"¡No te duermas Paúl!"; desafío de la psicología para el Perú de hoy.
Carlos: Al escuchar un sonido fuerte en la total oscuridad del autobús, reconoció de inmediato que se trataba de un disparo. Su mente lo transportó a aquel día en que, mientras trabajaba con otra orquesta, fueron asaltados en la carretera. En esa ocasión, los delincuentes intentaron obligarlos a descender del vehículo para robarlos; al negarse, uno de los integrantes fue herido de bala en la pierna. Aunque sangraba, lograron llegar al hospital más cercano. ¡Ese sonido le era inconfundible! Se arrojó al suelo del autobús y escuchó más disparos. El miedo lo invadió. Oyó a alguien quejarse de dolor. Las luces del autobús se encendieron por unos segundos. Alguien exclamaba: "No te duermas, Paúl". Solo rodando por el mundo con un dolor profundo y sin poder llorar Luego la escarcha de los años cubriendo como un paño mi angustia y mi penar (1) "Por qué ahora" era la canción que había escuchado con Paúl esa misma mañana. Fueron juntos a tomar un caldo de gallina en su lu...