual él hace lo que tanta admiración nos causa de su hospitalidad.   Es más, sin temor a ser irreverente contigo, por tu amistad y profundo amor que le tengo, creo que el se copió de ti, pues “nadie se iba de su casa sin consuelo; a todo lo cual hay que añadir los buenos consejos y el buen ejemplo que daba…” (Ídem). Siempre le he querido decir, a mi estimado Juan, que por más esfuerzo que han hecho para afirmar que él se entrenó con varones, para comportarse como ...